12/28/2009

12/25/2009

Ciclos

Distancia prudencial, cerca, más cerca, muy cerca, pegado...

Lejos.

12/23/2009

No sé... algunas veces se te hace muy fácil echarle la culpa a los demás.Cursiva

12/10/2009

# Nació para primero y por lejos!
Sos de jugarte la vida...

Nació para ganar,
pero perdió cuando lo supo ♪

Volvé que tu mano te espera,
volvé que la gente quiere verte,
devolvé las victorias que robaste...

Entre cuatro paredes estás
sólo con tu sombra que
para vos es muy grande.

Tu humildad quedó entre nosotros,
en nuestra memoria en nuestro recuerdo,
pasado pisado dijiste y así estamos,
nosotros esperando tu magia,
vos sabiendolo y riendote sólo,
sólo, siempre sólo...

12/09/2009

"...cómo nos toque estar."

Ojalá nunca enfrentados. Pero sí ha de ser así, que no haya tregua, seamos, los mejores enemigos.

12/07/2009

Me hice amigo de las papas fritas... (parte I)

-"Por qué tenes una papafrita en el bolsillo de la campera?"

-"Era el cumpleaños de un amigo. Y me había invitado a un almuerzo que había organizado en la casa de un tío (que andaba de viaje allá por las sierras de Córdoba) y por lo tanto la casa estaba sola.
(Diálogo telefónico) ...

-Sí, y bueno, este sábado viste, voy a hacer un almuerzo ahí en la casa de este tío, algo tranqui viste, entre algunos amigos nomas,
muy tranqui, así que venite
-Ah que bueno! y todo bien con tu tío?
-Sí no pasa nada yo hablé con él

-Joya, che y quienes van me dijiste?

-Un par de amigos, vos no los conocés, pero igual hay muy buena onda viste, son todos amigos mios, pero va a ser algo tranqui, venite comemos algo y después vemos si hacemos algo a la noche

-Bueno
contá conmigo.

Ya está, ese último "contá conmigo" me encadenó a una asistencia obligatoria, a menos que toda mi familia muriera junta en un choque entre dos aviones. De esta manera comenzó el camino que me conduciría luego a hacerme mejor amigo de un pote de papas fritas, algo que nunca imaginé que podría llegar a pasarme...

NdeA:
PERCATARSE DE QUE REMARQUÉ EL "MUY TRANQUI" DENTRO DEL DIÁLOGO TELEFÓNICO, NO OLVIDARLO YA QUE DESPUÉS VA A ENTRAR EN JUEGO.

Retomamos. La cuestión es que llegó el viernes a la noche, y yo acostado en la cama me puse a pensar qué sería de mí entre gente que no conocía, y llegué a la
conclusión de que habría suficientes oportunidades para poder hacerme amigos. Y realmente no estaba tan equivocado. -

Cuando me levanté necesité desesperadamente un consuelo, una voz que pueda darme ánimos alentadores para el almuerzo que estaba al caer. Parecía que la noche se había llevado todas mis esperanzas y mis ganas de asistir y, a pocos minutos de salir, mi papá me encontró tirado en el sillón, con la ropa de dormir, jugando con el perro a ver quién tardaba más sin pestanear, juego en el que siempre me consagraba campeón.


-Nene vos no tenías un almuerzo hoy?
-Sí, pero no se...
-Qué cosa no sabes? anda a bañarte y vestite
-No se, mira esas nubes, para mi que se va a largar con todo
-Qué nubes?
-Esas

Le señalé unas nubecitas de mierda que apenas si debían tener aire.

-Nene... no tenés muchas ganas de ir no?
-No, no conozco a nadie, ya me pasó, va a ser un fracaso
-Pero andá no seas boludo, andá y vas a ver que enseguida te hacés amigo, si no vas te vas a arrepentir!
-Bueno pero te podés quedar un ratito al lado mío cuando llegamos?

Es mejor que no se enteren cómo siguió el diálogo. Pero la cosa es que ya en el coche mientras me llevaba, mi viejo me pudo terminar de dar los ánimos que necesitaba, ese empujoncito para arrancar con todo. De manera que me bajé del auto sintiendome un campeón y toqué el timbre pensando "entro y la rompo".
-Quien es?
-Yo
-Quien es "Yo"?
-Yo boludo, el que está escribiendo! quien va a ser?
-Ah ahora te abro.

Cuando bajó a abrirme, mi viejo ya se había ido. Ya estaba jugado pero en ese momento no me importaba, estaba confiadísimo, es más, ya estaba imaginando los chistes que contaría en la sobremesa. Para llegar a la casa había que cruzar una serie de pasillos que hacían que mi adrenalina creciera considerablemente. Finalmente entramos...

-Pasá que yo ahora voy, es la segunda puerta, ahí estan todos
-Bueno dale dale

Abrí la puerta sintiendome Gardel y...

Me hice amigo de las papas fritas... (parte II)

Como a una estrella de rock a punto de subir al escenario de la última función de su gira, cuando abrí la puerta todos los ojos se clavaron en mí. Era yo, era único, era el centro de la atención, el alma de la fiesta.

-Buenas genteeeeee, cómo andan? me llamo...
-Hola que tal

El pibe de rulos me cortó lo que iba a ser el primer chiste del día, pero no le presté mucha atención a ese detalle, ya iba a tener tiempo de gastarlo cuando me prestaran todos la oreja. La cuestión es que al ser el último en llegar, me tuve que sentar en un lugar medio perdido, allá entre la televisión y la pared, estaba un poco excluído. Con una sonrisa de oreja a oreja (qué pelotudo! era el único que creía que estaba en un concurso de humoristas!) me dispuse a escuchar la conversación que interrumpí con mi llegada, esperando el momento de poder meter algún bocado e ir ganandome a la gente. Pero de a poco iría conociendo mi lugar en el mundo...

-Realmente es una cátedra muy especial, digamos que no es complicada por las materias, sino por los profesores, durante los primeros años ellos te hacen creer que sos un inútil, que sin ellos no podés hacer nada...
-Claro, bueno a mí me contaron que eso pasa en todas las cátedras, excepto en la número dos, dicen que ahí el jefe de cátedra es un fenómeno, cómo se llama?

-No es Mario Vázquez o algo así?
-Sí sí Mario, es un tipo muy claro, con conceptos muy marcados sobre el alumnado y... bla bla bla

La verdad es que no entendía una puta palabra de lo que decían, pero por las dudas cuando alguno cruzaba una mirada conmigo, de rebote obviamente, yo hacia gestos que acompañaran lo que ellos decían, por ejemplo cuando comentaban que te hacen creer que sos un inútil, yo hacía gestos de negación con la cabeza y de esa manera parecía parte del tema. O cuando dijeron que el jefe de cátedra se llamaba Mario Vázquez dejé escapar un "sí, sí" haciendome el que sabía quien era, cuando en realidad el único Mario que conocía era Bross y juntaba monedas.

-Por suerte yo el CBC lo hice caminando...
-Que suerte que tenés, yo no podía con matemática, y eso que eran cosas que había visto en tercer año, cuarto como mucho

-Claro, boludeces- decía el de rulitos que cada vez me caía peor-
-Sí, pero yo con matemática nunca pegué una!


Oh sí, llegó el momento de meter mi primer bocado, el comienzo de mi consagración.

-Claro, yo tampoco! me vengo llevando matemática desde primer grado más o menos

Inmediatamente terminadas mis palabras pensé "ahora las risas de todos", pero lejos de que pasara eso, la generalidad me miró con cara de "y si con esa carita me imagino que te debés llevar hasta el recreo boludón" y siguieron hablando de cátedras y jefes de cátedras y Marios que no eran Bross y de finales y parciales y la puta que los parió.
No sólo me sentí terriblemente incómodo, sino que me di cuenta de que mi papá no tenía razón, iba a fracasar rotundamente y ya me estaba despidiendo de todos mis chistes y obviamente descartadísimo mi número especial de arrodillarme metiendo mis rodillas en las zapatillas y hacerme el patacorta.

Si nunca había insultado a mi papá, debuté esa noche.
Si nunca me había insultado a mi mismo, debuté esa noche.
Si nunca había insultado al pibe de rulos, debuté con todo esa noche.


Pero, como siempre, después de la lluvia sale el sol y, después de media hora de estar completamente inmóvil por la vergüenza y la incomodidad y escuchando las charlas más aburridas de la vida, encontré el camino. Mi amigo apareció con dos bandejas llenas de salamín, queso, palitos, chizitos y papas fritas. Gesto que me serviría para salvar el día.

Obviamente el salamín fue mi objetivo principal, pero el puto este del pelo enrulado se agarró el pote para él sólo y se los habrá comido en menos de un minuto. Así que entre las manos que había en la bandeja, metí la mía y rescaté un pote vaya uno a saber de qué...

Me hice amigo de las papas fritas... (parte III)

...Saqué el pote y asomé un ojo para ver qué era lo que tenía. Papas fritas! Muy bueno, era mi segunda opción después del salamín, y como a éste se lo comió todo el de rulos, las papas fritas eran lo mejor que me podía tocar.

Volví a mi lugar entre la televisión y la pared, puse mi pote de papas fritas sobre un mueblecito que había al lado mío y empecé a atacar con alma y vida.

Poco a poco me fui dando cuenta de que comer era la excusa perfecta, "no podía hablar" porque estaba comiendo. Así que por las dudas, cuando alguien amenazaba con preguntarme sobre mis estudios o me miraba como exigiendome una palabra, mano pote papa frita y a masticar. Un sistema que, puedo decir ahora, salvó mi noche y mucho más...

Mientras las horas pasaban las charlas iban rotando entre temas que no tenían nada que ver conmigo, yo seguía comiendo, y ya ni siquiera seguía con la mirada las conversaciones ni me gastaba en hacer gestos boludos, estaba directamente fuera de la reunión, estuviera o no estuviera ahí, era lo mismo para todos. Esto puede parecer triste, ridículo, vergonzoso y todo lo malo, pero para mi era bueno, estaba tan afuera que no necesitaba fingir interés por nada, creo que hasta tranquilamente podía desnudarme sin llamar la atención. Así es como comencé a observar los dibujitos del pote de papas, eran algunas líneas rojas verdes y azules que giraban formando círculos, curvas, nudos. Las rojas por lo general solían pasar por encima de las verdes, mientras que las azules eran más independientes, apenas si se tocaban con las verdes.

Tanto ver los dibujitos esos me dio ganas de jugar a seguirlos con los dedos. Puse el índice sobre la línea verde, el mayor sobre la roja y el anular sobre la azul, y con la otra mano comencé a girar el pote a toda la velocidad que pudiera, intentando que mis dedos no se escaparan de las líneas en las que los había colocado. Realmente era difícil. Sobre todo porque la línea azul, recorrida por el dedo anular, pasaba por una parte del pote que estaba cachada y me costaba pasar por ahí. Luego de un rato de practicar pude "agarrarle la mano" y empecé a girar el pote a bastante velocidad sin tirar ni una papa y sin perder los dedos de las líneas. Pero cuando de golpe me acordé que estaba en una reunión con varias personas, era demasiado tarde y dos o tres me estaban mirando bastante raro, (obviamente el señor cabeza de virulana era uno de ellos) así que dejé el juego para otra ocasión.

"Esto no da para más, tengo que hacer algo rápido para entretenerme porque si sigo comiendo papas fritas me voy a cagar encima" pensé
"Pero es que están tan ricas, nunca disfruté tanto unas buenas papas como ahora, y no solo están ricas sino que me están salvando de tener que hablar, si no fuera por ellas quizás tendría que haber comentado algo sobre anatomía, medicina, cbc, cátedras o Mario Bross"

Y aquí, definitivamente me dí cuenta de que me hice amigo de las papas fritas.
Comencé a mirarlas de otra manera, con una especie de respeto mezclado con agradecimiento. Me sentía en deuda con ellas. Quedaban pocas, asi que comencé a disfrutarlas aún más a partir de ahí. Las mordía despacio, las saboreaba hasta que se deshacían en la boca y a alguna que otra le fui comiendo los bordes hasta lograr darle la forma de algún objeto. Y así es como llegué a la última. Pero no, no pude comermela, la agarré con la mano, la miré durante casi un minuto, le dije gracias por dentro, y la guardé en el bolsillo de la campera. Juro que en ese momento me emocioné un poco, no quedaban más papas fritas. Entendí que había llegado la hora de irme. Me levanté, me puse la campera, despedí a la gente que seguía hablando en chino, y le pedí a mi amigo que me baje a abrir."


-"Ah jajaja qué historia eh te mandaste eh!"
-"No boludo, es en serio! va, la mayoría de lo que dije es cierto!"
-"No te creo nada pero igual me cagué de risa, bueno, qué hago con la papa frita esta?"
-"Y... a ver dámela".

(Mi amigo me da la papa frita y la tomo con las dos manos, suavemente, me acerco al cordón de la vereda, el agua de la zanja corre con fuerza hacia la alcantarilla. Me mojo las manos y apoyo sobre la corriente a mi última mejor amiga.)

12/04/2009

Orgullo a pleno

Y va llegando el momento y tenés que elegir, la duda no existe, la duda es morir.

Es mejor respirar profundo, inflar bien el pecho, levantar alta la frente, golpear con fuerza en la entrada, pisar con ganas el suelo, y gritar con todas tus fuerzas hasta que te arda la garganta:

"ACÁ ESTOY YO!"

Te vi ganar muchas veces por qué ibas a nacer para perder? Vos te encontraste festejando, yo te recuerdo festejando. Sabés que podés. Sé que podés. Entrá pisa fuerte rompe todo con ganas y que sea lo que tenga que ser.

Si perdés dando lo mejor, va a ser la mejor hora para irse.
Si ganás, no te hace falta que te explique lo que tenés que hacer.

Ya lo sabes.
Pero si estoy con vos...