3/28/2011

Por hacerle la dos-Parte 2

Tipo 9 y media nos comimos unas milanesas y nos clavamos una botella de fernet. Ni te cuento los ojos rojos que teníamos. Estabamos como para salir a ver una banda de rock de punta mogotes... jajaja.
La cuestión es que llegamos al lugar y había que pagar una entrada de 15 pesos pero te daban una consumición. Llegamos, nos sentamos e hicimos un paneo general de la situación. Me sorprendí totalmente. Una de minitas increíble.

-Hay un olorcito a concha jugosa...-
-Ehhhh para un poquito hermano así no te vas a levantar ni al de la barra boludooo-

Nos sentamos en una mesa cerca de dos mujercitas de aproximadamente 28-33 años y empezamos a hacer de las nuestras. De a poco se iban fijando en nosotros.

-Tenés fuego?- le dice Pablo a una de ellas.

Ese fue el pie, a partir de ahí arrancó una conversación interminable y muy entretenida entre Pablito y la más linda de las dos.

-Pero vengan siéntense con nosotros, él es mi amigo Roberto-
-Muchas gracias ahora que saben mi nombre me voy a tener que volver a mi casa-
-Jajajajajajaja-

La situación se tornó de la siguiente manera. Pablo y Fernanda con unas ganas de cojerse que se morían y yo me di cuenta enseguida de que Camila, la amiga, no tenía muchas ganas de nada, así que fue un poco hacerle la segunda a mi amigo y sacarle un poco de charla a la piba para que no se aburra. Resulta que ellas tambien estaban un poco ebrias y empezamos con el "Che y otro lugar por acá no conocen?", y que esto y que lo otro, terminamos nuestros respectivos fernet y salimos a caminar los cuatro. Me empieza a agarrar frío, con lo que eso significa para mí... y el fernet puede llegar a ser demasiado digestivo.

-Está haciendo frío che...- dice Pablo sonriendome- vamos a meternos a algún lugar más calentito che no les parece?-

En ese momento las dos se fueron un toque a hablar y yo me quedé con mi ñeri.

-Loco tiene menos calentura que una heladera esta pobre chica, yo no voy a pdoer hacer nada asi
-Jaja en cambio Fernanda se muere por chuparmela entera, no me abandones en esta amigo-
-No, escuchame, yo encantado de hacerte la dos, pero por donde vamos estamos mal, aparte creo que me estoy cagando-
-Sos un maricón, dale masa, hace frío, todos queremos calorcito-

Se nos acercaron ellas y nos dijeron que a la vuelta había un lugar más calentito donde podíamos estar. Terminamos en el telo. Pedimos dos habitaciones, y entramos, obviamente yo con Camila. Nos estabamos sacando la ropa y le empecé a besar todo el cuello. La verdad es que con ropa no se notaba, pero esta pendeja tenía un cuerpo tremendo. Si bien sus pocas ganas de cojer conmigo me habían bajado las ganas a mi también, cuando la vi en tanga ya no me aguanté más. Del otro lado de la pared ya se escuchaban los grititos de placer jaja, esos dos estaban muy calientes. Pero ya estaba desnudo, y con ella arriba mio, bajando por mi pecho a lengüetazos cuando me agarraron unas terribles ganas de ir al baño, pero terribles, indomables, tuve que cerrar las puertas con urgencia.

-Perdoname Cami, tengo que pasar al baño un segundo-
-Ahora??... bueno... andá-

No llegué a cerrar la puerta que me salieron los pedos uno atrás del otro y ni bien me senté en el inodoro no pude dejar de cagar por cinco o seis minutos seguidos, casi me deshidrato. Y lo peor es que bueno, ustedes sabrán que las puertas del baño del telo no son precisamente muy privadas, se escucha todo y si te esforzás un poco se ve todo también. Algo totalmende desagradable para ella y placentero para mí, no aguantaba más.

Bueno finalmente, lo peor de todo es que sí, salí del baño y aprovechamos la cama a todo ritmo. Quedó en una anécdota, no volvimos a ver más a ninguna de las dos.

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