Terminó la mejor sucesión de noches de mi vida.
Los corsos me dejaron tantas pero tantas cosas buenas...
Fue todo inimaginado, fue todo un sueño, la verdad, fue un sueño. Empezando por la emoción de tocar el bombo. Lo que significa para mí. Y otra vez, Mataderos... me regalaste un hermoso momento.
Gracias.
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