1/15/2012

SE HACEN LOS LOCOS (parte 1)

Hay varias realidades, algunas chocantes, como por ejemplo, que me gusta pegarle fuerte a los hombres injustos y sin respeto por nada ni por nadie.

Ahora hay una especie de moda implantada por los noticieros, que dice que "en la calle están todos locos, está todo re peligroso, la gente está muy loca (pero sin Jony)".

Los primeros que se comen ese verso son los adultos mayores, la gente grande. Como ya no salen de noche y no estan con sus amigos del barrio jugando en la vereda, ya desconocen cómo es la juventud de ahora y cómo se maneja la gente de la calle hoy en día.

Pero los peores son los que se comen el cuento y crean el arma de doble filo "¿Ah sí? ¿Así que están todos locos? Bueno yo soy más loco que cualquiera tengo las pelotas llenas".

Estos pobres diablos son los que vemos a diario en la calle y son los responsables y principales culpables de que cualquier reclamo de justicia, cualquier discusión, cualquier devolución de elemento defectuoso, sea motivo para que dos personas se peleen a golpes. ¿Por qué? Porque hacen eso "Yo soy más loco que cualquiera si tengo que romperte la cabeza con un palo lo hago porque vos no me vas a venir a joder".

Si un taxista se equivocaba hace unos años y tomaba mal un camino, y ésto hacía que te retrases y el reloj del taxi sumara más plata de la que tendría que sumar, cuando llegaban a destino el taxista te descontaba un porcentaje del total que marcaba el reloj.

Bueno hoy en día pasa que un taxista se equivoca, te mete en un embotellamiento por no agarrar bien una calle, el viaje te termina saliendo casi el doble y te lo quiere cobrar. Reclamás educadamente, "Mire, en realidad el viaje tendría que salirme menos, porque usted se equivocó y agarró mal el camino" y te encontrás con ÉSTA RESPUESTA:

"Mira pendejo, no me rompas las pelotas, el viaje se terminó, así que pagá y tomatelas".

Te sorprendés, una víctima del noticiero pensaría "Uf, este tachero está re loco". Pagaría y se bajaría, y así seguimos todos en esa bola de mierda de que la gente está re loca entonces los que tienen miedo siguen sumisos a situaciones como ésta.

Pero no, insistís otra vez, esta vez ya sabiendo que la otra persona respondió muy grosera a tu amable reclamo.

"Te estoy hablando bien, ¿por qué me hablas así? Te estoy diciendo que te equivocaste y me salió bast..."

Pero el pobre diablo te interrumpe otra vez, esta vez con la voz mucho más fuerte, casi gritando:

"PAGÁ Y TOMATELAS PENDEJO".

Perfecto, metes la mano en el bolsillo, sacas la plata justa para pagarle, la dejás en el asiento y le das la peor paliza que se pudo comer en su vida, sin prólogos, apoyás el billete en el asiento y le das masa en la nariz y la boca. Le pegas por todos lados muy fuerte, tanto que el tipo empieza a pedirte que dejes de golpearlo y intenta bajarse del taxi. Pero que pasa, te bajás vos también, antes de que termine de hacerlo él, y lo sentas en el asiento del coche de dos o tres golpecitos más en los dientes.

"Para que veas que yo no soy ningún chorro te dejo la guita rata de mierda, la concha de tu madre, aprendé a hablarle bien a la gente que te da de comer".

El tipo ya demostró que no es ningún loquito, que era todo un personaje creado por los noticieros. Lejos de agarrar un palo o de meterte un tiro, el tipo se quedó re asustado, te pide que pares y te dice "flaco pará, tengo que seguir laburando dejame".

"Ah, ahora me hablas bien la concha de tu madre?"

Le pegas dos golpecitos fuertes más, cosa de que no creyera que se había terminado.

"Andate bien a la puta que te pario rata, por hacerte el loco te pasa".

Te vas caminando tras la mirada de varios chinos que se asoman de un supermercado y el morochito del quiosco que mira con el cliente en la vereda de la esquina.

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