3/05/2011

¡¡Pero por favor!!

Esta sensación que me queda es la de que fui asaltado por individuo armado de dos impresionantes lanzamisiles apuntando a mi pecho y dos pistolas poco más arriba del cañón doble, que me disparaban puntitos y no fallaban al impacto, que de a poco cedía a la incomodidad.
¡¡Pero por favor!! pensé en varias ocasiones, ¡¡Así no puedo, yo no puedo!! continuaba.
Me decidí a jugar. Hoy quiero ser titular. Pero de los indiscutibles, de los que no deben salir por nada del mundo si se busca ganar el partido. Esto no daba para más y, realmente, la mejor decisión que pude haber tomado, fue la de jugar. Al toque me pasó la bochita y la llevé para adelante tranquilo, con mi estilo y tirandola para meter el gol pero despacio, paso a paso. Primero devolví la pared de primera. Cuando me la volvió a pasar tiré una gambeta corta y la cambié toda. Y ya al tercer pase entró el cañito. Oooooooleeeeee dijeron mis amigos que estaban viendo la situación. Y me animé a más, avancé un par de metros, gambeteé unas piernitas que fueron a marcar terreno y quedaron en el camino y me mantuve adelante con los huevos bien puestos carajo. Y sabes como terminó el partido? Cuando quedé mano a mano, cuando era hacerle el gol o retirarme para siempre, plasmé una parabólica acción demostrando toda mi calidad a la hora de ser titular. Fue hacer saber con seguridad que ese gol lo hacía en cualquier momento, pero dejando pasar la pelota a afuera. "Los goles en las revanchas son mejores" dije y me retiré saludando con mucha honra al otro equipaso. Pero así, la verdad, no se puede, igualmente y a pesar de mi brillo, esta sensación que me queda es la de que fui asaltado por un armado de dos impresionantes lanzamisiles y dos pistolitas poco más arriba del cañón doble, que me disparaban puntitos y no fallaban al impacto...

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