1/18/2012

Jaja la fiesta loca

Llegamos a un campamento boludo, eran todas pequeñas fogatitas o circulos de gente por todos lados un monton de cesped un parque enorme pero enorme una pileta de como tres metros de ancho por 8 de largo, donde habia como seis minitas metidas y un par de pibes guitarreando. Sonaba todo reguetón sin parar y al mango, y desde que puse un pie adentro de la quinta no dejé de tener una jarra de fernet llena en la mano, era increíble. Pasabas una jarra y te devolvían dos.

Adentro de la casa era un delirio. Un par reeee apretando otros bailando arriba de un par de sillas todas juntas, un par muy volqueti y lo único que se podía escuchar era la música. Con mi compa no lo podíamos creer nos mirabamos y nos reíamos cómplices. "¿Qué hacemos acá chabon? mirá lo que es esto". No conocíamos a nadie excepto a un amigo que ya estaba muerto de tanto escabio jaja, durmiendo en un sillón con la remera manchada. "Ya fue" fue lo ñunico que nos dijimos y fuimos cada uno para su lado.

Yo me fumé como tres churros con unos locos de San Cristobal que estaban re sacados y perdí un toque los estribos, me desvié de mi sobriedad. Empecé a hablar con mucha mucha gente, con un par de minas de no se donde, creo que de Zárate, que me decían que me parecía a un tal "Chaco". Unos chabones que eran de Almagro me invitaron a sus pagos a visitarlos cuando quiera, y me encontré un buzo lacoste que le terminé regalando a un chabón que lo cagaron a palos un rato más tarde. Empecé a bailotear con una flaca que para el momento era un camión y me la comí contra un árbol. Nos re calentamos pero mal y nos fuimos a la casa a ver que onda las habitaciones. Pero ¿con quien me encontre en una habitacion? con mi amigo apretando con una piba. Ni se rescató de que lo vimos y creo que tampoco le hubiese importado. Nos quedamos en el pasillo del piso de arriba, al cual nunca entendí como llegué sin caerme de la escalera. Mi compañera me decía "Que se desocupe una habitación de una vez" a cada rato. Yo tenía el cuerpo que me reventaba, estaba detonado. En eso entre tantas ideas delirantes y absurdas que manejaba en ese momento tuve un segundo de lucidez. "Es mi amigo de toda la vida, si no te jode entramos a la habitación donde está y ya fue". Yo flasheé que me iba a mandar medio a la mierda y se iba a cortar la onda, pero se cagó de risa y me dijo que dale, así que nos metimos a la habitación en la que estaba mi amigo y entramos a apretar ahí contra la pared.

Fue lo más zarpado que me pasó en la vida, la minita que estaba en la cama le empezó a hacer una paja a mi amigo y con nosotros ahí y nadie decía nada, era re loco. La piba que estaba conmigo también empezó conmigo y así nomás parados le saque la pollera de jean. Mi amigo ni siquiera me cruzaba una mirada cómplice ni de nada, estaba poseído creo que nunca dejó de mirarle las tetas a la piba con la que estaba.

Menos mal que yo me imaginaba el descontrol y tenía forros en el bolsillo, le tiré uno a mi amigo y el mío me lo puso la piba. Me subió la pierna por el brazo y mientras la sostenía me la empecé a coJer. Mi amigo tambien arrancó y le pusimos un broche de oro a esa noche tan zarpada.

El garrón fue despertarse totalmente resacado con la patada en el hígado, cagándome de frío en el sillón del living de una quinta que ni conocía en la loma del orto y sin saber cómo volver.

Después de una larga travesía de tren y colectivo, llegué a mi casa, tipo dos de la tarde, me tiré a dormir profundamente y cuando me desperté me di cuenta de todo lo que había pasado. La fiesta loca.

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