y me bajé. Los pibes se dieron vuelta y me miraron. Camine para donde estaban ellos totalmente embalado.
-A ver la concha de sus putas madres? Así que ustedes vinieron a querer tocar a mi novia? le pifiaron feo manga de gatos eh no tienen idea lo que hicieron-
Los tres se pararon
-Eh qué carajo te pasa pescado que novia payaso qué venís a hablar al pedo? tomatelas loco- Dijo el de la remera de Atlanta, los otros dos se sorprendieron un poco y se quedaron callados. Yo estaba totalmente sacado no podía parar ni aunque quisiera, pero encima, no quería. Me agarré con el que me contestó y los otros dos vinieron a separar enseguida.
-Amigo estás loco vos? Que venis a bardear acá querés que vayamos todos en cana? Qué te pasa?- Me dijo el tercero de ellos, bastante tranquilo.
Tenía dudas, no estaba seguro de que fueran ellos los que le habían robado a mi novia.
-Loco ustedes dos -dije señalando a los dos que respondían a la descripción que ella me dijo- andan choreando acá y se equivocaron de persona, le afanaron a la piba equivocada hace un rato y les voy a reventar la cabeza hermano-
-Qué decís pancho qué chorear? -dijo el que estaba en cuero- acá no somos ningunos chorros eh no vengas a hablar al pedo acá-
-Amigo nosotros no le robamos a nadie... no se que problema habras tenido vos pero acá no tenés que venir haciendo tanto ruido, vas a despertar a los vecinos... si te quisieron robar o te robaron algo nosotros no fuimos, así que tranqui todo bien, pero seguí tu camino- me dijo el que me tenía agarrado.
De verdad parecía que ellos no eran. Se me fueron las ganas de pelear con ellos. Pero me renació otra vez la desesperación de no tener a los culpables en frente mio.
-Bueno mono, no se, acá en esta misma cuadra vinieron un pibe en cuero y otro con la casaca de Atlanta a afanarle a mi novia y la tocaron, así que hay alguien acá que se fue bien a la mierda y yo los voy a matar- Le dije
-Escuchame yo te entiendo, pero acá nosotros no choreamos, en este barrio están todos con la camiseta del Bohemio... tenes que tener mas cuidado porque vas a lastimar a alguien queno tiene nada que ver-
-Bueno entonces dónde están los pendejos hijos de puta que chorearon?-
-No se-
Y ya está. La verdad es que yo estoy un poco loco, y es cierto que llega un punto de mi bronca en la que ya no me importa hacer ninguna locura, se me mete algo en la cabeza y hasta que no lo consigo no paro con nada ni con nadie. Me di cuenta de que los pibes no habían sido pero ellos conocían el barrio y su gente.
-Así que no sabes?-
-No loco...-
-Así que estan acá sentados en la vereda al pedo todo el día y no sabes quiénes andan choreando en el barrio...-
-Y viste vos...-
-Quedamos así- le dije
Crucé la calle y me metí al coche. Lo saqué arañando el asfalto y acelerando bien fuerte me subí a la vereda donde estaban ellos, el que estaba parado saltó y los otros dos se levantaron y corrieron unos metros. Les puse el coche al lado de las piernas. Lo arranqué otra vez con una rueda arriba de la vereda y otra en la calle. Salieron corriendo y se metieron en una calle que para mí era contramano. Seguí andando una hora y media por todas las calles cercanas a la cancha de Atlanta, pero no encontré a nadie más. Yo estaba seguro de que esto no iba a quedar así, porque estaba seguro también de que, los ladrones, tarde o temprano, iban a aparecer. Volví a casa y me acosté, aunque no pude dormir...
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