7/02/2011

Cadena

Es divertido hacerlo. Tenes que decir una palabra y atrás la primera que se te venga a la cabeza o la primera imágen que tengas relacionada a esa palabra que dijiste, y así ir logrando una cadena de palabras o imágenes totalmente espontáneas y lo bueno es tratar de llegar de vuelta a la primera. Por ejemplo:



Torta, chocolate, dulce, amargo, mate, trabajo (el mate me hace acordar al trabajo porque tomo todo el tiempo mate), fin de semana (trabajo me hace acordar a fin de semana), domingo, tristeza, lunes, mierda, marron, color, alegría, sonrisa, amor, beso, novia, flor, pasto, arbol, hoja, papel, cuaderno, renglón, escuela, la concha de tu hermana, insulto, bronca, odio, pelea, golpe, boxeo, guante, horno (me imagino un guante de cocina y me hace imaginar un horno), cocina, comida, postre, ¡¡TORTA!!

Martinguana, Coralina.

No me digas que no... no me digas que no... tenemos sintonías distintas, tu camino no corre paralelo al mio. Tu día se trata del mañana y el ayer, mi dia se trata del hoy; tu vida es lo que te dan, mi vida es lo que doy; tu vida es depende lo que se haga, mi vida es depende lo que yo quiera hacer; tu vida es esquivar, la mia es chocar; tu risa son los otros, mi risa es el aire; mi diversión es lo espontáneo, la tuya es lo organizado; Alguna semejanza? qué? que los opuestos se atraen? No es nuestro caso. No por tener vos lo que me falte a mi vas a ser mi complemento, quizás no necesito tu vida en la mía, lo más probable es que yo no necesito tu vida mientras que vos no te le animas a la mía
Mis acciones son del corazón, las tuyas, de lo que esté bien; me gusta equivocarme y perder miedos, vos sos perfeccionista y vivis con inseguridad; yo cruzo la línea para ver qué se siente, vos esperas a que otro te cuente; me caen mal muchas cosas, intentas que todo te guste; mi esencia es ser felíz, tu esencia es ser popular; mi arma es el orgullo, tu arma es mi espalda; tu hobby es criticar, el mío vivir aventuras; para estar adelante yo avanzo, vos tirás a los demás para atrás.
Tu vida es cuadrada, gris, vacía y popular, común, tangible.
Mi vida es única.
Como vos hay cuarenta millones, no se mueven, no gritan porque les da vergüenza, no se divierten, no quieren hacer el ridículo, especulan, no conocen y hablan, critican, atacan, hacen enemistad para sentirse parados en algún lugar, no pelean a menos que sepan que van a ganar, les da miedo hacer cosas nuevas.
Yo en cambio vivo mi propia vida y me encargo de que nadie la viva por mi.




Yo no te quiero, no te quiero aca..
disfruta tal vez mañana no estes mas..

Quien sabe a donde?
quien lo podra saber a donde fuiste para llegar ahi?,
yo no me explico como llegaste ahi..
si ese no era tu lugar.
Me prometiste al pasar una mentira que creyeron..
sin protestar..
yo no te escucho, ni ahora quieras darme pena,
y te largues a llorar.

Yo no te quiero, no te quiero aca..
disfruta tal vez mañana no estes mas..

Por unos pesos queres empezar una guerra,
y no importa contra quien..
Si esa es tu casa andate pero ya no vuelvas..
por favor no vuelvas..

Yo no te quiero, note quiero aca..
disfruta tal vez mañana no estes mas..

Te gustaria tener mi guitarra,
no me interesa tener tu sillon..
Porque estas solo, solo..

Te gustaria..
no me interesa..
porque estas solo, solo, solo, solo..

6/25/2011

Pude haber muerto. Pero estoy intacto. Y lo que no mata, fortalece.

6/24/2011

"Existiré? Seré real o sólo me ven como un espejismo tangible?"

6/23/2011

El Fantasma 8

La mañana nos encontró a mi amigo y a mi, recostados sobre la pared del mostrador de la bicicletería. Abrí mis ojos y recordé mi sueño mientras iba acomodando mis ideas. Había soñado con la bruja, un sueño un poco especial. Estaba en mi casa y ella entraba a hacer el exorcismo, pero Ramiro no estaba. Nos desnudábamos como parte del procedimiento. No podía evitar excitarme con la imagen de ella sacándose el vestido. Tenía un cuerpo muy atractivo. A pesar de no poder ocultar mi sexo caliente, la bruja no prestaba atención. Mientras se sentaba en el piso, cerraba los ojos y empezaba a respirar con fuerza. Me invitaba a hacer lo mismo. Yo no podía evitar entreabrir los ojos y mirar sus pechos. Pero de golpe del suelo comenzaba a salir humo y se calentaba. Yo me levantaba y saltaba para no quemarme los pies. Ella seguía sentada con los ojos cerrados y respirando cada vez más fuerte. La sensación de calor, fuego y excitación se volvía cada vez más intensa hasta que con una llamarada de fuego que explotaba con mucho calor y desaparecía en el aire, una profunda tranquilidad me nacía y contagiaba cada rincón de la casa. La bruja se vestía y me decía que ya estaba listo todo. La acompañaba a la puerta y antes de irse le preguntaba su nombre, el cual todavía no conocíamos porque desde un comienzo fue "la bruja". "Natalienne" me respondió. Esa fue la última imagen de mi sueño.


-Che despertate loco, dale que hay clientes-


Ramiro me revoleó una cachetada. Lo re puteé en voz baja. Me di cuenta de que acordándome del sueño que había tenido, me había vuelto a quedar dormido y ya era mediodía. Me levanté y me arreglé un poco el aspecto.


El día en la bicicletería fue normal. Normal significa que viene una persona cada hora y media a preguntar algún detalle o a pedir un presupuesto por algún arreglo. Así que, de tan aburridos que estábamos, decidimos cerrar un rato antes, a dos horas y media del encuentro con "la bruja", en mi casa.


-Qué haces? Venís conmigo o nos encontramos allá directamente?-
-No, me voy para casa yo, nos vemos allá-
-Bueno, dale, cuidate-
-Sí, vos también-


Nuestros "cuidate" ya no eran el típico gancho de cierre de una conversación común. Eran un imperativo, con su significado verdadero, nos teníamos que cuidar, ya que, quisiéramos creer o no, presencias sobrenaturales habían interferido en nuestras vidas.


Cuando llegué a casa me enteré de que Marina, mi ex, me había llamado. Así que una vez que me puse cómodo (era necesario hacerlo antes de hablar con ella), agarré el teléfono.


-Hola... Marina?-
-Pedro?-
-Sí, cómo estás?-
-Acá andamos, escuchame, vos no pensas llamar nunca? Te acordás de que tenés una hija? Porque ya se que conmigo no hay mucho que hablar pero Laura te extraña sabes?-
-Si, mirá, estuve con algunos problemas, pero ...-
-No, está bien, no me interesa, siempre tenes problemas, Laura te quiere ver, cuándo vas a venir a buscarla?-


El hecho de no ver a mi hija desde hacía bastante tiempo me tenía angustiado, pero por otra parte también estaba con conflictos que resolver y sin casa, lo que hacía muy complicada mi situación paternal.


-Mirá, estoy parando en la casa de mi vieja, la puedo traer acá mañana a la mañana, la paso a buscar, la llevo al negocio conmigo...-
-Cómo que estás con tu vieja? Qué te pasó con tu nueva casa?-
-Tuve un problema, ya te voy a contar-
-Sí bueno, igual, si estás ahí no la busques Pedro, se quedará conmigo hasta que consigas un lugar, pero fijate si podes pasar a verla viste...-


Marina me saturaba. A medida que fui separándome de ella, su relación con mi mamá empeoró de manera vertiginosa. Y ahora no quería que Laura se quedara en la casa de su abuela a dormir.


-No tiene nada de malo que esté acá con su abuela Marina..., es su abuela-
-Pedro, ya hablamos veinte veces estas cosas y tengo los ovarios rotos de discutir, cuando puedas vení, si podes esta noche mejor-
-Pará, pará un poquito Maru, mil veces hablamos y me dijiste que no te bancas actitudes de mi vieja, listo perfecto, pero qué tiene que ver Laurita? Es su nieta-
-Mira Pedro me pudren mucho las costumbres que le mete y punto hermano, ¡no quiero discutir!-
-Qué cosa? Lo religioso?-
-¡Le mete estampillas de Cristo hasta en los pañales!-
-¡Como si por eso estuviera malenseñando a nuestra hija Marina por favor! Me decís que siempre tengo problemas y que no veo a mi hija ¿y no querés que la busque porque mi vieja es muy religiosa y estoy con ella? Dejate de joder-
-¡Dejate de joder las pelotas! A esa casa no va y no es algo que se discuta-


Juro que si hubiera sido por mi postura, hubiese seguido la discusión hasta el día siguiente, pero entre que se me hacía tarde para el exorcismo, que quería terminar de definir cuándo veía a mi hija, y la poca voluntad de Marina para solucionar los conflictos, decidí rendirme.


-Uf... mirá, hagamos una cosa, mañana cuando salgo del negocio paso a buscar a Laurita y la llevo a comer algo, dale? y después te la llevo otra vez-
-Qué te pasa eh? Andas apurado? Ya queres cortar el teléfono ahora no?-
-Estamos grandes Marina, de verdad estoy cansado, me dijiste que no querés discutir, yo tampoco, por eso te busco una solución, mañana la llevo a comer-
-Jaja lo tuyo es increíble, vení cuando quieras Pedro... pero avisame con tiempo-


No podía ser más complicada.


-Bueno... te aviso hoy, que mañana paso-
-Ok, nos vemos mañana, chau-
-Chau avisale a Laurita y decile que le mando un beso enorme-
-Está durmiendo-
-Avisale, chau-


Corté. Me bañé. Era la hora de salir. Estaba nervioso, acelerado, con miedo, curiosidad y ansiedad. Sentía la sensación en el pecho de que algo grande estaba llegando. Nunca había presenciado un exorcismo. La resignación al miedo me acompañó en el camino a la casa.
Sí, otra vez a la misma casa del fuego, aquella en la que comprobé, pese a mi fuerte convicción de que todo aquello que no fuera vida no existía, que más allá de nosotros, hay algo más. Por momentos pensaba únicamente en mi hija, en volver a verla, pero luego me invadía la profunda sensación de que estaba caminando hacia un punto de quiebre en mi vida, hacia el momento en el cual mi vida cambiaría definitivamente.
Llegué, abrí la puerta, entré.

6/19/2011

El Fantasma 7

Nos abrió una mujer joven y linda, todo lo contrario a lo que uno se imagina de una bruja de barrio. Su casa era como cualquiera, cocina, una pava y un mate en acción, una heladera con pegatinas de deliverys. Un pasillo que comunicaba la entrada con el comedor, en el cual había un sillón amarillo gastadísimo, con un gato siamés observando todo con atención, en absoluto silencio, como quien supervisa una actividad detrás de un vidrio a prueba de sonidos.

-Pasen y siéntense por ahí-

Nos señaló una habitación con una mesa y tres sillas. La mesa tenía un mantel violeta y sobre éste, otro mantel verde oscuro. Ramiro se animó rápido y tomó asiento, yo esperé un rato más parado.
Se acercó la bruja y me repitió que tomara asiento. Lo hice.

-Bueno, recuérdenme cuál es el motivo de su visita señores...-

Su voz era muy dulce, mujer seductora si las hay, no sólo su título de "bruja" llamaba la atención, sino que sus movimientos y su voz eran seducción pura.
Cruzó sus brazos llenos de collares tallados con varios dibujos que supongo, estaban cargados de "significados".

-Tenemos algunos fantasmas en casa-
-Viven juntos?-
-No, en la casa de él-
-Son pareja?-
-No, en realidad él tiene fantasmas en su casa y yo que soy el amigo lo comprobé-
-Y cómo sabes que hay fantasmas en tu casa?-

Clavó sus ojos en los míos y sentí mucha profundidad, como si su mirada no me dejara distraerme.

-Mirá, la verdad es que no creo en los fantasmas, o no creía, ya no se... pero las cosas que pasaron son fuertes...-
-Qué cosas pasaron?-

Su cabeza se inclinó unos grados, yo hice lo mismo para mirarla de frente. Aunque el encuentro no tenía nada de extravagante o espiritual aún, yo sentía una fuerte conexión con la bruja. No podía despegar mis ojos de los suyos excepto para observar los movimientos delicados de sus manos.

-Se me llenó de cenizas la casa, se quemaron todos los fósforos adentro de la caja, se derritió sola la tapa del inodoro, pusimos alarmas de movimiento y se derritieron, y lo último que pasó ya fue fuera de la casa-
-Qué tipo de cosas pasaron fuera de la casa?-
-Soñé con una explosión de fuego y me quemé la piel pero de verdad, fuera del sueño, y a él le aparecieron cosas escritas en una hoja de papel-

La atención con la que ella me escuchaba hacía que cada una de mis palabras explotaran en mi boca con una dedicación especial. Me preocupaba por mi entonación y la forma en que ponía mis labios para dejar salir el sonido.
Dejé de hablar y hubo un silencio. Ramiro me miraba y la miraba a ella como quien observa a dos enamorados, yo permanecía cautivo de su ser, y ella, sin dejar de atraparme, analizaba lo escuchado.
Luego de unos segundos habló.

-Bien, los espíritus son energía que pudo haberse detenido en la transición entre lo existente y lo inexistente. Lo existente es la vida, lo que vivimos, lo tangible, como las plantas y las mascotas y lo no tangible, como los sentimientos y las emociones. Lo inexistente es el estado de desintegración total de la energía, cuando ésta pasa a ser por completo parte de otra energía viva, renovándose y dando lugar a cambios y transformaciones energéticas-
-Entonces?-

Ramiro apuraba las explicaciones mientras que yo caía en un profundo sueño despierto mientras la escuchaba. Aunque ya no estuviese mirandome fijo a mí, sino que alternaba su relato a los dos, yo sentía todavía sus ojos clavados en los míos, mientras que los gestos de sus manos seguían manipulando mi concentración.

-Entonces puede ser, por lo que cuentan que pasó, que haya una energía dentro de la casa que no pudo terminar su desintegración y haya quedado atrapada. Esto es normal, no son los únicos que vienen a contarme hechos de este tipo, y es normal que las energías que quedan atrapadas se manifiesten, ellas buscan la forma de salir de donde están, de terminar su desintegración y pasar a ser parte de la energía natural-
-Y qué tenemos que hacer?-
-Los procedimientos que se llevan a cabo en estas circunstancias son varios. Dependen también del tipo de manifestaciones de los espíritus. Cuando éstas son tangibles, como la quemadura de la cama, se suelen utilizar  distintos elementos que rechacen y expulsen a los espíritus, como colocar espejos, azufre, o piedras en distintas partes de la casa. Cuando no son tangibles como la aparición en sueños o la alteración del estado del ánimo de las personas, se suelen utilizar exorcismos-
-Y en este caso? Hay de las dos expresiones-
-En este caso se suelen utilizar igualmente los dos procedimientos, para terminar la transición asegurándose de que todas las energías finalicen su viaje-
-Osea que hay que exorcizar la casa... y poner espejos?-
-Sería lo más conveniente-
-Y qué pensas vos Pedro?-

Casi no había prestado atención a la conversación. Sin embargo no podía dejar de sentir el tono de su voz en el interior de mi pecho. La interrupción de Ramiro me hizo volver a la realidad y recién ahí pude notar mi estado de pérdida. Esa mujer tenía una fuerza tan grande de atracción que había logrado encerrarme entre sus movimientos con increíble facilidad. No sabía ni siquiera qué responder.

-Qué pienso de qué?-
-Jaja boludo, de lo que estamos diciendo, exorcizamos la casa esa o no?-
-Ah..., y no se... mía no es, el exorcismo hace correr algún riesgo a la casa misma?-
-Te referís a si algo puede romperse, quemarse o sufrir alguna reacción?-
-Sí-

Su voz... nuevamente me adormecía.

-No. Lo más agresivo que puede pasar es que se queme alguna lámpara, así que por las dudas antes de realizarlo, cortamos la luz y desenchufamos todo-

Ramiro terminó de concluir una reunión para la noche siguiente a esa, en la misma casa de los fantasmas del fuego. Tuvo que sacudirme para que pudiera levantarme de la silla. La bruja nos acompañó hasta la puerta y nos fuimos.

-Qué te pasaba tarado te enamoraste de la bruja?-
-No... vos no sentiste nada?-
-Nada de qué?-
-Fue muy raro, su voz, sus movimientos...-
-Qué tienen?-
-No se, te juro que me sentí hipnotizado, esta mujer es bruja en serio-
-Yo mucho no le creí-
-Yo le creí con hechos, me hipnotizó, estoy seguro, esta mujer es rara-
-Vos decís?-
-Sí, es muy rara, y esto ya no me está gustando nada-
-Mañana vamos a tener que volver a la casa de los fantasmas-
-Sí. Y espero que termine esta pesadilla de una vez-

Caminamos por las calles oscuras del barrio hasta llegar a la bicicletería, entramos en plena noche y nos recostamos detrás del mostrador. Esa bruja... me quedé con una extraña sensación y la imagen de sus ojos clavada en mi frente toda la noche. No pude dormir y hasta me sentí observado. Esa bruja tenía algo que no había encontrado antes en nadie, y la fuerza con la que me atrapó esa tarde, me daba miedo y me sorprendía. Lo único que esperé antes de cerrar mis ojos ya abrumados por el sol de la mañana, fue que todo termine rápido, y bien. Y bien.

6/17/2011

De pronto el día se me hace de noche

6/16/2011

En mi lucha más grande, se que voy a estar siempre solo.

6/14/2011

6/13/2011

La lucha es desde abajo con instinto animal, un estilo rumbero de los que te hacen quitar el sombrero. Fantasmas, muchos van a querer lo tuyo, nunca van a poder ganarlo porque con personalidad uno es uno y nunca es otro, que lo quieran, que lo deseen, tus pasos van adelante pase lo que pase.
La lucha es desde abajo conociendo el veneno y la pelea, un estilo callejero te hará sobrevivir. Te caen los de figura de líder, les quitas la careta con hechos. No cualquier sombra puede eclipsar la luz de la experiencia. Tu calle tendrá la mística de la victoria.
La lucha es desde abajo, la humildad. El día nace pero muere en la noche, tu derrota está frente al campeón únicamente. Quien te gana llega lejos y tu derrota es victoria en tu conciencia y en tu alma.
La lucha es desde abajo con actitud cuando las cosas están duras resalta tu voluntad frente a las demás, es fácil guiar una manada en camino recto, cuando aparece la primera curva tu actitud es la que guía a tu manada.
La lucha desde abajo es tu manada en tu propio cuerpo, sos tu propia manada, nadie más que vos puede ser líder de vos mismo, obedecer no es lo mismo que estar de acuerdo y bajar la cabeza es dejar reino en manos de ajenos.

El Fantasma 6

Salté de la cama y corrí al baño a mojarme con agua fría. Mamá corrió atrás mío.


- ¡Qué te pasa mi hijo! ¡Estás todo brotado!-


Me daba vueltas la cabeza. Millones de pensamientos por segundo. Aceleración. La voz extraña de Ramiro. El fuego. La gente sin pelo. Mi piel. ¿Cómo pudo mi piel ponerse así? Tenía que hacer algo más. ¿Y mamá? ¿qué le iba a decir a ella?. ¿Y si algo salía mal? ¿y si había metido los fantasmas a la casa esa también?.


-Perdón mamá, me voy, no te preocupes por nada, esta tarde voy al médico-
-Te acompaño-
-No te preocupes por nada, me voy-


Agarré mis cosas y me fui. Aparecí por la bicicletería.


-¿Qué haces tan temprano por acá?-
-Los fantasmas...-


Ramiro cambió su cara. Sus ojos reflejaron algo raro. Como si supiera lo que le iba a contar.


-Yo también tengo algo para contarte de los fantasmas-
-¿Qué?-
-Mira, vos sabes que yo tengo la costumbre a la noche de anotarme en mi libreta las cosas que tengo que hacer a la mañana, para organizarme-
-Sí, sos medio obsesivo con eso-
-Bueno, Pedro, anoche, te juro por dios, que anoté sólo dos cosas: "Lavar camisa blanca" y "Avisarle al tío que no conseguí entradas para River"-
-Sí, ¿y entonces?-
-A la mañana Pedro... a la mañana-
-¿A la mañana qué?-
-A la mañana me desperté y como todas las mañanas me fijé en la libreta lo que tenía que hacer. Pero estaba toda totalmente escrita y tachada, te lo juro y tengo la hoja guardada. Entre los tachones descubrí las dos cosas que había escrito a la noche, pero también leí otras cosas...-
-¿Qué cosas?-
-Decía con letra clara: "No se apaga el incendio con ollas de agua", "El calor no es tan malo".
-Estás mintiendo...-
-Pedro, por favor loco, te juro que decía eso... la hoja, me desperté, y estaba toda rayada con lapicera. Escribo hace años en la libreta y nunca me pasó algo así. Esto no fue un sueño, esto fue real-


Metió la mano en su bolsillo y sacó una hoja de papel pequeña. Era la hoja. La abrió.
Era increíble, no había casi espacios blancos, todo era rayones de lapicera. Agarré la hoja y comprobé que era cierto lo que Ramiro había visto escrito.
Entró un cliente y mientras él lo atendía, yo permanecí sentado, mirando detalladamente los rayones. El cliente se fue al mismo tiempo que descubrí algo que no me había contado.


-Ramiro... ¿y ésto? ¿lo viste?-


Se acercó corriendo.


-¿Qué cosa?-


Le señalé otras dos palabras que encontré escritas entre miles de manchas de tinta.


-"Me quemo"...-
-¿Lo habías visto?-
-No...-


El mensaje era claro, con otra letra distinta, y lejos de los otros escritos. "Me quemo" decía.


-Pedro- dijo después de un silencio profundo-, esto ya no es joda, estoy muy asustado hermano, ¿qué carajo pasa acá? ¿qué es todo esto?-
-No se boludo... la verdad es que...-
-Estoy podrido de no saber, me da miedo, yo tenía una puta vida normal y ahora estoy atacado por fantasmas que me prenden fuego todo y nada más entré a la casa esa de mierda y ya cambió todo, no quiero más esto, apenas pasaron dos días y ya no lo aguanto más, no lo aguanto más, voy a prender fuego toda esa casa de mierda y que se vayan los fantasmas al carajo, ¿qué carajo quieren eh? ¿QUÉ MIERDA QUIEREN? DÉJENME EN PAZ-


Ramiro lloraba de nervios, le temblaban las manos y miraba al techo, como gritando al cielo, costumbre de hablarle a lo que uno no conoce. Por un lado estaba asustado, pero por otro me sentía culpable. Se veía el terror en el gesto de mi amigo, y yo me sentía responsable de lo que le pasaba. Ahora los fantasmas no le daban respiro, igual que a mí. Era un problema que yo le había traído y tenía que ayudarlo. Le di una palmada en la espalda.


-Vamos a descubrir lo que pasa con esto y va a terminar-


Nos quedamos los dos parados, Ramiro mirando al piso ahora, colorado y llorando, con una mano en la cintura y la otra agarrándose la cara. Yo lo miraba, con la mano en su hombro. Me daba vergüenza y culpa haber terminado metido en esto con él. Porque la verdad, nunca creí que iba a pasar algo así. Pero a esta altura ya no podía negarlo. Estaba frente a fantasmas y parecía que la historia no iba a terminar tan fácil.

6/09/2011

Alex.





Jaja y despues te escuchan damas gratis y salen a caminar por recoleta como si estuvieran en uno de los pasillos de fuerte apache. La chupan doblada los nuevos moda.

6/08/2011

Hoy empezó de verdad.

6/06/2011


Se fue otra luz al cielo, llevándose la gloria para allá, enriquezcan nuestras almas, que algún día nos vamos a volver a encontrar todos.


Gracias por lo vivido. Al fin descansas.

6/05/2011

Violento

"¿Qué querían que hiciera? ¡Siempre eran todos contra mí! Y yo no sabía insultar como ellos, díganme, dale, ¿qué se suponía que tenía que hacer? ¿aprender a insultar y basurear como ellos? ¿y por qué no aprendían ellos a defenderse a los golpes como yo? Siempre era igual, todos juntos basureándome y maltratándome hasta que me cansaba y los golpeaba a todos hasta el cansancio, hasta que ya no querían insultarme más, o hasta que me sacaba toda la angustia de encima. ¿Qué tiene eso de malo que no tenga lo otro? ah, claro, así que lo mío era violento y lo de ellos no... ¿Seguros que no era violencia lo que me hacían ellos a mí? ¿tienen idea ustedes las veces que volví a mi casa llorando y con un fuerte dolor en el pecho a causa de las cosas que se decían de mi? ¡Díganme carajo! ¡¿Eso no es violencia?!
"Tendrías que aprender a hablar, para dejar de comportarte como un mono, y de paso para pedirle a algún adulto que te preste un jabón, tenes olor a podrido, monito patas sucias... ¿o qué? ¿Tu mamá está tan ocupada con tu vecino que no tiene tiempo de bañarte?" Me decían.
¿Y yo soy el hijo de puta? ¡Díganme carajo, díganme! ¡Siempre se castiga el golpe! ¿Y las palabras no causan dolor? ¡Son peores! Porque el dolor te hace chichones, te hace poner la piel morada o te hace sangrar, pero no te muerde el corazón... las palabras, en cambio, se te meten por adentro de la piel sin dejar marcas y te lastiman por adentro, te dan angustia. ¿Y eso? ¿no es violencia? Ellos eran buenos porque no golpeaban y yo era malo porque los golpeaba a todos para defenderme. ¡Defenderme!
Las veces... ¡las veces! que me prometieron con palabras no volver a insultarme. Esas palabras también me causaron dolor, cuando las traicionaron. "Jaja no me digas que te creíste eso de que no te íbamos a volver a molestar... qué pelotudo... pero qué pelotudo... y claro, cómo carajo no te lo vas a creer si no sabes pensar, lo único que haces es pegar, pero un día vamos a correr más rápido que vos, o vamos a conseguir un buen palo para partirtelo en la cabeza y ya no te van a servir tus golpes, ¿y qué vas a hacer?"
Yo me defendí, yo no soy culpable, ellos son los culpables, lo único que hice, fue defenderme, y lo voy a seguir haciendo así sean mil."

Nunca creí que volvería a verlos. Nunca creí que volvería a llorar de la emoción. Ellos, los que algún día habían sido mis amigos, todos, que algún día habíamos sido adolescentes y habíamos pasado noches y días juntos creyendo que nunca pasaría el tiempo y que siempre seríamos fuertes y rápidos.
Fue como vivir en una película. Una moraleja de la vida que nos dijo "Espero que hayan disfrutado su tiempo".
Volver a verlos, a ellos, los jóvenes de siempre, viejos como nunca, arrugados, llenos de canas y algunos muy flaquitos, me hizo dar cuenta de que todo este juego estaba en la última parte del tablero, y de que gracias a cada uno de ellos mi vida había estado llena de recuerdos. Uno creía que el tiempo era infinito y que toda la vida iba a tener 18 años... hasta que un día peiné canas y no pude jugar más al fútbol y en vez de entrar al boliche una vez por semana entré a un consultorio médico. Y ahí fue cuando, entre tiempos libres, me dediqué a recordar, a cada uno de ellos, a quienes dieron sus primeros pasos conmigo y creyeron que el baile sería eterno. Y decidí buscarlos, juntarlos, me llevó años, pero lo hice.
Cuando entré no pude creerlo. Estaba ella, quien supo enseñarme a besar allá por mis quince años, con quien conocí el cielo tangible. La vi y volví a sentir en mi viejo corazón cada uno de esos sentimientos que me habían llenado la adolescencia de felicidad. Tenía un vestido rosa y anteojos, su voz era bajita y casi no hablaba, pero se las arreglaba para sonreír con la misma ternura que me conquistó en la secundaria. Nació hermosa y se iba a ir de este mundo igual de hermosa.
También estaba él, mi compañero de toda la vida, aquel con el que viví todo desde el comienzo. Si pudiera pedir un deseo sería acordarme de cada una de las cosas que vivimos. Me miró y levantó los dos puños cerrados, agitándolos.
Estábamos todos, la edad nos había cobrado los años pero la sensación en el aire, de alegría y amor, tenía la misma fuerza de toda la vida.

6/03/2011

Bueno para todos los que tienen Psicología en el CBC les comento que vengo teniendo episodios sumamente psicológicos que me encantaría encuadrar dentro de algún conocimiento teórico (para los que no tienen ganas de pensar, quise decir que me gustaría saber de dónde vienen o a qué tipo de psicología pertenecen, si tienen algún significado). El dibujo entrado recientemente refleja un momento de mi vida y está cargado de significados.

Pero también me pasa otra cosa. Y es que le imagino una forma al año y a las semanas, y por lo que veo no soy el único.



Para que entiendan, quiero mostrarles cómo visualizo cada año y sus meses. Esto quiere decir, que cada vez que pienso en el mes en que estoy, o por ejemplo pienso "La semana que viene empieza Junio" imagino instantáneamente en mi cabeza la parte del gráfico en la que está Junio, con su color y todo. Ahora me siento en la curva baja del año y empezando a escalar la subida final. Exactamente, arrancando Junio.




Lo que me sorprendió fue el saber que no soy el único que imagina estas formas ni soy el único que les pone colores a los meses. Eso sí, también hago lo mismo con los días de la semana...


Cada vez que me levanto y digo "hoy es X día" se me viene instantáneamente ésta imagen y el día en el que estoy.

Es muy loco pero lo más loco es que pensé que estaba loco yo pero, o hay más locos como yo o realmente no estoy tan loco porque no soy el único al que le pasa esto tan loco.

6/02/2011

Almagro

Jaja de a uno nunca se la aguantan si no son diez contra uno no pelean manga de giles de mierdaaaa

6/01/2011

Tarde o temprano siempre cae, el cachorro que tuvo suerte y comió de la fuente del emperador.

5/31/2011

El Fantasma 5

Decidí irme a la casa de mamá, provisoriamente, unos días.
Ella es una mujer especial, nunca me llevé mal, pero... es chapada a la antigua, muy religiosa, no me habló ni me dejó hablar nunca de sexo, muy machista, bien a la antigua, al punto de que cuando cumplí dieciocho tuve que trabajar para irme de casa, sin posibilidad de estudiar nada. De chico me crió con los cuentitos del hombre de la bolsa, el cuco, y todo tipo de personajes sobrehumanos para hacerme dormir, estudiar, o cumplir cualquier tipo de responsabilidad. De grande no me dejó mucho espacio a la fantasía, no más cuentos, no más personajes, no mas historias, no más creatividad, era hora de trabajar y conocer a la mujer de mi vida, para vivir en nuestra casa propia y tener una familia. Y la verdad es que hasta el día de hoy lejos estuve de todo eso. Ni bien terminé la secundaria empecé a trabajar en el galpón de baldosas, lajas y azulejos con mi tío, pero duró poco, el galpón cerró (Menem) y mi tío quedó desocupado y es el día de hoy que vive de changas. Yo quedé pegado con él y empecé a arreglar bicicletas con un amigo. Tanto me insistió mamá con que ese no era un laburo decente y que tenía que proyectar mi casa y mi vida, que me terminé yendo a vivir con mi compañero de las bicicletas, y no le hablé más por casi un año. Me puse a salir con una chica, que me consiguió trabajo en una empresa que importaba azulejos de Brasil, y dejé el negocio de las bicicletas, a la vez que me fui a vivir con ella. Empecé como cadete ahí y estuve hasta hace un año, llegando al puesto de coordinador administrativo a cargo de tres comunas de Capital Federal.
Me echaron cuando el dueño (al cual nunca le conocí la cara) vendió la empresa a nuevos trajeados que decidieron renovar parte del personal. La chica quedó trabajando y por cuestiones de tiempo dejamos de vernos. 
Volví a las bicicletas con mi amigo, pero con los ahorros que había juntado en la empresa, le propuse ponernos una bicicletería. Ramiro, el mismo que supo hospedarme cuando quedé en la calle a los 19 años, fue mi primer socio. No nos fue tan bien, pero nos alcanzaba para mantenernos sin que nos faltara nada y si alguna vez faltó algo lo supimos manejar. La amistad que fuimos construyendo con las experiencias nos hizo pasar grandes momentos. Ramiro formó pareja con una clienta que siempre iba a inflar la bicicleta jaja, y yo volví con Marina, la chica con la que salía, pero esta vez estuvimos unos meses juntos y decidimos casarnos.
Cumplí veinticinco años cuando mamá volvió a prepararme una merienda, contenta de saber que me iba a casar y estaba viviendo con mi mujer. A partir de ahí mi vida fue más normal que nunca, trabajo, casa, cena, dormir, discutir, era como para hacer una película en la cual mi personaje lo interpretara Darín. Pero de golpe llegó una hija. Después de un año y medio de casados tuvimos a Laura, la nena más hermosa del mundo. Nos mudamos a Colegiales y mi mamá nos compró la cuna y una heladera nueva, mientras que mi suegra nos ayudó a llegar a varios fines de meses, fueron tiempos difíciles. A partir de ahí, me acerqué más a mi mamá, o mejor dicho, ella se acercó más a mí. Al mismo tiempo, con Marina descuidamos nuestra relación y se gastó.
A Laurita nunca le faltó nada y casi no nos vio discutir, pero la realidad es que nos llevábamos cada vez peor. Marina se fue de la casa de Colegiales un tiempo, tiempo en el cual trabajé el doble para mantener la casa.
Volvimos a intentarlo hace un tiempo y finalmente decidimos separarnos definitivamente.
Como consecuencia, ella se quedó en la casa y yo vine a parar a la casa del fuego de calle Honduras. Y consecuente a eso, terminé nuevamente en lo de mi mamá.


-No termino de entender por qué te fuiste de la casa, Pedro-
-Tuve problemas con el alquiler te dije, mamá-
-Sí pero qué problemas quiero saber-
-Me metí en gastos con la bicicletería y todavía no pude recuperar lo que puse-


Bajo ningún punto de vista quise decirle el verdadero motivo de mi presencia. Hacía tiempo que no veía a Laura, recién separado de Marina, y con la casa atacada por fantasmas de fuego, lo último que me faltaba era que mamá me tomara de loco o de vago que inventa historias para vivir cómodo (y conociéndola, era la reacción más probable).


-¿Y qué pensas hacer?-
-Voy a bancarme un mes acá, no te hago gastar un peso de más, y me iré a vivir a un hotel supongo, hasta encontrar algo como la gente-


Su cara fue despreciante y me llené de bronca, pero evité pelear.
Esa noche me acosté en mi vieja habitación, todavía con afiches de Batistuta y Maradona.
Pero si creía que alejándome de la casa, me había alejado de los problemas... estaba muy equivocado.
Un sueño. Metido en una discusión con mi mamá, muy real, sobre mi futuro próximo, la veía a ella que se acercaba a la cocina y mientras me gritaba prendía la hornalla. Una enorme explosión de fuego la hacía caer al piso y cuando me acercaba a ella para ayudarla estaba pelada, ya no tenía pelo en la cabeza. Ramiro aparecía para ayudarme y me decía "fueron los fantasmas éstos que tenés en tu casa loco, andá y averiguá lo que quieren porque van a terminar quemándonos a todos hermano, andá y terminá con todo esto". Pero si bien la voz me sonaba conocida, no era la verdadera voz de Ramiro.
En ese momento mamá me despertó asustada.


-¿Qué te pasa Pedrito corazón te sentís mal?-
-¿Qué pasa mamá por qué mal? ¿Por qué me despertas así?-
-Tu piel nene, ¡tu piel!-


Mi piel... estaba hirviendo, completamente colorada y caliente.

5/27/2011

Reventó una bomba a la mierda y salimos todos volando por el aire. Fue la última vez que vi a Francisco, al zurdo Canteros, y al negro Zamba. Me acuerdo que del mareo quedé sordo mientras estaba en el aire y caí en unos caños de andá a saber qué. Se hizo mierda todo.
Tenía una pierna rota y el dolor me enfermaba la cabeza, no podía pensar. Pero las guerras son así, no tienen tregua en batalla y cada segundo estás peleando por tu vida. Apareció uno de ellos, los "extintos". El tipo era grande pero le partí ni bien lo vi un fierro en la cabeza y le saqué el arma. Le disparé un tiro en la frente por las dudas.

-La reputa que te parió, culeado- le dije al ya asesinado.


Empecé a caminar rengueando pero no llegué muy lejos. Tres de los "extintos" me agarraron por la espalda.

-Soltá el arma!!-

Me di vuelta y quise agarrarlos a los tiros pero me balearon la pierna rota y me desmayé instantáneamente. Desperté en el hospital de campaña y me sedaron durante toda mi rehabilitación. Me mantuvieron vivo para proponerme un trato en el que salí beneficiado. Muchos dicen que me vendí y pagarían por mi cabeza, pero para luchar no sólo hace falta fuerza, hay que ser vivo, hay que saber moverse por la cuerda floja, los colores, las banderas, son una mentira, ya no existen los ideales verdaderos. Sólo son una carta más en la mano del juego que se juega hoy en día.
A Francisco y al zurdo Canteros los bajó la bomba, al negro Zamba lo dejó ciego y lo terminaron cagando a tiros ahí cerca. Yo, por suerte primero y gracias a mi habilidad para negociar después, zafé.

5/26/2011

Muchas veces nos encontramos con que alguien nos saca un tema para hablar que no nos interesa, esperando nuestra participación, o nos cuenta sus problemas frikis cual paciente de psicoanálisis o, nos hace leer cosas en: facebook, tuiter, msn o blogs, y no podemos evitar sacarnos una imagen de la cabeza, la cual expresa toda nuestra incomodidad.

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