3/15/2011

-Yo vengo a saber qué tengo que hacer- Pregunté.

- ¿Sobre qué quiere saber?- Me respondieron.

-Sobre mis decisiones, algunas veces no se qué carajo tengo que hacer, es mentira que hay una sola voz del interior, algunas veces, creame, hay dos-

-Por empezar debe calmarse, encontrar un tiempo y un lugar y cerrar los ojos viendose a usted mismo desde afuera, como un extranjero de su cuerpo y su mente.

-Sí, ¿y con eso?

-Con eso va a calmar la insoportable ansiedad que lo maneja en estos momentos. Luego de eso tómese un tiempo, si está en medio de una decisión complicada, encárguese de ver los pro y los contra de cada acción, relájese y enfrente sus miedos y su inseguridad.

-No soy inseguro.

-Y también es orgulloso. Una vez evaluado, fíjese y elija la que menos le traiga culpas, y si puede, elija la acción cuyas contras no lo condenen en su propio interior. La paz total de usted mismo viene. Los demás sólo pueden atenuar o intensificar su estado emocional, pero éste sólo parte de su alma.

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