5/09/2011

El Elefante Culo Roto 2

¡¡Como el caracortada, matando a todos voy a ser el rey de la manada!!


Como el viento voy a ver. Seguí en mi camino a la cima, cambiando ahora mi lema por "Persevera y triunfarás". El camino era más largo de lo que se veía desde afuera. Todo eso de entregar elefantitos a los leones y sacarme la trompa de mi jefe del culo, quedó en el pasado. A mi jefe lo hicimos cagar en una emboscada y aunque soy bastante cagón, soy el más inteligente de los que quedamos, por lo que quedé como líder de la manada. Pasé por muchas cosas, luché contra todas las trompas, entregué infinidad de elefantes, me banqué mil y una, pero llegué a la cima, los di vuelta a todos. Hoy soy el líder "valiente" (en el fondo cagón) de mi manada a la que denominé "Los pescados de mierda". Estar tan lejos del principio, tan hundido en este sistema "doy y recibo mierda, tratando de dar mas, recibo menos", me dio una figura de poder, de elefante respetable. Quienes recién empiezan me ven a mí como un poderoso animal entre los de mi especie. Pero sinceramente no podría pelear contra ninguno de ellos. Los elefantes jóvenes de mi manada, tienen huevos, se lo pasan peleando, han desarrollado mucho carácter y se que pronto van a querer bajarme y si no hago algo pronto al respecto, voy a terminar siendo elefante muerto. Dentro de los pescados de mierda decidí formar una manada escalonada, ya que los asuntos de las fronteras con otras manadas y la comida escasa son complejos y no puedo yo solo con todo.


Entonces, en orden de jerarquías, decidí llamar a los menos experimentados, "Pequeños marfiles". Ellos son el último eslabón de esta cadena de "respeto". Son los pequeños que van a la lucha contra los leones en primera fila. No son de gran tamaño pero sí saben pelear y son los que sospecho que un día me van a derrocar. Mantengo un orden de misiones sumamente complicadas que deben cumplir, por eso los tengo ocupados en sus tareas y casi no pueden verme, lo que les hace tener mucho más respeto hacia mí. Cada una de éstas misiones, las comanda el siguiente eslabón de la cadena, los "Marfiles Filosos". Éstos son mis ayudantes, elefantes fuertes y más experimentados.
Son los segundos en jerarquía y comandan las misiones de defensas de las fronteras y recolección de comida. Ellos tienen su grupo de Pequeños marfiles a quienes encargan las tareas. Los Marfiles Filosos son tres:


Casco Blanco: Comanda la frontera del norte, la que limita con los leones. Es quien me avisa sobre los ataques felinos y prepara a sus Pequeños marfiles para batallar. Cuando alguno de la manada tiene que ser entregado, él se encarga de dejarlo a mano de las garras leoninas, con los viejos trucos de la trompa en la cola o la tirada de barro en los ojos para producir ceguera. Si bien es mi ayudante y juró fidelidad, tengo miedo de que me traicione, por lo que hace tiempo no me presento a una batalla contra los leones.


Trompa Chata: Comanda el grupo de guardianes de la triple frontera, al sur. Al sur de nuestra manada, hay una triple frontera, es decir, limitamos con otras dos manadas de elefantes. Del otro lado del lago están ellos, hacia el oeste los Elefantes de uñas sucias y al este los Elefantes de Tito. Trompa Chata se encarga de los tratados que tenemos con las otras manadas, los Lunes y Jueves nuestros elefantes entran a bañarse y al menos dos horas diarias tienen para tomar agua y refrescarse los pies. Cuando nos quieren emboscar, esperan a los Lunes y cuando nos estamos bañando, se vienen con los colmillos de punta a invadir territorio. Pero como a los leones los tenemos dominados (ya se cansaron de nosotros y excepto por rencor, no nos atacan y se dedican a comer otros animales), me tomé el atrevimiento de pasar a los mejores Pequeños marfiles para la frontera de Trompa Chata. Con éste Marfil Filoso tengo una relación complicada. Le tengo miedo porque es mucho más fuerte que yo y si quisiera me puede derribar ahora mismo. Pero a la vez se que es de esos que "morirían por la manada", se comió el cuento de la vieja escuela, es de los antiguos, de los que siguen creyendo en los códigos y en eso de dejar todo por una identidad. Pero bueno, sinceramente le tengo miedo y está comenzando a darse cuenta.


Ivo: Es el encargado del grupo de Pequeños marfiles de la comida. Él se encarga de que sus subordinados junten la comida para el resto de la manada. Los tengo de acá para allá y son a los que mas me cruzo. Son los elefantes más tranquilos, los que menos problemas me traen. Ivo es el menos agresivo y el más inteligente. Lo tengo de mi lado, no se lleva bien con Casco Blanco y tampoco con Trompa Chata. Cuando ellos están intento disimular mi amistad con Ivo, sólo para no verme débil frente a ellos.


En definitiva. Llegué mucho más lejos de lo que esperaba y ser líder de una manada no es para cualquiera, pero se que soy muy inteligente y con mi capacidad de idear todo tipo de planes puedo mantener a todos los que me dan miedo bajo control. Seré un cagón y un traicionero para muchos, habré llegado demasiado lejos para otros, pensarán que no me da el cuero, pero si se trata de salvarme el culo puedo ensuciarme hasta el cuello con tal de zafar. Y así llegué hasta acá. Sucio pero vivo. Y todos los que me metían la trompa en el culo o los maricones de mis amigos del barro, se merecieron el final que tuvieron, en la boca del león, por tomarme por débil, bueno o marica.

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