3/05/2011

Cuando el gato no está los ratones bailan

"Cuando el gato no está los ratones se divierten"



Tus ojos le apuntaron a un soldado.-

Sonaba esa "canción" cuando todo se pudrió hasta las pelotas. Mis viejos se habían ido a San Luis y yo me quedé sólo toda la semana. El viernes a la noche había invitado a todos mis amigos a una fiesta en mi casa cuya entrada era "Traer a un amigo del sexo opuesto", por lo que, no pasaba nadie que no trajera como mínimo un amigo del sexo opuesto. Invite a muchos pibes y me salió bien porque cada uno cayó con una mina distinta. Eramos como 40 personas en mi casa no te jodo, reventaban las paredes. La cosa es que entraron a poner reggetón y cumbia todo el tiempo y se cebaron con el alcohol todos, mejor dicho, nos cebamos. Había un par de lenguas dormidas y bastantes ojos rojos, pero todos estaban ebrios, mejor dicho, estabamos ebrios. Hasta donde recuerdo estábamos jugando a un juego con las cartas, excusa para escabiarnos hasta la médula. Me tocó a mí, me dejé perder, tomé el noveno tequila y tuve muchas ganas de ir a mear al baño. Después, me acuerdo de estar lavándome las manos, y la siguiente imágen que tengo somos una mina y yo en el baño haciéndonos de todo adentro de la bañera con la puerta trabada. Sonaba una canción de Daddy Yankee que ella cantaba y bailaba meneandome el culo por todo el cuerpo. Me desperté en el piso de la cocina con la remera de mi mejor amigo y los labios pintados. La cuestión es que yo tenía novia, y esa noche estaba ahí en mi casa, bardié cualquiera. Pero bueno son cosas que pasan y acá estoy ahora, sigo vivo y ahora que pasó el tiempo es una anécdota más, ya no hay más dolor ni rencor.

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