Estaba hasta las manos. La piba se me tiraba, se me tiraba, se me tiraba, no paraba de tirarme palos matadores. Yo no quería saber nada entendiendo mi situación. No hacia poco de mi pelea y bueno, la carne de la herida estaba muy viva como para que alguien venga a meterle fuego. Pero qué carajo iba a hacer yo en ese estado? Con fuego no puede jugar cualquiera.
"Puedo ser muy divertida" me decía en cuanto podía. "Hay que saber aprovechar los momentos que se dan espontáneamente", repetía mirandome a los ojos. Mi estado de ebriedad no me dejó decir que no. "Dale acompañame al quiosco a comprar cigarros vos ya que sos tan divertida".
El quiosco estaba abierto toda la noche. Fuimos, estaba a cinco cuadras, compramos cigarros y nos fumamos uno cada uno, en la esquina. La verdad es que no pasaba nadie...
-Che la verdad que me divertí mucho viniendo a comprar cigarros con vos
-Jaja boludo no me descanses
-Por qué descansarte? para nada, me dijiste que eras divertida y tenias razon estuvo muy bueno caminar
-Jajaja idiota no me busques
-Vos me buscaste
-Jaja cómo que te busqué? Explicame un poco eso a ver...
Me acerqué y así sin más diálogo le dí un beso bien fuerte en la boca. La piba agarró su viaje sin decir nada. Nos empezamos a besar con muchas ganas, como si siempre hubieramos tenido ganas de hacerlo. Ella empezó a morderme despacio los labios mientras me agarraba la espalda con las uñas. De a poco sus uñas se empezaron a clavar en mi espalda, pero sin hacerme doler, al contrario, cada vez más calentura. A esta altura estabamos exactamente en la esquina y mi lengua le besaba todo el cuello. Ella respiraba fuerte, un poco agitada, mientras me acariciaba toda la espalda y el pecho. Me decía "Ay Agus, te tengo unas ganas bárbaras pibe", a lo que yo respondía con más besos. Mientras le tocaba todo el culo. Estabamos a full, no dabamos más en realidad. Me metió la mano en el pantalón y me dijo "vas a ver que soy divertida en serio". Los ojos se me iban para cualquier lado, ya no podía pensar en nada que no fuera darle masa. Le dije "Bancame un poco piba no puede ser, o vamos a un telo o volvamos a lo de Tute porque esto no da para más", "Jaja ninguna de las dos", me dijo sacando de su billetera un forro. Me llevó a mitad de cuadra donde había una especie de galería bien oscura. A lo de Tute volvimos como a las tres horas, a los besos hasta que entramos a la casa y ahí otra vez cada uno en la suya con amigos. Una buena noche. Y en dos años nunca volvió a pasar nada.
no soy de leer tus relatos a menudo, pero podria decir si este fuera uno de los primeros : "le metiste lo de loss cigarrillos para que sepan que no sos vos el protagonista! ;)"
ResponderEliminarmateo
casi nunca soy yo el protagonista jaja
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