5/25/2011

El Fantasma 4

-No te puedo creer que hayas puesto esas alarmas... me cuesta respirar...-
-Bueno basta Pedro, ahora no importan las alarmas, importa lo que hagamos, aparte, al menos ahora sabes que definitivamente hay alguien acá-
-Me deja mucho más tranquilo eh... MUCHO más tranquilo...-
-¿Qué carajo hacemos?-

Terminó de decirme esto y las alarmas dejaron de sonar, todas al mismo tiempo. Me acordé de mi sueño.

-Cuando te llamé Rami, cuando te llamé-
-¿Qué pasó cuando me llamaste?-
-Soñé, tuve una pesadilla-
-¿Y? Pará loco, después hablamos, primero pensemos qué hacemos ahora, ¿salimos?-
-Fijate si se escuchan o no-

Entre pequeñas intenciones de resolución, amaneció con nosotros encerrados. La luz nos animó, nos quitó un poco del miedo.

-Mirá loco, ya no da para más, o salimos, o dormimos acá, tengo mucho sueño-
-Vamos a salir-

Nos decidimos a, uno abrir la puerta y el otro correr a la cocina y cargar agua en las cacerolas y los vasos.

-Dale eh, ¿estás listo?-
-Dale, dale-
-¡Ya!-

Abrió la puerta y corrí hasta la cocina revoleando patadas y golpes y saltando como un loco. No había nada, entre lo poco que pude ver, que estuviera fuera de lo normal. Agarré las dos cacerolas que tengo y las llené a tope de agua, los vasos y hasta me mojé la ropa. Enseguida apareció Ramiro y se empapó también.

-Ahora sí, voy a recoger las alarmas-
-Yo te sigo de atrás-

Caminamos en fila con las cacerolas llenas de agua en las manos. El día era radiante y la casa estaba como cualquier otro día radiante, tranquila, iluminada, como durmiendo una plácida siesta. Pero la tranquilidad duró tan poco como nos acercamos a la primera de las alarmas.

-¿Qué pasó Pedro?... ¿qué es lo que hay en esta casa?-

Ramiro estaba paralizado, mirando la pelotita que había sonado toda la madrugada. Me acerqué a ver. Estaba deshecha. Derretida, el plástico deformado y llena de pelos.

-¿Qué son?-
-Pelos-
-Ya no funciona, está toda derretida-

Nos acercamos a la siguiente ubicada del otro lado del comedor. Derretida y atravesada de pelos por todos lados.

-¿Qué son todos estos pelos boludo?-
-No se... no se, no entiendo-

Ramiro la acercó a la primera y fuimos a buscar la última de las alarmas, puesta en el pasillo entre el comedor y la habitación. Mi corazón paró un segundo de latir cuando vi lo que vi. Con la rapidez de la luz y la lentitud de todo incrédulo ante una evidencia rotunda, me di cuenta de lo que pasaba.

-¿Y esto? Es un diente-

Advirtió mi palidez y me preguntó lo que me pasaba.

-Es que ya entendí, mi sueño Ramiro, mi sueño-
-¿Qué pasó en tu sueño?-
-Soñé con tres hombres pelados y a uno le faltaban los dientes... de ahí son esta porquería y esos pelos atascados en las alarmas-

Un silencio desgarró el ambiente, Ramiro transpiró.

-Y... si las alarmas están rotas... ¿qué nos dice que se fueron de acá? Las alarmas no suenan porque están destruidas-
-Están acá, los hombres de mi sueño-
-Entonces... son ellos-
-Sí... son ellos-

Volcamos las cacerolas de agua en el piso de madera y salimos a la calle, cerrando con llave la puerta de la casa.

-A esta casa, no vuelvo nunca más-
-Pero... ¿qué vas a hacer?-
-No se-
-¿Y tus cosas? documentos, pertenencias...-
-No se, en este momento, ya no se-

5/22/2011

LA CONVERSACION INFINITA ENTRE DOS DIRIGENTES

-Y bueno loco, pero gil o no, es líder.
-Lider de dónde? El rey gil entre los giles.
-Pero no le anda chupando el orto a nadie, peores son los que le andan atrás, de última el chabón les pone las pilas a varios y dice lo que se hace.
-Pero no se trata de ser un mandamás, con eso no es suficiente para bancarsela de verdad.
-Y pero qué carajo buscás entonces?
-Un tipo con pasta de campeón de verdad, no uno que intente parecer campeón.
-Te guste o no, es campeón.
-Bueno hermano, busco un campeón un poco más campeón, un campeón entre campeones, no un campeón entre perejiles.
-Y bueno entonces dejá de mirar ahí y buscá en otro lado.
-Y qué te vengo diciendo?
-No se, vos me dijiste que estás buscando uno que se la banque, un líder.
-Y sí papá.
-Y bueno loco, pero gil o no, es líder.




...





5/20/2011

A saber:

Va a llegar el relato Bariloche fiesta loca.


Los relatos de mujer tienen un estudio previo hecho (búsqueda, lectura, aprendizaje de características), pero son mios.


Como la mayoría de mis lectores son mujeres, los relatos se hacen mayoritariamente para ellas.

Categorías:
Fantasioso: Son fantasías que mucha gente tiene, no le pasaron a nadie conocido, son imaginarias.


Semi-Real: Se basan en anécdotas reales. Tienen cosas reales y cosas inventadas.


Real: Cosas que le pasaron a alguien de verdad.




BUENO AHORA PARA DESVIRTUAR LOS DEJO CON UN TEMITA DE "EL STYLO"


Nos vemos

5/19/2011

Y ha pasado mi hora...


quien robó mis años?


Cambio a toda esta familia, por un segundo con vos...

Sabes

                                                                           No


me
                                            caigo
                                                                                                                        ni                                                                
                                  a
                                                 palos.



Pero ni a palos.

5/17/2011

El Elefante Culo Roto 3

Lo admito, soy demasiado cagón para estar donde estoy, pero a su vez soy muy cabeza dura y mi resentimiento hacia los valientes es tan grande que puedo pasar por valiente cuando cometo mis arremetidas contra ellos.


La vertiginosa caída de mi Imperio se dio tan rápida que apenas estoy comenzando a entender qué paso, recién ahora, cuando vuelvo a ser un don elefante nadie que come sobras de plantas.
Habíamos tenido una reunión entre mis tres subordinados mayores y yo. La misma, había sido pedida por Casco Blanco, para quejarse de los siguientes motivos:
-Ausencia del Rey en las batallas, falta de alimentos, falta de buenos soldados.


Los tres motivos eran ciertos. No me presentaba por miedo a una traición, faltaban alimentos porque no quería fortalecer a los elefantes de Casco Blanco, y los mejores pequeños marfiles estaban en la triple frontera a cargo de Trompa Chata.
Pero, que fueran reales, no significaba que debiera cederles importancia en mi reinado. Debía lograr poner a Trompa Chata de mi lado y despachar al quejoso elefante Marfil Filoso.


-Trompa Chata, sabes que Casco Blanco quiere levantarse contra mí- Le dije momentos antes de la reunión-
-Has estado actuando por orgullo...-


No sabía qué hacer cuando me llevaba la contra.


-No fue orgullo-
-¿Entonces qué fue?-
-Control, Casco Blanco no puede manejar a mis mejores soldados-
-Que me los hayas mandado no significa que voy a luchar por vos-
-¿Y por quién lucharás?- Mi trompa temblaba al hablar-
-Estás nervioso...-
-¿Acaso vas a sacar ventaja de nuestras debilidades? ¿Y dónde quedó el amor y la lealtad por la unión de la manada? Creí que podía confiar en vos, Trompa Chata, me decepcionas-


Nada pudo contestarme porque Casco Blanco se hizo presente.


-Creo que me quita poder a propósito-
-¿Con qué objeto?-
-Ése es el motivo de esta reunión, saber con qué objeto, dígalo usted-
-Creo que no está capacitado para manejar tanto poder-
-El poder de una buena alimentación? Por ejemplo?-
-El poder de tener un ejército a su mando-
-Cree usted que no podría respetar mi deber?-
-Que no podría respetarme a mí-
-Yo siempre cumplí con mi deber-
-Quiero que cumpla conmigo, y como no responde a mi pedido, no puedo dejar de tenerlo bajo control-
-Los pequeños marfiles mueren de hambre y los leones empiezan a saberlo... deje de lado su miedo a perder el trono y ayude a la manada-
-La manada...-
-La manada está en peligro porque usted no respeta a su Rey-
-¡Porque el Rey no me alimenta como debería! Ni a mi ni a los pequeños-


Era cierto. Por miedo a que me derrocaran, mataba de hambre a los pequeños marfiles.


-Le voy a dar un tiempo para que demuestre fidelidad, si lo hace, van a comer como dioses-
-Sólo queremos comer-
-Sólo quiero fidelidad-
-Esa misma que se perdió cuando usted tuvo miedo-
-Y qué si tengo miedo?-
-Que siempre lo tuvo, no se cómo llegó a ser Rey!! No entiendo cómo un elefante de su desastroza personalidad llegó tan lejos!! No puedo creer que mi Rey sea tan patético e inseguro!!-


Silencio. Trompa Chata se sorprendió. Mis piernas temblaban. Casco Blanco estaba poseído por su ira.


-Mis pequeños marfiles y yo no vamos a esperar ni un sólo día más de su comida, así como tampoco espere usted que salvemos al reino de los ataques felinos que van a producirse ésta noche-
-Traicionero!!!-
-Cobarde...-


Casco Blanco se fue. Trompa Chata me miró furioso, sabiendo que no sólo me había ganado un enemigo dentro de la manada, sino que ponía en riesgo a todos.


-Esta noche tus pequeños marfiles tienen que estar cuidando el paso de los leones-
-Y la frontera?-
-Me quedo yo-


Esa noche los mejores pequeños marfiles viajaron con Trompa Chata a cubrir la frontera leonina mientras que yo me quedé con un puñado de elefantes inexperimentados al borde del lago. Sabía que Casco Blanco iba a hablar con los leones para comunicarles que liberaba el paso, pero me resultaba muy fácil evitar el plan. Había algo que no cerraba.


Ivo se acercó hasta la frontera y puso a su disposición a sus elefantes, que si bien no eran guerreros, de algo podían servir. Trajo comida y agua.
La noche cayó y los rugidos de los leones en lucha con Trompa Chata se hicieron sonar. La atención de los pequeños elefantes que me rodeaban se posó en ese sector. La batalla duró algunos minutos, y luego, calma. Pero de repente, por los costados del lago, un movimiento. Casco Blanco se acercaba con tres elefantes. Me paré y ordené a todos los pequeños ponerse en fila frente a mi enemigo. Pero era demasiado tarde. Ivo hizo sonar su trompa en señal de peligro y cuando volteamos a su lado, del otro sector del lago, ocho o nueve elefantes más nos habían rodeado. Ivo cayó antes de poder actuar en defensa. Quedó fuera de combate. Yo dividí rápidamente mi grupo de elefantes (que era muy mayor al de mi oponente) en dos pelotones y mandé cada pelotón a cada frente de batalla. Mientras tanto, huí sin compasión en busca de Trompa Chata.
Volteé hacia el lago para ver la batalla y observé cómo caían desplomados mis pequeños guerreros en manos de los cuernos furiosos de mi traicionero enemigo.
Encontré a Trompa Chata enfrentado a mi carrera, con su ejército de fuertes soldados esperándome.


-Amigo, tenés que salvarme, Casco Blanco me traicionó, atacó mi lago, mató a Ivo y a muchos pequeños de la manada, viene a buscarme y ya no puedo seguir corriendo... salv...-
-Un líder requiere personalidad... mi Rey-
-...No, Trompa Chata... no, no, no me vas a matar... no vas a unirte a la traición...-
-Un líder requiere personalidad, la manada ya no te necesita-


Dicho ésto, dos cuernos se hundieron en mis patas y caí al suelo sangrando. Con los ojos entrecerrados y un dolor agónico, pude reconocer la voz de Casco Blanco diciendo que ni siquiera valía la pena matarme, y que me desterraran del reino. Cerré definitivamente los ojos.

5/16/2011

El Fantasma 3

-Capaz que sea un fantasma, la gente no cree en los fantasmas pero existen- Me decía Ramiro, mi amigo de toda la vida.
-Pero loco... ¿Cómo puede ser que sea un fantasma? Osea nunca nadie comprobó que existan legalmente-
-Jaja ¿cómo que legalmente? ¿Querés decir que no está comprobado?-
-Sí-
-Y bueno papá pero existen, la virgen de Salta no está aprobada por la iglesia pero sin embargo miles de personas por año van, la ven que se acerca, que los toca, y la gente se desmaya, sacan fotos y aparece la virgen en el cielo o los rosarios gigantes colgando de un árbol, no tiene nada que ver una cosa con otra-
-Y... pero qué se yo, es muy loco aceptar que hay un fantasma que vive en mi casa-
-¿Y por qué no hacemos el intento de saber?-
-Vos estás en pedo hermano, ¿qué queres hacer?-
-Que juguemos a la copa, o filmemos la casa de noche a ver que pasa mientras dormimos. Ya se, yo tengo unos detectores, son tres pelotitas con láser, si algo se mueve hasta a dos metros de distancia de esas pelotitas, hacen sonar una alarma. Ponemos una en cada parte distinta de la casa y si algo se mueve van a sonar-
-No, vos estás loco, ni en pedo hago eso en mi casa-
-Bue... sos un cagón, al final se te quemó el inodoro, te lo pasas yendo al médico porque se te prende fuego el culo, las hornallas se encienden solas y te haces problema por preguntarle al fantasma si es real o no y qué carajo quiere-
-Y bueno loco, hagamos una cosa, acompañame vos esta noche, quedate a dormir en casa y así vemos si pasa algo o no-
-Bueno dale-


Esa noche Ramiro vino a dormir a casa. Comimos, hablamos, y nos fuimos a dormir. Hasta el momento, nada. Las hornallas parecían intactas, pero el borde de la tapa del inodoro y la cama seguían marcados por el fuego.


-Parece que es un fantasma un poco tímido el tuyo-
-Se ve que sí-
-O capaz que sos medio pirómano-mitómano-
-O capaz que sos un hijo de puta que no me cree también-
-Puede ser-


Me metí al baño a cepillarme los dientes y me fui a mi habitación. Ramiro se quedó durmiendo en el comedor.  Me costaba conciliar el sueño por el hecho de los nervios. Nunca quise que aparezca el fuego, pero teniendo una visita a la expectativa, lo que más quería en ese momento era que pasara algo, obviamente, sin que se prendiera fuego la casa o mi cuerpo. Así, esperando que algo sucediera, me quedé dormido.


Me soñé en un bosque, como el del Cerro López de Bariloche, igual. Había nieve y yo caminaba pisándola , contento de estar ahí. Caminaba sin parar, sin detenerme ante nada, como buscando a alguien o escapando de alguien. La sensación era de alegría de estar ahí, pero de vértigo por una persecución. No sabía si era cazador o presa, lo que hacía que mi adrenalina crezca hasta hacerme transpirar. De a poco, la sonrisa se iba cambiando por un aire de angustia, como quien ya no puede relajarse. Necesitaba saber qué estaba pasando. Entonces me paraba, encima de una piedra, con una bola de nieve en la mano.


-A ver, ¿Quién carajo me está persiguiendo che? Mostrate, cagón-


Estaba asustado y paranoico, pero insultar me ayudaba a quitarme los miedos.


-Somos nosotros, no singularices- Respondieron varias voces detrás de mi espalda.


Me di vuelta tan rápido que resbalé de la piedra y caí al suelo. Apenas pude abrir los ojos distinguí a tres hombres, todos pelados. Me llamaban la atención por estar casi desnudos pisando la nieve. Eran flacos y pálidos, sin pelos en ninguna parte del cuerpo, y los tres tenían muy mal estado. A uno de ellos le faltaban varios dientes.


-¿Y ustedes quiénes son?-
-Quisiéramos saber quién sos vos...-
-Yo soy Pedro...-
-Pedro... ¿y a qué viniste acá?-
-Si vamos a conocernos me toca preguntar a mí, ¿quiénes son ustedes?-
-Nosotros somos quienes todavía no te diste cuenta de que somos-


Me quedé pensando en esta frase. Cuando logré entenderla, me levanté de un salto de la cama, completamente agitado, y al borde del llanto. Era aún de noche y sonaba un ruido insoportable, como una alarma. Prendí la luz y llamé a Ramiro a gritos, sin salir de la cama.
Ramiro se despertó y corrió a mi habitación.


-¿¿Qué te pasa boludo qué te pasó??-
-¡¡Los fantasmas soñé con ellos te lo juro!!-


Ramiro no me prestó atención y sin embargo sí lo hizo con el ruido agudo. Su cara se transformó.


-¡¡Las alarmas!! ¡¡¡Están sonando!!!-


Se metió a la habitación y cerró la puerta con traba.


-Qué alarmas? Te dije que no hicieras nada hijo de mil puta ¡¡te dije que no hicieras nada!!-
-Perdoná... tenía que comprobarlo... puse las bolitas de alarmas-
-Y están sonando todas...- El miedo me daba escalofríos uno atrás de otro, Ramiro estaba pálido y transpirado. Las alarmas no dejaban de sonar.
-Eso significa que entonces...-
-No hay una sola presencia, sino que son tres-
-Y se están moviendo...-
-No puede ser... y qué hago yo ahora..., decime qué hago ahora...-
-Llamemos a algún vecino por la ventana y que nos venga a tirar la puerta abajo-
-Son las cuatro de la mañana boludo que puerta abajo...-
-¿Entonces? ¿Qué hacemos?-


No sabíamos qué hacer y estábamos aterrorizados. Las tres alarmas sonaban sin parar, y sólo lo hacían frente al movimiento. Es decir, había tres movimientos constantes en distintos lugares de la casa. Ramiro trabando la puerta, pálido, me miraba sin saber qué hacer. Yo, desde la cama, intentaba respirar, pero el susto me había paralizado el corazón. Estábamos encerrados, y no con un fantasma. Con tres.

CBCXO parte 2 FANTASIOSO

Su coche era cómodo, lindo, oscuro por dentro y brilloso por fuera, de un color gris fuerte, hermoso. Me llevó hasta la puerta de casa y cuando me bajaba, puso su mano en mi pierna y me saludó con un beso en el cachete, haciéndome sentir su barba de dos días, apenas marcada en la piel. Admito que me gustó y calentó un poco y me sacó las ganas de bajarme del coche ese saludo.

-Chau, cuidate, nos vemos mañana- Me dijo
-Chau gracias, nos vemos mañana-

Esa noche soñé que él venía desde atrás, me tapaba la boca y me comía el cuello y la nuca mientras me hacía el amor contra la pared del baño de la universidad con mucha fuerza. Me levanté demasiado relajada, entendiendo que tuve un fuerte orgasmo mientras dormía.

El viernes, a la hora de cursar, repetí el mismo funcionamiento. Llegué tarde, estaba cerca, me senté con él. Nos saludamos animados con un beso en el cachete pero con la diferencia de que ésta vez me abrazó y me acarició la espalda. Detalle. Pero me encantó. Su mano grande y fuerte y sus brazos duros me lo hicieron irresistible. Casi no presté atención a la clase. En un momento se paró para ir al baño y lo miré caminar. Al volver le miré toda la parte de adelante del cuerpo y se dio cuenta. Me puse muy colorada y el resto de la clase no lo quise ver ni de reojo.

Al salir, quise escaparme rápido, pero se anticipó y salió antes que yo del aula. Quise esquivarlo pero puso cara de sorprendido y me llamó. No pude hacerme la boluda.

-Che, ¿no me viste acá parado?-
-No, disculpame-
-¡¡Qué colgada!! Jaja-

Estaba muerta de vergüenza. Si bien ya tuve relaciones y estuve de novia y saliendo con hombres, la vergüenza de cuando me gusta un chico, no me la saca nadie.

-¿Qué mirabas tanto cuando volví del baño?-
-No miré nada-
-Me estabas mirando de arriba para abajo, o soy lindo o me tenés bronca-

Yo me daba cuenta de que el chico estaba al menos un poco interesado en mí, y a medida que avanzábamos en la charla, la cara blanda se me iba.

-Y… bronca no te tengo-
-Ah bueno entonces no pasa nada, yo tampoco te tengo bronca-
-Mejor-
-Sí. Che te iba a proponer algo, ¿vos tenés sabido el segundo tomo?-
-Sí, hoy hice un resumen-
-Buenísimo, te iba a preguntar si querías venirte a casa a darme una mano con eso, estudiamos juntos y de paso te cocino algo y te quedas a comer, ya que es viernes-
-Jaja ¿me cocinas algo?-
-Hice un curso de Chef che, pará un poco que no estás hablando con cualquiera eh-
-Ah… bueno… entonces acepto-
-Bárbaro, dale-

Desde su coche mandé un mensaje a mis padres para avisarles que esa noche no iba a cenar. Tengo 22 años pero vivo con mis padres todavía.

-¿Le avisas a tus papis que vas tarde hoy? Jaja- Me lo dijo en forma de chiste pero era cierto.
-Sí-
-Jaja-
-En serio-
-Está perfecto, ¿qué tiene?-
-Ah, nada, pensé que me estabas cargando-
-Tenés carácter eh,  no se jode con vos parece-
-Jaja no, lo que pasa es que soy un poco tímida y bueno, me pongo a la defensiva rápido-
-Ah… pero quedate tranquila que no soy de los alumnos que se portan mal-
-¿Por qué alumno?-
-Y porque hoy me vas a enseñar el tomo dos-
-Aaahh, está bien entonces-
-Jajajaja-
-Alumnito-
-Linda-

Después de que me dijo linda prendió la radio. Hábil, se imaginó que iba a haber un silencio y no quiso que la situación sea incómoda. Sonaba un tema de La vela puerca que me encanta. Lo empezó a cantar y me maravilló aún más. Lo seguí.

Llegamos, nos acomodamos un poco, me mostró la casa y me ofreció algo para tomar. Tenía un bar en el living lleno de bebidas de todo tipo y una colección de vasos y copas.

-Se nota que sabés del tema de tomar-
-Tengo buen gusto para elegir -

Me reí pero no contesté nada.

-Acomodate y servite lo que quieras, paso a bañarme y enseguida salgo- Me dijo.

No se por qué pero el hecho de pensar que se iba a desnudar a unos metros del sillón y se iba a bañar me calentó muchísimo. Tanto, que ni bien entró al baño me metí en su habitación a revisar todo. Olí sus perfumes y  me eché un poco en una bufanda que guardaba en la cartera. Abrí su cajón. Le saqué los boxers que tenía, todos con diseños lindos y de buen tamaño. Me empecé a calentar tanto que me acomodé en su cama y comencé a tocarme. Me desabroché el corpiño y me levanté la remera. Me pasaba uno de sus boxer por las tetas y la otra mano adentro de la bombacha. Pero se ve que se olvidó algo porque antes de meterse a la ducha salió del baño y me vio. Quise soltar todo rápido pero era demasiado evidente. Lejos de molestarse, se empezó a reír.

-Eso que tenías entre tus tetas, no va ahí, 
-Y dónde va? Mostrame-
-Va acá-

Me dijo eso y se soltó la toalla que tenía en la cintura. Se quedó desnudo completamente. Se notaba a la legua que estaba trabajado porque su espalda, su pecho y sus piernas estaban bien marcados y fuertes. Se me acercó, me empezó a chupar las tetas mientras me acariciaba la espalda y me sacó el abrigo. Su lengua muy suave jugaba en mi pecho y yo estaba desarmada en su cama, no me controlaba. Le agarré el pito con las dos manos y lo empecé a tocar hasta que estuvo duro. Me acostó en la cama y me desvistió completa, abriendo mis piernas y haciéndome sexo oral. Lo hizo bastante bien, lo que me demostró que había experiencia.

-Qué bien lo ha… ahh… hacés- Le dije entre gemidos-
-Gracias- Contestó entre mis piernas.

Pasaba su lengua por mi cintura, los bordes de mi cadera y el principio de mi cola. Me tocaba con sus manos las tetas, despacio, agarrándolas enteras con sus manos grandes y fuertes. Subió y me besó el cuello, mientras se iba metiendo adentro mio haciéndome sentir cada vez mejor. De golpe me llegó hasta el fondo y largué un gemido bastante fuerte. Sus movimientos me hacían sentir completa, el ir y venir de su cintura cada vez más rápido me mataba, cerré los ojos y me dejé llevar por su dominio. Es que no podía hacer nada frente a la fuerza de su cuerpo y la profundidad de sus movimientos. Se movía rápido y me daba con ganas. No tardé en acabar, cuando me dio vuelta y dejándome de espaldas a él me agarró una pierna con la mano y me la levantó. La sensación así fue increíble, lo sentía mucho más profundo y cuando entraba me doblaba de placer. Con una mano me agarré fuerte del borde de la cama apretando las sábanas para sostener mi cuerpo frente a sus embestidas y con la otra mano lo agarraba del pelo de la nuca. Su respiración se sentía en mi cuello, cosa que me calentaba muchísimo, y de vez en cuando, me besaba debajo de la oreja. Él, me acariciaba los pechos con una mano y con la otra sostenía mi pierna alta para darme mejor. Nunca me habían cogido así, tan bien. Su pecho rozaba contra mi espalda, mi cuello con su boca, mi cola con su abdomen y mis piernas entre las suyas. Me estaba volviendo loca. De repente, su ritmo se apuró, empezó a darme con mucha más fuerza, sentí un cosquilleo en la nuca y me di cuenta de que iba a tener mi segundo orgasmo, y se venía con fuerza.

-No pares, ¡seguí así!- le dije-
-Quedate tranquila que no pienso parar de coger con vos-

El cosquilleo se hizo fuerte, me bajó a la espalda, me temblaron los cachetes y su verga que no dejaba de moverse adentro de mi cuerpo y sus manos apretándome la cintura y las tetas terminaron con mi cuerpo. No resistí más. Con las piernas temblando y los brazos muertos, acabé como nunca lo había hecho en mi vida. Él todavía no había acabado así que lo puse boca arriba, bajé hasta su cintura y lo hice explotar con lo que mejor sabía hacer, mover la lengua. Se quedó acostado un rato conmigo y después fuimos a bañarnos juntos.

Esa noche estudiamos unas horas y volvimos a tener sexo bastante bien, avisé a mis papás que no iba a dormir y por la mañana me fui a casa. Finalmente el examen lo reprobó, mientras que a mi me fue bien, y no volví a cruzarlo en otras materias, me pidió mi número de celular y dijo que me iba a llamar algún día para vernos, pero no pasó. No me lo cruzo en la universidad, supongo que porque él va a la noche, si es que sigue yendo, y yo a la mañana.

CBCXO parte 1

Decidí anotarme en una de las materias que venía atrasando hacía tiempo y ya me tenía con un pie afuera de la carrera. Así que perdida por perdida, quise hacer el último intento. De mis amigos, todos ya la habían pasado, y del resto de mis compañeros con los que me hablo, ninguno estaba anotado.
Eso significaba una sola cosa. Iba a estar sola, como en el tiempo en que empecé el CBC, pero con la ventaja de conocer ya la forma en la que tenía que manejarme.
Al principio pensé que iba a ser divertido, el hecho de estar sola me daba libertad de hacer lo que quisiera con quien quisiera y como quisiera.

Las primeras clases fueron aburridas, sentándome atrás intentaba tomar nota pero como cursaba a la noche, llegaba siempre cansada de trabajar (trabajo en un bar en Palermo del mediodía a la tarde) y terminaba dormitándome sobre el brazo o yéndome antes.

Pero al poco tiempo de haber empezado la cuarta clase, entró al aula un flaco que no había visto antes. Rubio pero no del típico rubio. Tenía el pelo clarito pero estaba todo bronceado. Por su pantalón de vestir negro (que le quedaba demasiado bien) y su camisa blanca arremangada, supuse que llegaba de trabajar y por eso también la impuntualidad.
Como yo me sentaba atrás, se sentó a mi costado y cuando lo miré, sonrió como un gesto de saludo. Sus dientes blancos y su sonrisa canchera me gustaron bastante.

-Che, ¿Dijo algo del parcial?-

Escuché una voz fuerte, medio ronca. Me di vuelta y me estaba preguntando a mí.

-La semana que viene- Contesté y me di vuelta, bastante colorada de la vergüenza.

La verdad es que me intimidó bastante con su mirada seria fijada en mis labios esperando respuesta. De cerca sus ojos eran más fuertes. Miré de reojo y vi que se quedó colgado, dudando. Claro, enseguida me di cuenta de lo pelotuda que fue mi respuesta. “La semana que viene”, ¿qué carajo significa la semana que viene? No me animé a aclarar más nada. Terminó la clase y me fui rápido, mientras que él se quedó hablando con otra compañera, seguramente buscando una respuesta mejor.

A la semana siguiente era el parcial y era múltiple choice, por lo que tenía que saber muy bien las características de cada elemento para aprobar. Siendo martes, me quedaban la clase del jueves y la del viernes como repaso.

En la tarde del miércoles no pude estudiar por lo que me pedí el día el jueves. Estuve desde el mediodía hasta la hora de cursar leyendo. A pesar de esto, el hecho de no ir a trabajar me mantenía con muchas pilas. Llegué a la clase diez minutos tarde para intentar sentarme cerca del chico rubio que había visto el martes.
Entré y, como pensaba, él estaba de camisa arremangada sentado al lado de la puerta. Me senté junta.

-Ey, jaja, ¿cómo andas?- Me dijo cuando me vio.
-Bien, ¿vos?-
-Bien, bien-

Sonrió y siguió prestando atención. La verdad es que el flaco estaba bárbaro y tenía una buena onda que me mataba. Me distraje de la clase en varias ocasiones por mirarle los brazos (bastante bien a mi gusto) y las piernas, con ese pantalón de vestir negro que le quedaba tan pero tan bien. Se hizo la hora de salir y, al estar sentados juntos, salimos juntos.

-¿Y? ¿Cómo venís?- Me preguntó-
-Bien, ¿vos?-
-Ahí, tratando de agarrarle la mano-
-¿Te cuesta?-
-Sí un poco, el segundo tomo es el que más me cuesta-
-Es difícil, yo hoy lo terminé-
-¿Y?-
-Y lo voy entendiendo-

A medida que íbamos conversando se me iba pasando la timidez. Salimos del edificio y me invitó a tomar un café al barcito que estaba en frente. Obvio. Charlamos un rato largo, me contó que trabajaba en un estudio jurídico, y que se estaba por ir a Brasil. Su voz era cautivante, estuvo un rato hablando y yo lo escuchaba atontada. En eso se largó a llover fuerte. Me preguntó por dónde vivía y se ofreció a llevarme en coche. Acepté.

Se viene

Se viene el relato para las pibas que cursan el cbc y no son mi novia!!! Jajajaja prepárense...

Con respecto a la ausencia de relatos les pido disculpas pero entre los parciales y las pocas horas dormidas (tuve insomnio una semana) no pude dedicarle tiempo suficiente al blog. Los días que les robé van a ser recuperados!!!

Así que bueno, para todas aquellas que cursan con el pendejo fachero!

5/15/2011

El Fantasma 2

El otro suceso extraño (aquel que me decidió a moverme un poco más acerca de los espíritus) ocurrió casi una semana después de mi vuelta a la casa.
Mientras cocinaba (ya acostumbrado a que, aún con la llave de gas cerrada, las hornallas se prendieran y se apagaran solas), me di cuenta de había dejado el teléfono al lado del lavamanos del baño y necesitaba hacer un llamado. Dejé las cosas en su lugar y lo fui a buscar.
Estaba seguro de haber dejado la puerta del baño cerrada, y me sorprendió demasiado encontrarla abierta. Intenté recordar pero no pude, el hecho de cerrar o abrir la puerta del baño no llamaba mi atención.
Entré y efectivamente, el teléfono estaba junto al lavamanos. Pero antes de agarrarlo tuve que atender otras necesidades básicas. Me bajé los pantalones y cuando me senté en el inodoro...


-¡¡Ay la puta madre que te re mil parió!!- Grité.


El inodoro hervía. Los bordes del plástico estaban pegoteados de calor y el material del mismo inodoro largaba humo de la temperatura que tenía. Se me habían pegado plásticos a la piel y me los quise sacar con la mano. El ardor era cada vez más intenso y me lagrimeaban los ojos al ritmo de una catarata de insultos a gritos. Las manos se pegotearon también y las ampollas nacieron a rapidez de segundos. Me saqué el pantalón y corrí a la cocina. Me enjuagué con agua de la canilla y el plástico se endureció pegado a mi piel, que ardía por dentro. No podía dejar de lagrimear y a la vez moría de ganas de sentarme en el inodoro y hacer lo que tenía que hacer.
Fui a mi habitación, mojé una toalla con agua bien fría y cuando me acerqué al baño para ponerla sobre el inodoro, éste ya estaba a temperatura normal, aunque con los bordes deformes de quemaduras.
Los días siguientes fueron una rutina de asistencia médica, reposo, y dificultad para todo tipo de tareas pese a mis quemaduras. Pero una vez curado, me decidí:


Tengo que saber, qué significa el fuego en mi casa.

5/11/2011

Melina

Ella se entromete, pasa desapercibida entre las multitudes, y sólo quienes conozcan a la perfección, o en su defecto, casi completamente, el camino, son los únicos que pueden verla y detenerla, mostrarle a quien tengan que hacerlo, que ella está ahí presente. Algunas veces hay que renegar, porque es sigilosa, es una gata que se desliza entre palabra y palabra borrando casi toda evidencia de su existencia. Algunas veces la encubren entre varios, y dandote la espalda la dejan pasar de largo. Ella es constructora y destructora a la vez. Ha hilvanado inmensas marañas que siguen en pie, y hasta castillos de luz a los cuales el mundo entero rinde cuentas en voz baja, así como se la ha visto volteando inmensos palacios del amor. Melina tiene patas cortas pero corre muy rápido. Corre y a la par de cada paso arma enormes puentes, escaleras, sogas, remediando los baches que su enemiga Vera hace involuntaria pero necesariamente.
Cae la luna y es entonces cuando ella aparece. La falta de claridad permite que pase sigilosa entre una multitud, tapando todos y cada uno de los agujeros que Vera dejó a la luz. Es versátil, tiene comodidad y, con un poco de creatividad, puede afrontar un bache de múltiples maneras. Melina es una mujer voraz. Aquellos que son capaces de  conquistarla con audacia y utilizarla con inteligencia, pueden hacer que ella se coma sin problemas cualquier escollo que le surja en su camino. Ha salvado miles de agujeros para que aquellos inmerecidos piernas sanas puedan transitar su camino sin más miedo de afrontar las consecuencias justas de sus actos. Melina es el sigilo hecho fantasma. La mujer que hace que hasta el más despiadado y cruel humano, siempre y cuando la conquiste, camine sin caerse.

Alex.

5/10/2011

Llorando estará 


recordando el amor    ...

que un día  no Supo  cuidar

5/09/2011

Yo siempre estuve acá en la misma vereda de siempre y no dejé tirado a nadie.

El Elefante Culo Roto 2

¡¡Como el caracortada, matando a todos voy a ser el rey de la manada!!


Como el viento voy a ver. Seguí en mi camino a la cima, cambiando ahora mi lema por "Persevera y triunfarás". El camino era más largo de lo que se veía desde afuera. Todo eso de entregar elefantitos a los leones y sacarme la trompa de mi jefe del culo, quedó en el pasado. A mi jefe lo hicimos cagar en una emboscada y aunque soy bastante cagón, soy el más inteligente de los que quedamos, por lo que quedé como líder de la manada. Pasé por muchas cosas, luché contra todas las trompas, entregué infinidad de elefantes, me banqué mil y una, pero llegué a la cima, los di vuelta a todos. Hoy soy el líder "valiente" (en el fondo cagón) de mi manada a la que denominé "Los pescados de mierda". Estar tan lejos del principio, tan hundido en este sistema "doy y recibo mierda, tratando de dar mas, recibo menos", me dio una figura de poder, de elefante respetable. Quienes recién empiezan me ven a mí como un poderoso animal entre los de mi especie. Pero sinceramente no podría pelear contra ninguno de ellos. Los elefantes jóvenes de mi manada, tienen huevos, se lo pasan peleando, han desarrollado mucho carácter y se que pronto van a querer bajarme y si no hago algo pronto al respecto, voy a terminar siendo elefante muerto. Dentro de los pescados de mierda decidí formar una manada escalonada, ya que los asuntos de las fronteras con otras manadas y la comida escasa son complejos y no puedo yo solo con todo.


Entonces, en orden de jerarquías, decidí llamar a los menos experimentados, "Pequeños marfiles". Ellos son el último eslabón de esta cadena de "respeto". Son los pequeños que van a la lucha contra los leones en primera fila. No son de gran tamaño pero sí saben pelear y son los que sospecho que un día me van a derrocar. Mantengo un orden de misiones sumamente complicadas que deben cumplir, por eso los tengo ocupados en sus tareas y casi no pueden verme, lo que les hace tener mucho más respeto hacia mí. Cada una de éstas misiones, las comanda el siguiente eslabón de la cadena, los "Marfiles Filosos". Éstos son mis ayudantes, elefantes fuertes y más experimentados.
Son los segundos en jerarquía y comandan las misiones de defensas de las fronteras y recolección de comida. Ellos tienen su grupo de Pequeños marfiles a quienes encargan las tareas. Los Marfiles Filosos son tres:


Casco Blanco: Comanda la frontera del norte, la que limita con los leones. Es quien me avisa sobre los ataques felinos y prepara a sus Pequeños marfiles para batallar. Cuando alguno de la manada tiene que ser entregado, él se encarga de dejarlo a mano de las garras leoninas, con los viejos trucos de la trompa en la cola o la tirada de barro en los ojos para producir ceguera. Si bien es mi ayudante y juró fidelidad, tengo miedo de que me traicione, por lo que hace tiempo no me presento a una batalla contra los leones.


Trompa Chata: Comanda el grupo de guardianes de la triple frontera, al sur. Al sur de nuestra manada, hay una triple frontera, es decir, limitamos con otras dos manadas de elefantes. Del otro lado del lago están ellos, hacia el oeste los Elefantes de uñas sucias y al este los Elefantes de Tito. Trompa Chata se encarga de los tratados que tenemos con las otras manadas, los Lunes y Jueves nuestros elefantes entran a bañarse y al menos dos horas diarias tienen para tomar agua y refrescarse los pies. Cuando nos quieren emboscar, esperan a los Lunes y cuando nos estamos bañando, se vienen con los colmillos de punta a invadir territorio. Pero como a los leones los tenemos dominados (ya se cansaron de nosotros y excepto por rencor, no nos atacan y se dedican a comer otros animales), me tomé el atrevimiento de pasar a los mejores Pequeños marfiles para la frontera de Trompa Chata. Con éste Marfil Filoso tengo una relación complicada. Le tengo miedo porque es mucho más fuerte que yo y si quisiera me puede derribar ahora mismo. Pero a la vez se que es de esos que "morirían por la manada", se comió el cuento de la vieja escuela, es de los antiguos, de los que siguen creyendo en los códigos y en eso de dejar todo por una identidad. Pero bueno, sinceramente le tengo miedo y está comenzando a darse cuenta.


Ivo: Es el encargado del grupo de Pequeños marfiles de la comida. Él se encarga de que sus subordinados junten la comida para el resto de la manada. Los tengo de acá para allá y son a los que mas me cruzo. Son los elefantes más tranquilos, los que menos problemas me traen. Ivo es el menos agresivo y el más inteligente. Lo tengo de mi lado, no se lleva bien con Casco Blanco y tampoco con Trompa Chata. Cuando ellos están intento disimular mi amistad con Ivo, sólo para no verme débil frente a ellos.


En definitiva. Llegué mucho más lejos de lo que esperaba y ser líder de una manada no es para cualquiera, pero se que soy muy inteligente y con mi capacidad de idear todo tipo de planes puedo mantener a todos los que me dan miedo bajo control. Seré un cagón y un traicionero para muchos, habré llegado demasiado lejos para otros, pensarán que no me da el cuero, pero si se trata de salvarme el culo puedo ensuciarme hasta el cuello con tal de zafar. Y así llegué hasta acá. Sucio pero vivo. Y todos los que me metían la trompa en el culo o los maricones de mis amigos del barro, se merecieron el final que tuvieron, en la boca del león, por tomarme por débil, bueno o marica.

El Fantasma 1



Para empezar, voy a presentarme y presentar mi problema. Soy Pedro, tengo 30 años y vivo solo hace poco tiempo, desde que me separé. Vivía con mi ex esposa y mi hija de 3 años, en el barrio de Colegiales, pero hace unos meses ya no pudimos seguir manteniendo los problemas que acarreábamos, y decidimos separarnos. Me vine a vivir a una casa sobre Honduras, en el barrio de Palermo. Me la alquiló una viejita que me dijo que hace tiempo estaba deshabitada, así que con una mensualidad baja y algunos arreglos, barridas y limpiezas, puedo decir que logré re acomodar mi vida nuevamente. Pero hay un sólo problema. En estos últimos tres meses que pasé acá, me convencí de que hay un fantasma, o varios.


No soy de tenerle miedo a los fantasmas pero las situaciones en las que se dieron los encuentros con éstos espíritus, son bastante chocantes, sobre todo por la insistente reiteración de la aparición de fuego en cada aparición. La tercera noche que pasé acá, decidí hacer un guiso. Fui a hacer las compras, hacia bastante calor pero yo quería arroz, salsa y pollo. Pleno enero se imaginan lo que era la casa. Un horno. Pero así y todo, preparé todo, agarré la cacerola, y cuando iba a prender la hornalla, con encendedor en mano, se prendió sola, segundos antes de que yo chispee el encendedor. Me asusté porque creí que había una fuga. Revisé un rato y no volvió a pasar lo mismo. Ese fue el primer hecho y quedó olvidado en mi mente, hasta que vino el siguiente.


15 de Febrero. Volví de mis pequeñas vacaciones en Mar del Plata y me encontré con algunas partes de la casa quemadas. Pero no eran cualquier parte. El inodoro apareció con una gran mancha negra en la tapa, como quemada por un encendedor. Los fósforos estaban todos quemados íntegros, y guardados en la caja, exactamente donde los había dejado cuando me fui. Había cenizas en el piso de la cocina y algunos bordes de la madera de mi cama estaban oscuros y calientes. Lo primero que creí fue que alguien había entrado, y por la calentura de la cama, hacía poco tiempo. Pero la casa estaba vacía. Salí y toqué timbre en la casa de al lado.

-Sí?-
-Hola, mire, yo soy el vecino de la casa de al lado, vio? Y quería hacerle una pregunta...- Esperé a que saliera a atenderme, pero no.
-... Y? te escucho-
-Ah..., bueno, mire, acabo de entrar a casa y tengo un par de cosas quemadas, no sabe si vino la policía o los bomberos o entró alguien?-
-No, la verdad que ni idea, no te puedo decir-
-Y no escuchó nadie por casualidad la sirena de los bomberos?-
-No-
-Bueno chau-

Colgó. Pregunté a algunos vecinos más, pero nadie había escuchado a los bomberos, ni a la policía, no se vio ningún movimiento raro. Hice mi último intento en la ferretería de la esquina, ya resignado. El tipo me dijo que quizás se había volado algo prendido fuego o alguna ceniza por el patio y se había metido a la casa, pero cuando le dije específicamente lo que había encontrado quemado, se quedó desorientado, y claro, una ceniza nunca podía meterse a la caja de fósforos, salir, quemar el inodoro, pasar por el pasillo y quemarme la cama. Me resigné y volví a casa. Pero los hechos fueron empeorando con el tiempo. Y el tema del fuego recién empezaba.

5/08/2011

Todo se transforma

Que se enciendan las luces que me gustan.

5/06/2011

El Elefante Culo Roto

Hice lo que fuera posible para pertenecer a una identidad. Me dejé meter la trompa en el culo poco más de cien veces. Chupé pies, me dejé golpear, basurear y robar. No te lo niego, más de una vez me sentí un idiota, un fracasado, un estúpido, un mal nacido, me sentí escoria animal. Pero siempre escuché una frase que me dio ánimos a seguir aguantando la trompa en la cola, la basureada, y la chupada de pies: "Si quiere celeste, que le cueste". Y así me acostumbré a todas las gastadas y a rebajarme. Pero finalmente entré donde tanto quería entrar. Conseguí mi primera identidad como "el idiota" de la manada. Y, aunque las bromas pesadas seguían, algunos elefantes comenzaban a bancarme en mis problemas, superficialmente, obvio, pero lo hacían. Cuando venían los leones, yo ya era de los elefantes que formaban el grupo de pelea, y no de los otros a los que tiraban como carnada para distraer a los felinos, etapa que ya había pasado y de la cual me habían quedado cicatrices.


De a poco empecé a formar parte más grande. Era cuestión de escalones, de saber negociar. Fíjense sino, para ustedes que creen que el que nace idiota muere idiota. Comencé siendo carnada para los leones, mientras los "piolas" de la manada se defendían entre ellos. Luego, con la trompa de los líderes todavía en el culo, dejé de ser carnada y pude ser defendido, y, hasta incluso, tuve la oportunidad de mandar a otros elefantes más pichis al muere entre los leones. Y no es que me gustara entregar en bandeja a los otros elefantes. El caso de Iracundo Trompón, fue difícil para mí. Iracundo Trompón era un elefante amigo mio, desde bebés nos criamos juntos en el pantano de atrás del lago. Pero Iracundo era pichi, cuando estaba con él toda la manada me metía la trompa en el orto. Y bueno, una vez que entré, tuve que venderlo para poder conseguir un poco al menos de respeto. Así fue que en el último ataque de los leones, el de la semana pasada, le dije al líder que yo entregaba a Iracundo a los leones, si me dejaban de meter la trompa en la cola. Él aceptó. Es un elefante que la tiene clarísima con esto de los negocios.


En realidad no me salió del todo bien y eso es lo que me tiene mal por Trompón, mi compañero de la infancia. Cuando vinieron los leones empujé a Iracundo Trompón hacia los felinos. Lo agarraron entre seis y lo hicieron mierda como nunca. Mis amigos de la manada lloraban de risa y me pasaban la trompa por el lomo como señal de saludo, de caricia. Yo les sonreí y me abracé trompas por primera vez con algunos de ellos. Fue emocionante para mí. Se me puso la piel de gallina cuando pude abrazar trompas con los que siempre me bardeaban. Me sentí parte de ellos por primera vez.
Pero esa misma noche mientras dormía me despertó un golpe en el cuerpo que me dio vuelta. Con lo que nos cuesta a los elefantes enderezarnos. Eran ellos, los mismos quilomberos de siempre. Me levanté y fui a buscar al líder. Le dije que me había prometido que si yo entregaba a mi amigo dejaban de joderme. Me dijo "dejábamos de meterte la trompa en la cola, eso arreglamos, las demás jodas siguen en pie".


Con el paso del tiempo pude entregar algunos elefantes más, ex amigos, y así ganarme el respeto de mis pares en la manada. De a poco fui pareciéndome a los normales de la manada. La trompa en la cola ya no existía y hasta cuando podía, yo se lo hacía a otros elefantes nuevos que querían meterse en ésta rutina de identidades, ascenso y descenso de eslabones. Quizás no podía idear bromas o si lo hacía todavía no me aceptaban las propuestas, pero empecé a pertenecer a algunos proyectos colectivos, como el armado de una nueva defensa ante los leones, y una elefanta se fijó en mis arrugadas y fofas curvas. Conseguí subir un escalón más con el tema de que una de ellas se fijara en mí, comenzaron a considerarme respetable, al menos, al punto de no basurearme.


Y acá estoy hoy, sigo en esta rutina. Doy la vida por mis amigos de la manada, y ellos no dan ni medio cuerno de marfil por mí, pero supongo que algún día voy a conseguirlo, voy a conseguir la popularidad, la amistad, el respeto. Quedaron atrás los que me seguían invitando a jugar en el barro, quedó atrás Iracundo Trompón, y quedó atrás ese sensible, sumamente útil, y compañero de los buenos, el elefante culo roto, aquel que fui yo en tiempos pasados.














Elefante Culo Roto.

5/03/2011

Despedida de soltera - FANTASIOSO (parte 1)

Mi amiga Julia se casaba el viernes, así que el jueves a la noche le organizamos una despedida de solteras con el resto de las chicas del trabajo. Somos todas bastante amigas, nos conocimos en el grupo de laburo, allá por el 2003 y hace 8 años laburamos siempre juntas. Pero bueno, Julia se casaba el viernes, y el jueves vinieron todas a mi casa.


Yo vivo en Palermo, en una casa bastante espaciosa y con patio, ideal para juntarnos.


El jueves les había dicho que estén tipo 8 de la tarde en casa. A Julia la cité 8 y media. Habíamos planeado llamar a un scort masculino que pudiera animar la noche para todas, pero especialmente para ella. El miércoles nos habíamos juntado en mi casa también con todas menos con la futura casada, para llamar a cada uno de la lista que habíamos conseguido. Las charlas se nos hicieron bastante calientes y nos entusiasmamos mucho con la idea de que todos estaban bastante bien dotados y tenían mucha buena onda. Finalmente nos decidimos por uno  que era brasilero y se llamaba Joan. Nos entusiasmó la onda de que sea morocho y su voz hablando en el tono brasilero que tanta alegría transmitía por teléfono. Lo citamos a las 9 del jueves. Cobraba $250 por una fiesta privada, así que poniendo una parte cada una, se nos hizo baratísimo.


Las indirectas en el trabajo, el jueves, fueron terribles. Le dijimos a Julia que viniera a las 8 y media a casa y se preparara para despedirse con todo. Ella no nos había comentado nada, pero frente a tantas pistas juntas sobre la visita de un scort masculino, nos comentó de su promesa a su futuro marido.

-Le prometí que nada de sexo con nadie-

Nos dijo. Se nos cayó bastante la idea del scort, pero mantuvimos todo en pie igual. A partir de esa declaración las indirectas desaparecieron, por lo que Julia se dio cuenta de que la mano venía por ahí. Pero se hizo de noche y ya no pensamos más en nada. Nos bañamos, nos juntamos en casa y empezamos a preparar todo. Cada una trajo un vino distinto y hasta había champagne. Eramos siete chicas, sin contar a la comprometida.
Estábamos vestidas bastante provocativas. Unas de pollera, otras con escotes abiertos, pero todas nos lucíamos si se trataba de provocación. La "cumpleañera" (así le dijimos cuando la recibimos y me gustó la forma) llegó más provocativa que ninguna. Para ser sinceras, Julia era una de las más lindas. Llegó con una musculosa escotada negra y unos cortos de jean que casi le dejaban al aire la cola, y unas botitas marrones de cuero que nos volvieron a todas locas. Estaba hecha una perra!! No hay otra forma de catalogarla. Se lo dijimos y se carcajeó. Nos pusimos a charlar y a tomar vino, una copa atrás de otra, preguntándole qué se imaginaba que iba a pasar esa noche. Ella decía 


-Seguro que vamos a un boliche de chabones en bolas-


Estaba cerca, pero era algo más íntimo todavía. No se esperaba qué podía pasar. Hasta que sonó el timbre.


-Julia, abrí vos que seguro es otra de las chicas- Le dije.


Abrió la puerta y, como ya sabíamos todas, apareció Joan. Las ocho, nos quedamos con la boca abierta. Entró sonriendo y nos mató a todas con su color café y sus dientes blancos.


-Yo soy Joan, quién de ustedes es Julia??- Nos dijo con el acento "portugueish", quitándose el buzo y mostrándonos su trabajado físico.


Nosotras la señalamos a ella, y el brasilero se acercó, le acarició un cachete y le dio un beso en la boca.


-Hola Julia cómo estás? Se você é uma mulher bonita-


Nos mató con su acento y su sonrisa. Julia no contestó, pero lo miraba con total sorpresa. Era más de lo que imaginaba. Y estaba perdida, lo miraba fijo, le miraba el cuerpo, la espalda y los ojos marrón clarito. No sabía qué hacer. Joan se comportaba como un divino. Se acercó a nosotras, nos saludó una por una, dejó el buzo en uno de los brazos del sillón y nos pidió algo para tomar. Lo invitamos a que tome asiento y nos pusimos todas a su alrededor, empezando a hacerle preguntas. Hace cuánto vivía acá, si le gustaban las Argentinas, si le gustaban las morochas, que cuántos años tenía, que cuánto hacía que trabajaba de eso, que si nos besaba. A todo, el pendejo respondía con sonrisitas y alegría. Nos lo queríamos recojer entre todas juntas y hasta nos dimos cuenta de que mientras él hablaba nos fuimos encimando una arriba de la otra hasta quedar todas juntas casi a upa de él. Una vez entrados en confianza, puse el plan en marcha. Aproveché un momento en que nos quedamos callados y dije:


-Ya se!! juguemos a las preguntas y respuestas!!-
-Oh, eu amo ese jogo!!- Dijo Joan-
-Pero al que responda mal, le sacamos una ropa... pongámosle onda- Dijo Carina.
-Jajaja buenísimo!! dale-


El juego se trataba de hacernos preguntas sobre costumbres nuestras. Pero había dos personas que de antemano sabíamos que iban a perder, saquen sus propias conclusiones.


-Bueno, arranco yo, le pregunto a Julia...-
-A ver-