Finalmente te pondrás bien. Te saldrá un sol tan grande como la sonrisa que llevas en la cara.
La primavera hace renacer cada flor marchita, la vuelve más hermosa que antes, la llena de romanticismo, de alegría, de belleza. Un día despertarás sonriendo y entenderás que la tormenta terminó.
Cuando llega el momento en que pareciera que lo único que existe es mi propio dolor, decido levantar la cabeza y mirar a mi alrededor. Y ahí estás, quizás llorando, quizás sonriendo, quizás herida, quizás tranquila, quizás casi curada, ¿por qué no? Ojalá. Pero lo concreto es que estás, aunque no pueda verte, y necesito acariciarte una vez más, aunque sea a la distancia. Aunque sea sin que sepas que te acaricié, como cuando durmiendo oíste las cosas más lindas que te podría haber dicho.
Sí, extraño tus besos.
Sí, extraño tus caricias.
Sí, más que nada en la vida.
Sí, te extraño entera, de pies a cabeza, tus abrazos, tu voz, tu amistad, tu cuerpo, dentro de mi ropa, sonriendo, tu cuerpo sin ropa, pegado al mío. ¡Ay! me mata el dolor. Pero fuerza, ¡si lloro no veo lo que escribo!
Una caricia a la distancia es decirte que vas a estar bien, que te va a salir un sol tan grande como la sonrisa de tu cara, que la primavera renace cada flor, cada una, y la hace más hermosa, año tras año, que tu alma (y las almas son Dios) tendrá la suerte siempre de su lado para darte lo que necesites, el tiempo no lo cura todo, simplemente acomoda las cosas en su lugar. Te amo, te amé, y te voy a amar, gracias compañera hermosa por cada segundo de alegría que me llenó el alma.
¡Hermosa!
10/06/2012
9/01/2012
8/28/2012
Admito que
Es obvio que tengo problemas de atención. Me dí cuenta hace uno o dos años. No puedo concentrarme más de cinco minutos seguidos en una sola actividad. Resulta que los estudios sobre el por qué de que no entiendo las palabras que me dicen cuando me hablan, dio que mi sistema auditivo está intacto, sin ningún problema, al menos, físico.
Porque eso me pasa siempre desde hace un tiempo. Estoy hablando con alguien, y no entiendo lo que me dice entonces me quedo callado o respondo cosas que no son las que el otro espera. Y, estoy segurísimo, de que eso es también parte del mismo problema que no me permite leer tres hojas de un libro sin mirar hacia otro lado, o trabajar y olvidarme lo que tengo que hacer, incluso mientras lo hago.
Mis oídos están en perfectas condiciones, lo dice la medicina avanzada. Sin embargo me seguís diciendo "Hoy fui a jugar al fútbol" y yo sigo oyendo "Hoy si a fumar fútbol" y te respondo "¿qué?" como un pelotudo, o intento descifrar lo que realmente me quisiste decir, y respondo "ahhh" después de unos segundos y la conversación obviamente muere o pierde fuerza.
Mi memoria parece ser buena a largo plazo, pero no recuerdo cosas que me dijeron hace un día, o hace cinco minutos, algunas veces muy importantes, como que tengo que ir al médico, o tengo clase de batería a las 3 de la tarde. Eso hace que a las 3 de la tarde esté mirando casados con hijos acostado en mi cama y de repente suene mi teléfono para que alguien me pregunte si voy a ir o no a la clase, o pierda el turno para el odontólogo porque salí a andar en bicicleta mientras el doctor me llama en su sala de esperay yo no estoy.
Sinceramente, en estos últimos tiempos comenzó a molestarme de verdad. Me pierdo mucho en algunas conversaciones y me da vergüenza. Me hablan y no entiendo y no se qué responder, y me cansa preguntar siempre "¿qué?".
A la hora de leer apuntes, o libros que de verdad me interesan, hasta llegar a agarrar el ritmo de leer sin parar durante cuarenta minutos o media hora, tengo que pasar primero por una trágica hora y media de estar parando cada cinco minutos, leyendo y pensando "qué mal jugó Independiente anoche" o "Si mañana voy a entrenar tengo que acordarme de llevar las zapatillas negras". O levantándome y yendo a servirme un vaso de agua, luego levantándome para abrir la ventana, y así.
Estoy seguro de que tengo un problema de atención, y me está resultando incómodo, muy.
Porque eso me pasa siempre desde hace un tiempo. Estoy hablando con alguien, y no entiendo lo que me dice entonces me quedo callado o respondo cosas que no son las que el otro espera. Y, estoy segurísimo, de que eso es también parte del mismo problema que no me permite leer tres hojas de un libro sin mirar hacia otro lado, o trabajar y olvidarme lo que tengo que hacer, incluso mientras lo hago.
Mis oídos están en perfectas condiciones, lo dice la medicina avanzada. Sin embargo me seguís diciendo "Hoy fui a jugar al fútbol" y yo sigo oyendo "Hoy si a fumar fútbol" y te respondo "¿qué?" como un pelotudo, o intento descifrar lo que realmente me quisiste decir, y respondo "ahhh" después de unos segundos y la conversación obviamente muere o pierde fuerza.
Mi memoria parece ser buena a largo plazo, pero no recuerdo cosas que me dijeron hace un día, o hace cinco minutos, algunas veces muy importantes, como que tengo que ir al médico, o tengo clase de batería a las 3 de la tarde. Eso hace que a las 3 de la tarde esté mirando casados con hijos acostado en mi cama y de repente suene mi teléfono para que alguien me pregunte si voy a ir o no a la clase, o pierda el turno para el odontólogo porque salí a andar en bicicleta mientras el doctor me llama en su sala de esperay yo no estoy.
Sinceramente, en estos últimos tiempos comenzó a molestarme de verdad. Me pierdo mucho en algunas conversaciones y me da vergüenza. Me hablan y no entiendo y no se qué responder, y me cansa preguntar siempre "¿qué?".
A la hora de leer apuntes, o libros que de verdad me interesan, hasta llegar a agarrar el ritmo de leer sin parar durante cuarenta minutos o media hora, tengo que pasar primero por una trágica hora y media de estar parando cada cinco minutos, leyendo y pensando "qué mal jugó Independiente anoche" o "Si mañana voy a entrenar tengo que acordarme de llevar las zapatillas negras". O levantándome y yendo a servirme un vaso de agua, luego levantándome para abrir la ventana, y así.
Estoy seguro de que tengo un problema de atención, y me está resultando incómodo, muy.
8/20/2012
El uso del blog estilo "pibXs"
En este mismo momento me replanteo la función del blog. ¿Es para... "comunicar"? ¿Comunicar qué? ¿Está hecho para que la gente pueda aprovecharlo y exponer su arte? ¿Entonces los que escribimos, de vez en cuando (o quizás siempre) estados de ánimo, pensamientos, cosas que molestan o hacen bien, en definitiva, cosas personales, hacemos un uso incorrecto o sin sentido del blog? ¿O con otro sentido?
Y si es otro sentido, ¿Cuál es ese sentido? Definitivamente, compartirlo con los demás, que alguien más lo lea. De lo contrario escribiríamos en Word, o en una hoja de papel, a mano. Por lo tanto, eso de decir "Lo que escribo, lo escribo para mí, no me importa lo que piensen" es una mentira, una especie de escudo ante una inminente crítica o juicio, ¿o no? En ese caso, he mentido, me he mentido diciendo que escribía para mí. Me doy cuenta también porque escribo fuera de mi blog, cosas que en verdad no quiero compartir, que las escribo por el placer de descargar mi idea en un espacio, y leerlo una y otra vez con claridad, sin que se evapore como muchas otras cosas que se evaporan en mi cabeza con el paso de los minutos o las horas.
Entonces, si lo utilizamos como método de descarga personal, o "privada" digamos, pero lo publicamos en un espacio virtual que, seguramente amigos y cercanos conocen y leen, sería extraño no esperar nada del otro, no esperar generar una respuesta, un ida y vuelta.
Eso me da un pensamiento, y es que aunque no queremos admitirlo, cuando escribimos en un blog cosas que nos suceden y nos generan ganas de descargarnos, estamos esperando una respuesta del lector. No un comentario en la entrada, sino saber que lo va a leer y posiblemente nos pregunte o se entere de lo que nos pasa y pueda compartirlo, acercarse a compartirlo.
Quizás cada uno tiene su forma de plantear lo que le pasa. Algunos escriben textos muy largos hablando del amor. Otros de las angustias que acarrean cuando llegan a su casa y se relacionan con sus familiares. Otros ponen una foto burlona sobre algún tema cotidiano, o textos chistosos que parecen carentes de sentido. Todos tienen un mensaje. Algunos más notorios: "Tengo problemas con mi madre, ella me grita cuando vuelvo del colegio", o "Mi novia es la más linda". Otros menos notorios, los que no hablan sobre cuestiones personales, no quieren parecerse a otros, quieren exponer que tienen un blog pero no les interesa contarte lo que les pasa.
Creo que, exceptuando a quienes tienen un blog por cuestiones "Laborales" o comerciales, o lo que sea que lo hacen por una cuestión de facilidad de brindar información o etc (se entiende a lo que voy) el resto, quienes somos nosotros los que escribimos cuando de repente se nos viene a la mente algo, queremos, indefectiblemente, compartirlo con otros, nuestros lectores, ¿Y sino qué sentido tiene escribirlo en un Blog? ¿Nos gusta el formato?
Y si es otro sentido, ¿Cuál es ese sentido? Definitivamente, compartirlo con los demás, que alguien más lo lea. De lo contrario escribiríamos en Word, o en una hoja de papel, a mano. Por lo tanto, eso de decir "Lo que escribo, lo escribo para mí, no me importa lo que piensen" es una mentira, una especie de escudo ante una inminente crítica o juicio, ¿o no? En ese caso, he mentido, me he mentido diciendo que escribía para mí. Me doy cuenta también porque escribo fuera de mi blog, cosas que en verdad no quiero compartir, que las escribo por el placer de descargar mi idea en un espacio, y leerlo una y otra vez con claridad, sin que se evapore como muchas otras cosas que se evaporan en mi cabeza con el paso de los minutos o las horas.
Entonces, si lo utilizamos como método de descarga personal, o "privada" digamos, pero lo publicamos en un espacio virtual que, seguramente amigos y cercanos conocen y leen, sería extraño no esperar nada del otro, no esperar generar una respuesta, un ida y vuelta.
Eso me da un pensamiento, y es que aunque no queremos admitirlo, cuando escribimos en un blog cosas que nos suceden y nos generan ganas de descargarnos, estamos esperando una respuesta del lector. No un comentario en la entrada, sino saber que lo va a leer y posiblemente nos pregunte o se entere de lo que nos pasa y pueda compartirlo, acercarse a compartirlo.
Quizás cada uno tiene su forma de plantear lo que le pasa. Algunos escriben textos muy largos hablando del amor. Otros de las angustias que acarrean cuando llegan a su casa y se relacionan con sus familiares. Otros ponen una foto burlona sobre algún tema cotidiano, o textos chistosos que parecen carentes de sentido. Todos tienen un mensaje. Algunos más notorios: "Tengo problemas con mi madre, ella me grita cuando vuelvo del colegio", o "Mi novia es la más linda". Otros menos notorios, los que no hablan sobre cuestiones personales, no quieren parecerse a otros, quieren exponer que tienen un blog pero no les interesa contarte lo que les pasa.
Creo que, exceptuando a quienes tienen un blog por cuestiones "Laborales" o comerciales, o lo que sea que lo hacen por una cuestión de facilidad de brindar información o etc (se entiende a lo que voy) el resto, quienes somos nosotros los que escribimos cuando de repente se nos viene a la mente algo, queremos, indefectiblemente, compartirlo con otros, nuestros lectores, ¿Y sino qué sentido tiene escribirlo en un Blog? ¿Nos gusta el formato?
8/16/2012
Por qué me faltan dos dientes y un colmillo
-Yo soy Daniel acá y en todos lados me entendes a mi no me cabe nada con nadie así que no me vengas a agitar nada porque te re cabe gil a vos y al que ande con vos-
- Así que sos Daniel... ¿y estás con la banda de la yuta también?-
- ¿Cómo dijiste gato atrevido?-
-Peguen vos y la banda de la yuta, cobanis ortivas-
Y por eso me faltan dos dientes y un colmillo, no pude contra tres.
- Así que sos Daniel... ¿y estás con la banda de la yuta también?-
- ¿Cómo dijiste gato atrevido?-
-Peguen vos y la banda de la yuta, cobanis ortivas-
Y por eso me faltan dos dientes y un colmillo, no pude contra tres.
8/08/2012
Él y ella, un amor prohibido.
El y ella frente a un espejo se juraron amor eterno... nada tierno si esa voz que le hablaba venía del infierno...
Yo te alejaré de la realidad... tan alto como quieras volar.
Yo te alejaré de la realidad... tan alto como quieras volar.
7/19/2012
"Estúpida, ¡estabas tan borracha que me contaste las tres veces que me metiste los cuernos! el cuentito de hadas se terminó hoy".
"Ojalá algún día me perdones, te voy a seguir amando, fue solo calentura"
"Te perdoné ni bien terminaste de contarme y te dormiste. Solamente es el fin, yo ya te perdoné, pero no hay caso con seguir esto, hay algo que... se quebró"
-o-
*´´ No fue bondad fue amor^`
-o-
"¿Cortaste con tu novio?"
"Andate a la mierda, estabas esperando que esto pase, estúpido, infeliz"
"Ey, pero ¿por qué me tratas así? fue una simple pregunta"
"Porque conozco tus intenciones, sos un pelotudo, te crees que sos inteligente y sos tan predecible, sos igual al resto, era obvio que me lo ibas a preguntar"
"Pará pará pará un cachito. Yo no tuve nada que ver con que hayas cortado la relación con tu novio, y si tuve que ver, soy igual de culpable que vos, o en todo caso mucho menos culpable... yo no siento nada por tu ex, ni siquiera lo conozco"
"Sos un forro de mierda, un pendejo, pelotudo, siempre te creiste muy bueno por haberte acostado conmigo, seguramente fuiste corriendo a contarselo a todos tus amiguitos como una hazaña, me acoste con la colo me acoste con la colo. Y ahora me hablás porque sos buitre, ¿en serio te pensabas que no lo iba a notar? P E L O T U D O"
"Estás súper histérica. Por empezar no me tires la culpa de habernos "acostado". No nos acostamos, cogimos, acostados y no acostados también. Y después, vos sos la que cometió la infidelidad, yo no estaba de novio, así que no me eches la culpa a mí. Yo no te supe decir que no porque me moría por estar con vos. Y además no se lo conté a nadie, fijate, nadie lo sabe, decile a tus amiguitas que pregunten por ahí. Y por último, la verdad que si tengo ganas de estar con vos, ¿y? ¿cuál es el problema?"
"Que no respetás nada, te cagas en que yo pueda estar mal por lo que pasó, en que pueda sentirme culpable"
"No me cago, quiero acompañarte"
"No. Vos querés volver a coger conmigo porque te gustó esa vez. No te interesa, ni siquiera pensaste, en la idea de que no quiero estar con nadie ahora. Con nadie"
"Y bueno, perdón. Pero yo quiero estar con vos colo"
"Yo no. Sos un pelotudo. Extraño a mi novio. Cogés mal. Apenas me gustabas y después de coger con vos me dejaste de gustar completamente. Estoy mal y me arrepiento por haber pasado lo que pasé."
"Bue. Anda a cagar colo"
"Vos andate a la reverendísima puta madre que te parió pelotudo de mierda, pito chico, cogés horrible, pero horrible."
-0-
"¿Cortaste con tu novia?"
"Sí. Historia larga eh... no preguntes. ¿Todo bien?"
"¿Seguro que no querés hablar? mirá que yo no tengo problema en oírte y a vos te va a hacer bien"
"Te agradezco, pero por ahora prefiero no tocar más el tema, me satura, me angustia. ¿Cómo andas? ¿Cómo va el teatro?"
"Dale, buenísimo. Me llamaron para hacer una obra."
"Uy, ¡buena! ¿Dónde?"
"Acá cerca, en un teatrito que se llama Las Quimeras"
"Mirá... ¿y de qué trata la obra?"
"Todavía no se... mañana me junto a hablar bien. Es una historia de amor"
"Ah... ¡¡protagonista!!"
"Sí jajajaja, protagonista, ¡grande!"
"¡Muy bueno! ya era hora, y qué bueno que te hayan llamado"
"Sí, una masa. ¿Y vos qué estás haciendo? ¿Seguís estudiando? ¡¡Nos tenemos que juntar a tomar unos mates y ponernos al día!!"
"Sí, sigo estudiando. Dale, cuando quieras nos juntamos, yo dispongo de horarios así que chiflá, ¿tenés mi celular?"
"No... perdí todos los números que tenía. No estoy más de novia yo tampoco, pero hace tiempo ya"
"Ah... no me digas, después de tanto."
"Historia larga eh... ¡no preguntes! jajaja mentira, nos cansamos, apenas teníamos tiempo para compartir y queríamos liberarnos un poco. Muchos años juntos... queríamos vivir cosas diferentes y juntos nos atábamos bastante y no nos dejábamos"
"Siempre tuviste esa facilidad para explicar las cosas, hablar y hacerte entender, ja, te envidio"
"¡¡Con ésto se nace chiquito!! jajaja. ¡Bueno! pasame tu celular"
"15 xxxx xxxx"
"Ok, te mensajeo. En todo caso te paso la dirección de mi casa, estoy viviendo sola aca en Abasto. ¡¡¡Así conocés mi casa nueva!!!
"Ojalá algún día me perdones, te voy a seguir amando, fue solo calentura"
"Te perdoné ni bien terminaste de contarme y te dormiste. Solamente es el fin, yo ya te perdoné, pero no hay caso con seguir esto, hay algo que... se quebró"
-o-
"No llores más"
"No lloro, te prometo que no lloro"
"No puedo creer que seas tan bueno"
"No es bondad es amor".
*´´ No fue bondad fue amor
-o-
"¿Cortaste con tu novio?"
"Andate a la mierda, estabas esperando que esto pase, estúpido, infeliz"
"Ey, pero ¿por qué me tratas así? fue una simple pregunta"
"Porque conozco tus intenciones, sos un pelotudo, te crees que sos inteligente y sos tan predecible, sos igual al resto, era obvio que me lo ibas a preguntar"
"Pará pará pará un cachito. Yo no tuve nada que ver con que hayas cortado la relación con tu novio, y si tuve que ver, soy igual de culpable que vos, o en todo caso mucho menos culpable... yo no siento nada por tu ex, ni siquiera lo conozco"
"Sos un forro de mierda, un pendejo, pelotudo, siempre te creiste muy bueno por haberte acostado conmigo, seguramente fuiste corriendo a contarselo a todos tus amiguitos como una hazaña, me acoste con la colo me acoste con la colo. Y ahora me hablás porque sos buitre, ¿en serio te pensabas que no lo iba a notar? P E L O T U D O"
"Estás súper histérica. Por empezar no me tires la culpa de habernos "acostado". No nos acostamos, cogimos, acostados y no acostados también. Y después, vos sos la que cometió la infidelidad, yo no estaba de novio, así que no me eches la culpa a mí. Yo no te supe decir que no porque me moría por estar con vos. Y además no se lo conté a nadie, fijate, nadie lo sabe, decile a tus amiguitas que pregunten por ahí. Y por último, la verdad que si tengo ganas de estar con vos, ¿y? ¿cuál es el problema?"
"Que no respetás nada, te cagas en que yo pueda estar mal por lo que pasó, en que pueda sentirme culpable"
"No me cago, quiero acompañarte"
"No. Vos querés volver a coger conmigo porque te gustó esa vez. No te interesa, ni siquiera pensaste, en la idea de que no quiero estar con nadie ahora. Con nadie"
"Y bueno, perdón. Pero yo quiero estar con vos colo"
"Yo no. Sos un pelotudo. Extraño a mi novio. Cogés mal. Apenas me gustabas y después de coger con vos me dejaste de gustar completamente. Estoy mal y me arrepiento por haber pasado lo que pasé."
"Bue. Anda a cagar colo"
"Vos andate a la reverendísima puta madre que te parió pelotudo de mierda, pito chico, cogés horrible, pero horrible."
-0-
"¿Cortaste con tu novia?"
"Sí. Historia larga eh... no preguntes. ¿Todo bien?"
"¿Seguro que no querés hablar? mirá que yo no tengo problema en oírte y a vos te va a hacer bien"
"Te agradezco, pero por ahora prefiero no tocar más el tema, me satura, me angustia. ¿Cómo andas? ¿Cómo va el teatro?"
"Dale, buenísimo. Me llamaron para hacer una obra."
"Uy, ¡buena! ¿Dónde?"
"Acá cerca, en un teatrito que se llama Las Quimeras"
"Mirá... ¿y de qué trata la obra?"
"Todavía no se... mañana me junto a hablar bien. Es una historia de amor"
"Ah... ¡¡protagonista!!"
"Sí jajajaja, protagonista, ¡grande!"
"¡Muy bueno! ya era hora, y qué bueno que te hayan llamado"
"Sí, una masa. ¿Y vos qué estás haciendo? ¿Seguís estudiando? ¡¡Nos tenemos que juntar a tomar unos mates y ponernos al día!!"
"Sí, sigo estudiando. Dale, cuando quieras nos juntamos, yo dispongo de horarios así que chiflá, ¿tenés mi celular?"
"No... perdí todos los números que tenía. No estoy más de novia yo tampoco, pero hace tiempo ya"
"Ah... no me digas, después de tanto."
"Historia larga eh... ¡no preguntes! jajaja mentira, nos cansamos, apenas teníamos tiempo para compartir y queríamos liberarnos un poco. Muchos años juntos... queríamos vivir cosas diferentes y juntos nos atábamos bastante y no nos dejábamos"
"Siempre tuviste esa facilidad para explicar las cosas, hablar y hacerte entender, ja, te envidio"
"¡¡Con ésto se nace chiquito!! jajaja. ¡Bueno! pasame tu celular"
"15 xxxx xxxx"
"Ok, te mensajeo. En todo caso te paso la dirección de mi casa, estoy viviendo sola aca en Abasto. ¡¡¡Así conocés mi casa nueva!!!
7/05/2012
7/03/2012
El re boxeador (fantasma)
Yo me hacía el galán porque era boxeador y soltero y le tiraba tiros a todas las pibas que me pintaba hasta que me metí con la novia de uno. Me chupó bien un huevo porque yo era re boxeador y pensaba que si el novio me llegaba a decir algo le daba una paliza, total, yo, jaja.
Pero un día me lo encontré, al parecer me buscó, me encontró él a mí, y me rompió la cara. Me bajó dos dientes y me rompió la nariz. Mi boxeo me lo tuve que meter en el orto, o al parecer no era tan boxeador como andaba diciendo por ahí o como me creía cuando entrenaba. Me comí una flor de cagada a palos.
Hoy trato de no tirotear tanto con cualquiera que tenga novio, aunque le ande contando a todos que soy boxeador.
Pero un día me lo encontré, al parecer me buscó, me encontró él a mí, y me rompió la cara. Me bajó dos dientes y me rompió la nariz. Mi boxeo me lo tuve que meter en el orto, o al parecer no era tan boxeador como andaba diciendo por ahí o como me creía cuando entrenaba. Me comí una flor de cagada a palos.
Hoy trato de no tirotear tanto con cualquiera que tenga novio, aunque le ande contando a todos que soy boxeador.
7/01/2012
6/28/2012
Dulce de leche (100% real ¡aunque no lo creas!)
Siempre me cruzaba con ella en el barrio. Caminabamos por las mismas veredas. La verdad es que era preciosa esa piba. Tenía una altura ideal, un poquito más baja que yo, morochita, cara linda y cuerpo hermoso. Cada vez que me la cruzaba la miraba y no podía creer que siempre ella también me mirara a mi también.
Yo tengo 22 años, soy rubio, re petiso jajaja y de ojos celestes. No soy el típico rubio que todas las minas le están atrás pero voy al frente y eso algunas veces juega y gana más que la belleza.
Cada vez que yo volvía de bajo, ella estaba cruzando por la esquina de mi casa con un bolso. Siempre, una vez por semana, me la cruzaba en la misma esquina. No fallaba. Y siempre la miraba y ella a mi. Las útlimas veces ya nos sonreímos, eramos como conocidos. Nos saludábamos de ceja.
Un día, volviendo de bajo, pensé "ya fue, cuando la vea la saludo de una y le saco charla, al menos como para arrancar". Pero como su fuera a propósito, ese día no me la crucé en la esquina. Aunque fuese una estupidez y ella en realidad no fuera más que una vecinita que me cruzaba algunas veces, ese hecho de no encontrarla me tuvo pensando todo el día, maquinando, me dio bronca, no se por qué.
A la tardecita, ya entrando la noche, mis amigos me llamaron para ir a bailar a Privilege, nos juntamos en la casa de mi mejor amigo Darío, (más o menos sabía la historia de mi vecina porque ya le había contado de lo buena que estaba) y le conté que cuando me había decidido a arrancarle un saludo y una charla, no la ví. Darío me contestó preparando un vodka con jugo, como desentendido y no muy preocupado en la historia: "Quedate tranquilo mono, ella es tuya desde el momento en que te vio".
Lo primero que pensé es que me estaba boludeando, me cayó como el orto que me diga semejante ligereza, pero traté de no pensar más en eso. Nos agarramos un pedo de la concha de su madre, rompimos dos vasos de vidrio jugando de manos. Nos escuchamos todos los temas que pasaron en el boliche, en la previa.
Uno de los pibes estaba en coche así que nos llevó a cuatro adentro, descontrolando la putísima noche. Ibamos con las ventanas bajas gritandole de todo a todas las minas que se cruzaban. Llegamos a llorar de risa y uno casi vomita el asiento de tanto reír. Una masa. Entramos al boliche, seguimos escabiando y sacando tragos como si la noche se terminara. Pero no se iba a terminar... al menos para mí.
Darío quebró a la hora y media de que entramos y quedó volcado en un rincón. Yo me quedé un rato con él y después cambiamos de guardia y me fui a buscar una piba que había visto pasar. Cualquiera tenía la cara de mi vecina. Ella también y por eso la buscaba. Todas me hacían acordar a mi vecina. Del pedo que tenía les preguntaba si eran mis vecinas. Le pregunté si era mi vecina a una chica que estaba con el novio al lado y me quiso pegar. No se qué habrá entendido (igual me abalancé sobre su novia) pero no le dije nada grosero.
La cuestión es que terminé a los besos con una chica y me cortaron mis amigos diciendo que ya se iban porque Darío ya no daba para más y había que llevarlo en coche a la casa. Así que le dije a la piba que le dejaba mi número y me miró con cara fea. Ni siquiera le interesaba anotar el 15- de mi celular. Claro, fue algo del momento, pero las pelotudeces que uno hace...
Llevamos a Darío a su casa y en la vuelta me dejaron a unas cuadras de mi casa. Pasé por la esquina donde siempre me cruzaba con mi vecinita hermosa. Me quedé un rato sentado, tratando de asentar la cabeza un poco. Me reacomodó el aire de la mañana, ese aire frío que te rompe la cara y te hace imaginar tu cama sin parar. Me levanté y llegué a casa de una vez. Entré a mi facebook antes de dormir... y todavía trato de hacerle entender a Darío que lo que me pasó es cierto, no me cree el hijo de mil puta (aunque en realidad lo hecho hecho está y entiendo que no lo crea).
Tenía una solicitud de amistad, y cuando la acepté... era mi vecina. La hija de puta me encontró por facebook y me agregó sin conocerme!! Supuse que teníamos amigos en común y lo comprobé enseguida. Me puse a ver sus fotos y la verdad es que estaban terribles. La muy puta se sacaba fotos entangada o con culotes y musculosa tipo piyama sentada tomando un mate. Terrible. Me empecé a calentar mal, se me fue el sueño. Me serví un vaso de agua y cuando volví a la computadora estaba conectada y me había mandado un mensaje
Cuando lo ví, juro que pensé que estaba tan en pedo que me estaba imaginando todo. Me senté un poco, con la verga que me hablaba, y me puse a pensar si esto era real. No podía ser.
Me sentí un poco raro. No le dije más nada, no se por qué. No se me ocurría. Pero parecía ser que ella estaba más interesada de lo normal.
Demasiado. Esta historia debería terminar acá con mi pija quebrada al medio por un rayo ultravioleta que salía de mi cabeza imaginando a la pendeja en tanga en la cama comiendo dulce de leche y volcandosele un poco entre las tetas semiguardadas en el camisón rosita claro. Acá sí que estuve un minuto y medio pensando constantemente si lo que me acababa de decir era real. Pensaba "o está terriblemente caliente y quiere agarrar al primero que tenga y gracias a dios Darío quebró, lo llevamos en auto, y volví relativamente temprano a casa, o no se, se enamoró mucho de mí cuando me vio volviendo de bajo, cosa que no creo, porque para invitarme a comer dulce de leche sin conocerme más que de vista, un sábado a las 5 y media de la mañana, es un tanto extraño y no creo que le pase a mucha gente".
Antes de que se me pase el tren contesté.
Una nueva posibilidad que tenía mucho más sentido que la que hasta hace un rato elaboré, aparecía. La vecina era una traficante de órganos, me quería invitar sabiendo que estaba buenísima y que probablemente yo estuviera en pedo y dijera que sí. Llegaba, y mientras mandaba el mensaje esperando como un pelotudo, dos tipos me interceptaban, me rompían la boca, quizás me culeaban todo, y después me robaban el hígado o algo así.
¿Qué quieren que les diga? Me chupaba reverendamente un huevo que sea traficante de órganos. Me miré el pito y entendí que tenía que ir a esa dirección y mandar un mensaje. Me vestí otra vez, tomé otro vaso de agua como para desintoxicarme un poco más, y salí despacio, sin que mis viejos se llegaran a despertar. Vivía a tres cuadras de esa dirección, así que enseguida estuve en la puerta del edificio del 134. Mandé mensaje.
Si llegaba a ser real, bajaba ella y me abría y comíamos dulce de leche, sabía que iba a ser una historia que nada más creería yo por el resto de mi vida.
Sí. Bajó mi vecinita. La hermosura que siempre me cruzaba cuando volvía de bajo. Me recibió con una sonrisa y una remerita roja escotada que me recalentó la cabeza mal, y un pantaloncito corto de jean, de esos re cortos. ¡¡Muy hija de puta!!
Me chupaba un huevo. Lo único que quería era comerle el pote entero de dulce de leche arriba de la cola.
Llegamos al piso, abrimos la puerta del ascensor, la dejé pasar (pese a mi ebriedad seguía siendo un caballero en algún que otro aspecto) me guió hasta la puerta de su departamento y abrió con cautela. En voz muy bajita me dijo
No le contesté. Pasé por el caminito que me indicó y llegué a su habitación. La hija de puta tenía una tanga y el bretel de un corpiño tirados en la cama, ahí, a la vista. Tardó un poco en llegar, aproveché, toqué su tanga, la agarré, la hice un bollo y la apreté en la palma de mi mano. La solté y la dejé donde estaba. Yo todavía no me creía igual lo que estaba pasando, pero bueno, si era un sueño que sueño más interesante. Cuando apareció tenía dos cucharas y un dulce de leche en la mano.
Me costó entender el juego, pero me lancé una cucharada para empezar.
Respondí que sí y comí otra cucharada. Entendí que había que meterse cucharadas pequeñas para no empalagarse.
Respondí que sí y comí otra cucharada.
Respondí que no y le pasé el pote. Ella se reía mientras lo agarraba. Se metió una cucharada enorme y le quedaron los labios y la pera manchados. Lo hacía a propósito y yo tenía la pija que me rompía el pantalón.
Respondió que sí y comió
Tardó en responder, respondió como un "más o menos".
Respondió que sí.
Respondió que sí, se cagó de risa, y se comió otra cucharada mitad en la boca y mitad en la pera. Me le acerqué, le empecé a comer el dulce de leche y cerró los ojos y respiró fuerte. Estabamos recontra calientes. Sacó un forro del cajón de la mesa de luz mientras yo la acostaba en la cama y le comía el dulce de leche que tenía en la pera.
El tema es que cogimos hasta las nueve de la mañana, yo no podía parar, y ella no pedía tregua. Me terminé quedando medio dormido y me despertó violentamente, diciendome que me tenía que ir ya antes de que se levantara la vieja o saliera el padre del baño, que ya se había levantado. Me cagué en las patas, me vestí y me fui a dormir a casa.
Ni bien me desperté llamé a Darío y le dije que tenía razón, que era un genio, que estuve con mi vecina, le conté con detalles. Lástima que no me entendía nada, estaba súper resacoso, me dijo que no se acordaba casi de nada y que lo estaban cagando a pedos por los dos vasos rotos así que me corto sin prestarme mucha atención.
Es el día de hoy que no me cree la historia, quedé como el mentiroso del grupo. Nadie me cree en realidad, pero es real y yo lo se.
Yo tengo 22 años, soy rubio, re petiso jajaja y de ojos celestes. No soy el típico rubio que todas las minas le están atrás pero voy al frente y eso algunas veces juega y gana más que la belleza.
Cada vez que yo volvía de bajo, ella estaba cruzando por la esquina de mi casa con un bolso. Siempre, una vez por semana, me la cruzaba en la misma esquina. No fallaba. Y siempre la miraba y ella a mi. Las útlimas veces ya nos sonreímos, eramos como conocidos. Nos saludábamos de ceja.
Un día, volviendo de bajo, pensé "ya fue, cuando la vea la saludo de una y le saco charla, al menos como para arrancar". Pero como su fuera a propósito, ese día no me la crucé en la esquina. Aunque fuese una estupidez y ella en realidad no fuera más que una vecinita que me cruzaba algunas veces, ese hecho de no encontrarla me tuvo pensando todo el día, maquinando, me dio bronca, no se por qué.
A la tardecita, ya entrando la noche, mis amigos me llamaron para ir a bailar a Privilege, nos juntamos en la casa de mi mejor amigo Darío, (más o menos sabía la historia de mi vecina porque ya le había contado de lo buena que estaba) y le conté que cuando me había decidido a arrancarle un saludo y una charla, no la ví. Darío me contestó preparando un vodka con jugo, como desentendido y no muy preocupado en la historia: "Quedate tranquilo mono, ella es tuya desde el momento en que te vio".
Lo primero que pensé es que me estaba boludeando, me cayó como el orto que me diga semejante ligereza, pero traté de no pensar más en eso. Nos agarramos un pedo de la concha de su madre, rompimos dos vasos de vidrio jugando de manos. Nos escuchamos todos los temas que pasaron en el boliche, en la previa.
Uno de los pibes estaba en coche así que nos llevó a cuatro adentro, descontrolando la putísima noche. Ibamos con las ventanas bajas gritandole de todo a todas las minas que se cruzaban. Llegamos a llorar de risa y uno casi vomita el asiento de tanto reír. Una masa. Entramos al boliche, seguimos escabiando y sacando tragos como si la noche se terminara. Pero no se iba a terminar... al menos para mí.
Darío quebró a la hora y media de que entramos y quedó volcado en un rincón. Yo me quedé un rato con él y después cambiamos de guardia y me fui a buscar una piba que había visto pasar. Cualquiera tenía la cara de mi vecina. Ella también y por eso la buscaba. Todas me hacían acordar a mi vecina. Del pedo que tenía les preguntaba si eran mis vecinas. Le pregunté si era mi vecina a una chica que estaba con el novio al lado y me quiso pegar. No se qué habrá entendido (igual me abalancé sobre su novia) pero no le dije nada grosero.
La cuestión es que terminé a los besos con una chica y me cortaron mis amigos diciendo que ya se iban porque Darío ya no daba para más y había que llevarlo en coche a la casa. Así que le dije a la piba que le dejaba mi número y me miró con cara fea. Ni siquiera le interesaba anotar el 15- de mi celular. Claro, fue algo del momento, pero las pelotudeces que uno hace...
Llevamos a Darío a su casa y en la vuelta me dejaron a unas cuadras de mi casa. Pasé por la esquina donde siempre me cruzaba con mi vecinita hermosa. Me quedé un rato sentado, tratando de asentar la cabeza un poco. Me reacomodó el aire de la mañana, ese aire frío que te rompe la cara y te hace imaginar tu cama sin parar. Me levanté y llegué a casa de una vez. Entré a mi facebook antes de dormir... y todavía trato de hacerle entender a Darío que lo que me pasó es cierto, no me cree el hijo de mil puta (aunque en realidad lo hecho hecho está y entiendo que no lo crea).
Tenía una solicitud de amistad, y cuando la acepté... era mi vecina. La hija de puta me encontró por facebook y me agregó sin conocerme!! Supuse que teníamos amigos en común y lo comprobé enseguida. Me puse a ver sus fotos y la verdad es que estaban terribles. La muy puta se sacaba fotos entangada o con culotes y musculosa tipo piyama sentada tomando un mate. Terrible. Me empecé a calentar mal, se me fue el sueño. Me serví un vaso de agua y cuando volví a la computadora estaba conectada y me había mandado un mensaje
"Vecino! sabes qien soy?"
Cuando lo ví, juro que pensé que estaba tan en pedo que me estaba imaginando todo. Me senté un poco, con la verga que me hablaba, y me puse a pensar si esto era real. No podía ser.
"Vecina? la que siempre me cruzo en la esquina cuando vuelvo de bajo?"
"tocás el bajo?"
"sí"
"mira que bueno"
Me sentí un poco raro. No le dije más nada, no se por qué. No se me ocurría. Pero parecía ser que ella estaba más interesada de lo normal.
"Vecino! seguis ahi?"
"Si, que pasa"
"queres venir a comer dulce de leche a mi casa?"
Demasiado. Esta historia debería terminar acá con mi pija quebrada al medio por un rayo ultravioleta que salía de mi cabeza imaginando a la pendeja en tanga en la cama comiendo dulce de leche y volcandosele un poco entre las tetas semiguardadas en el camisón rosita claro. Acá sí que estuve un minuto y medio pensando constantemente si lo que me acababa de decir era real. Pensaba "o está terriblemente caliente y quiere agarrar al primero que tenga y gracias a dios Darío quebró, lo llevamos en auto, y volví relativamente temprano a casa, o no se, se enamoró mucho de mí cuando me vio volviendo de bajo, cosa que no creo, porque para invitarme a comer dulce de leche sin conocerme más que de vista, un sábado a las 5 y media de la mañana, es un tanto extraño y no creo que le pase a mucha gente".
Antes de que se me pase el tren contesté.
"vos estas loca... me jodes con esas cosas... con las ganas que tengo de comer dulce de leche vecinita!"
"en serio, vivo en XXXXXXXXXXXX 134, cuando estés abajo mandame mensaje, 15-4kjfdggfd<"
Una nueva posibilidad que tenía mucho más sentido que la que hasta hace un rato elaboré, aparecía. La vecina era una traficante de órganos, me quería invitar sabiendo que estaba buenísima y que probablemente yo estuviera en pedo y dijera que sí. Llegaba, y mientras mandaba el mensaje esperando como un pelotudo, dos tipos me interceptaban, me rompían la boca, quizás me culeaban todo, y después me robaban el hígado o algo así.
"ok, en 15 estoy"
¿Qué quieren que les diga? Me chupaba reverendamente un huevo que sea traficante de órganos. Me miré el pito y entendí que tenía que ir a esa dirección y mandar un mensaje. Me vestí otra vez, tomé otro vaso de agua como para desintoxicarme un poco más, y salí despacio, sin que mis viejos se llegaran a despertar. Vivía a tres cuadras de esa dirección, así que enseguida estuve en la puerta del edificio del 134. Mandé mensaje.
"Ok. ahora bajo"
Si llegaba a ser real, bajaba ella y me abría y comíamos dulce de leche, sabía que iba a ser una historia que nada más creería yo por el resto de mi vida.
Sí. Bajó mi vecinita. La hermosura que siempre me cruzaba cuando volvía de bajo. Me recibió con una sonrisa y una remerita roja escotada que me recalentó la cabeza mal, y un pantaloncito corto de jean, de esos re cortos. ¡¡Muy hija de puta!!
"Vecino! llegaste al toque, vivís cerca?"
"A tres cuadras"
"Jajaja saliste vos también no? tenes olor a vodka"
Me chupaba un huevo. Lo único que quería era comerle el pote entero de dulce de leche arriba de la cola.
"Sí, tomé un par de tragos"
"Yo también, me fui a bailar, por eso estoy vestida así, llegué recién."
"Se nota, estás muy diferente a como te veo cuando nos cruzamos"
"Jaja sí, y bueno, pero ¿mejor o peor? mucho más linda... ¿o no?"
"Estas hermosa vecinita, la verdad que sos hermosa, cuando te cruzo y cuando me invitas a comer dulce de leche"
"Bueno... es la primera vez que te invito a comer dulce de leche"
"Pero no la última"
"Jajajaja confianzudo, la próxima me invitas vos, sale caro el dulce de leche"
Llegamos al piso, abrimos la puerta del ascensor, la dejé pasar (pese a mi ebriedad seguía siendo un caballero en algún que otro aspecto) me guió hasta la puerta de su departamento y abrió con cautela. En voz muy bajita me dijo
"Pasá sin hacer ruido que mis viejos duermen"
No le contesté. Pasé por el caminito que me indicó y llegué a su habitación. La hija de puta tenía una tanga y el bretel de un corpiño tirados en la cama, ahí, a la vista. Tardó un poco en llegar, aproveché, toqué su tanga, la agarré, la hice un bollo y la apreté en la palma de mi mano. La solté y la dejé donde estaba. Yo todavía no me creía igual lo que estaba pasando, pero bueno, si era un sueño que sueño más interesante. Cuando apareció tenía dos cucharas y un dulce de leche en la mano.
"Arrancá vos, el que come responde, el que no come pregunta. Si respondés que sí, comés una cucharada más, si respondés que no, me toca comer a mí"
Me costó entender el juego, pero me lancé una cucharada para empezar.
"¿Yo te gusto vecino?"
Respondí que sí y comí otra cucharada. Entendí que había que meterse cucharadas pequeñas para no empalagarse.
"¿Crees que me gustas?"
Respondí que sí y comí otra cucharada.
"¿Me darías un beso aunque no coma dulce de leche?"
Respondí que no y le pasé el pote. Ella se reía mientras lo agarraba. Se metió una cucharada enorme y le quedaron los labios y la pera manchados. Lo hacía a propósito y yo tenía la pija que me rompía el pantalón.
"¿Es la primera vez que invitás a comer dulce de leche a alguien?"
Respondió que sí y comió
"¿Te gusto yo?"
Tardó en responder, respondió como un "más o menos".
"Sí o no?"
Respondió que sí.
"¿Tenes forros? porque yo no traje"
Respondió que sí, se cagó de risa, y se comió otra cucharada mitad en la boca y mitad en la pera. Me le acerqué, le empecé a comer el dulce de leche y cerró los ojos y respiró fuerte. Estabamos recontra calientes. Sacó un forro del cajón de la mesa de luz mientras yo la acostaba en la cama y le comía el dulce de leche que tenía en la pera.
El tema es que cogimos hasta las nueve de la mañana, yo no podía parar, y ella no pedía tregua. Me terminé quedando medio dormido y me despertó violentamente, diciendome que me tenía que ir ya antes de que se levantara la vieja o saliera el padre del baño, que ya se había levantado. Me cagué en las patas, me vestí y me fui a dormir a casa.
Ni bien me desperté llamé a Darío y le dije que tenía razón, que era un genio, que estuve con mi vecina, le conté con detalles. Lástima que no me entendía nada, estaba súper resacoso, me dijo que no se acordaba casi de nada y que lo estaban cagando a pedos por los dos vasos rotos así que me corto sin prestarme mucha atención.
Es el día de hoy que no me cree la historia, quedé como el mentiroso del grupo. Nadie me cree en realidad, pero es real y yo lo se.
6/25/2012
6/24/2012
6/21/2012
¡ Será que a pesar de las eternas diferencias y de todo lo malo, hay algo bueno que dejaste en mi !
Soñé con un abrazo que decía miles de palabras, que lo decía todo.
Soñé con un abrazo de reencuentro al cual vos no esperabas y te sorprendía.
Soñé que vos también en el fondo querías darme ese abrazo y eso me hacía sentir bien.
Soñé que entre tantas cosas que decía, mi abrazo te dijo "siempre fuiste mi amiga" y soñé que lo entendías.
Soñé que a pesar de todo, nos queríamos mucho.
A pesar de todas las cosas, del tiempo, de las diferencias, de lo que sea, de que pasó mil de todo.
Parece ser que dejaste algo en mi que me aporta alegría. Y no importa que lo entiendas hoy. A mi me parece bien así.
Soñé con un abrazo que decía miles de palabras, que lo decía todo.
Soñé con un abrazo de reencuentro al cual vos no esperabas y te sorprendía.
Soñé que vos también en el fondo querías darme ese abrazo y eso me hacía sentir bien.
Soñé que entre tantas cosas que decía, mi abrazo te dijo "siempre fuiste mi amiga" y soñé que lo entendías.
Soñé que a pesar de todo, nos queríamos mucho.
A pesar de todas las cosas, del tiempo, de las diferencias, de lo que sea, de que pasó mil de todo.
Parece ser que dejaste algo en mi que me aporta alegría. Y no importa que lo entiendas hoy. A mi me parece bien así.
6/20/2012
Denunciar las malas acciones, es lo que todos tenemos el deber y el derecho de hacer. Quedarse callado puede ser inteligente en algunos casos, pero no es una buena elección para las injusticias que se ven en la calle día a día, sol a sol, luna a luna, y es acá en lo cotidiano donde las cosas tienen que empezar a cambiar. No hablo de reeducar a la gente, hablo de no permitir que sucedan las horribles cosas que suceden. La gente discrimina, golpea, empuja, priva, margina, por prejuicios, por juicios equivocados, por racismo, por conceptos tan dañinos que hacen creer que al final la historia no sirvió de nada, que una guerra no sirvió de nada, que una dictadura militar no sirvió de nada, que la muerte de mucha gente que luchó por ideales de libertad e igualdad, no sirvió de nada. No hay que quedarse callado cuando pasa algo malo en nuestra vida diaria. Cuando alguien discrimina, margina, reprime, no hay que quedarse más callados. ¡Las cosas tienen que empezar a cambiar de una vez! ¿o qué? ¿qué sino? ¿cómo es la vida entonces si no hacemos nada o creemos que hacemos desde un muy cómodo lugar? ¿quejarnos siempre de lo mismo desde nuestra postura frente-a-la-tele?
6/18/2012
Policías en acción (es verdad, es real, creer o reventar)
El policía frenó el patrullero al lado mío en la vereda y tocó sirena indicándome que me tenía que quedar ahí. En la esquina de mi casa, 0:30 aproximadamente. Bajaron dos policías con caras de enojados. Los dos eran rellenitos y morochos, uno con el pelo cortado tipo corte militar, cortito a los costados y peinado con gomina arriba, raya al costado, y el otro casi rapado con algunos pocos pelos en la parte de arriba.
Se me acercaron cada uno con una mano en la pistola y otra en la cintura.
Me dijo el casi rapado. Accedí, me puse contra la pared, sin decir nada, pero el problema era que no tenía los documentos encima. El casi rapado (digamos pelado) se me acercó y me revisó. Sacó de mis bolsillos diez pesos, mis llaves, mi celular, dos boletos del colectivo, unas monedas de 10 y 25 centavos.
Me dijo.
-¿Por qué?-
De más esta aclarar que este diálogo lo teníamos yo de espaldas contra la pared de la planta baja de un edificio, con las piernas abiertas y mis pertenencias en el suelo y él con una mano en mi espalda, otra en su pistola.
Le señalé el edificio donde vivo, en la esquina. De repente sentí un golpe fuerte en la nuca, se me dobló un poco la vista. Me mareé y me asusté.
-¡Ey! ¿Qué haces?-
Le pregunté al policía pelado.
Su agresividad me asustaba sobre todo porque nunca me había parado la policía antes.
-En XXXXXX al XXX-
En ese momento observé entre mis hombros a una vecina del barrio, que me conocía por cruzarnos siempre en los negocios, haciendo mandados o caminando, mientras fumaba y paseaba un perro pequeño. Ella me estaba mirando, y pude sentir (quizás lo imaginé, pero estoy seguro de que no) cómo se le removía el morbo, cómo me ubicaba en el lugar de delincuente, me miraba y no era la mirada cálida de cuando nos cruzábamos en un negocio, era una mirada que decía "¿qué hiciste? ¡si eras un chico de familia!". Una mirada que me hacía sentir avergonzado y ni siquiera había hecho nada (¿caminar es delito?).
Estaba angustiándome, tenía frío y estaba tan cerca de casa que me ponía mal la situación. El otro policía se mantenía a distancia, hablando por su handy, mientras le hacía comentarios a mi interrogador tales como "voy llamando el patrullero, que le explique por qué no tiene documentos al juez", y a mi me decía "negrito, lo explicás en la comisaría, no te hagas problema". A esta altura ya me había olvidado del cachetazo en la nuca y después de oír esos comentarios el policía pelado hasta me parecía bueno.
Me agaché a buscar mis cosas, agarré las llaves, el celular y las monedas de 10 y 25 centavos, y dejé los boletitos en la vereda. Noté que me faltaban mis diez pesos. Levanté la mirada y lo miré al policía pelado, quien seguía firme como una estatua al lado del compañero, mirando mis acciones. Le puse los ojos encima, entendiendo que los había agarrado él.
Me dijo con el ceño semifruncido, con una cara que daba miedo. Me di media vuelta y me fui a mi casa. Cuando cerraba la puerta de madera observé que seguían ahí, con la luz-sirena encendida pero sin sonido, controlando que yo viviera ahí donde había dicho.
Se me acercaron cada uno con una mano en la pistola y otra en la cintura.
-Contra la pared y documento-
Me dijo el casi rapado. Accedí, me puse contra la pared, sin decir nada, pero el problema era que no tenía los documentos encima. El casi rapado (digamos pelado) se me acercó y me revisó. Sacó de mis bolsillos diez pesos, mis llaves, mi celular, dos boletos del colectivo, unas monedas de 10 y 25 centavos.
-¿Vos sos sordo pendejo?-
Me dijo.
-¿Por qué?-
-Te vuelvo a preguntar, ¿vos sos sordo?-
-No-
-Entonces repetime lo que te dije antes-
-No tengo documentos oficial, me los olvidé en mi casa-
-¿Dónde vivís?-
-En la esquina-
-¿Dónde?-
De más esta aclarar que este diálogo lo teníamos yo de espaldas contra la pared de la planta baja de un edificio, con las piernas abiertas y mis pertenencias en el suelo y él con una mano en mi espalda, otra en su pistola.
Le señalé el edificio donde vivo, en la esquina. De repente sentí un golpe fuerte en la nuca, se me dobló un poco la vista. Me mareé y me asusté.
-¡Ey! ¿Qué haces?-
Le pregunté al policía pelado.
-Si yo te pregunto dónde vivís me tenes que decir dónde vivís nene ¡¿o no entendés cuando hablo?!-
Su agresividad me asustaba sobre todo porque nunca me había parado la policía antes.
-En XXXXXX al XXX-
-Ahora nos entendemos. ¿Qué estabas haciendo acá?-
-Volviendo a mi casa-
-¿De dónde venías?-
-De la casa de un amigo-
-¿Dónde vive tu amigo?-
-En XXXXXXXXX XXXXX al XXXX-En ese momento observé entre mis hombros a una vecina del barrio, que me conocía por cruzarnos siempre en los negocios, haciendo mandados o caminando, mientras fumaba y paseaba un perro pequeño. Ella me estaba mirando, y pude sentir (quizás lo imaginé, pero estoy seguro de que no) cómo se le removía el morbo, cómo me ubicaba en el lugar de delincuente, me miraba y no era la mirada cálida de cuando nos cruzábamos en un negocio, era una mirada que decía "¿qué hiciste? ¡si eras un chico de familia!". Una mirada que me hacía sentir avergonzado y ni siquiera había hecho nada (¿caminar es delito?).
-¿Y por qué no traes los documentos?-
-Porque no estoy acostumbrado, no hice nada malo, venía de lo de un amigo, de verdad, pueden llamarlo, no salgo muy seguido y no me acostumbro a llevar documento-Estaba angustiándome, tenía frío y estaba tan cerca de casa que me ponía mal la situación. El otro policía se mantenía a distancia, hablando por su handy, mientras le hacía comentarios a mi interrogador tales como "voy llamando el patrullero, que le explique por qué no tiene documentos al juez", y a mi me decía "negrito, lo explicás en la comisaría, no te hagas problema". A esta altura ya me había olvidado del cachetazo en la nuca y después de oír esos comentarios el policía pelado hasta me parecía bueno.
-Bueno, mirá nene, vos no podés salir a la calle sin documentos, ¿está claro? Está peligrosa la calle y nos metes en un compromiso a nosotros ¿sabes? Es nuestro laburo éste papito, la próxima que salgas sin documento te va a cruzar otro patrullero y te va a llevar sin preguntarte nada ¿sabés? Ahora andá para tu casa y no te movas de ahí-
Me agaché a buscar mis cosas, agarré las llaves, el celular y las monedas de 10 y 25 centavos, y dejé los boletitos en la vereda. Noté que me faltaban mis diez pesos. Levanté la mirada y lo miré al policía pelado, quien seguía firme como una estatua al lado del compañero, mirando mis acciones. Le puse los ojos encima, entendiendo que los había agarrado él.
-¿Qué pasa nene? ¿Te olvidaste algo?-
Me dijo con el ceño semifruncido, con una cara que daba miedo. Me di media vuelta y me fui a mi casa. Cuando cerraba la puerta de madera observé que seguían ahí, con la luz-sirena encendida pero sin sonido, controlando que yo viviera ahí donde había dicho.
6/17/2012
¿Y cuando nos toque morir? ¿que va a ser del Diego?
El otro día me puse a pensar en que tarde o temprano la generación de fanáticos del Diego va a terminar. Las generaciones se van sucediendo constantemente, hijos de hijos de hijos de hijos tienen hijos que van a tener hijos y así el presente va quedando en la historia. En estos tiempos mi familia tomó un vuelco de reconstrucción del pasado en una rama del árbol genialógico y esto me hizo pensar en otras cosas.
Así fue que tomé conciencia de que un día la gente que lo vio al Diego jugar va a estar la mayoría fallecida y otra tanta tan viejita que no va a poder transmitir con verosimilitud y emoción lo que fue ver el gol a los ingleses en vivo, o las hazañas que Maradona logró con la zurda inalcanzable, inigualable. Entonces, cuando el día en que las anécdotas puedan ser únicamente a partir de algo que nos contaron porque no vivimos, ¿qué va a pasar con Diego? o mejor dicho, ¿qué visión van a tener las nuevas generaciones de él? Si lo que lo caracteriza más que nada, es el amor infinito e incondicional que le tienen quienes lo vieron y deliraron con sus goles y gambetas en vivo, quienes pudieron festejar un título mundial gracias a sus piecitos, ¿qué nos va a dejar Diego Armando Maradona cuando las generaciones se sucedan hasta que no quede su recuerdo sino el recuerdo de su recuerdo?
Así fue que tomé conciencia de que un día la gente que lo vio al Diego jugar va a estar la mayoría fallecida y otra tanta tan viejita que no va a poder transmitir con verosimilitud y emoción lo que fue ver el gol a los ingleses en vivo, o las hazañas que Maradona logró con la zurda inalcanzable, inigualable. Entonces, cuando el día en que las anécdotas puedan ser únicamente a partir de algo que nos contaron porque no vivimos, ¿qué va a pasar con Diego? o mejor dicho, ¿qué visión van a tener las nuevas generaciones de él? Si lo que lo caracteriza más que nada, es el amor infinito e incondicional que le tienen quienes lo vieron y deliraron con sus goles y gambetas en vivo, quienes pudieron festejar un título mundial gracias a sus piecitos, ¿qué nos va a dejar Diego Armando Maradona cuando las generaciones se sucedan hasta que no quede su recuerdo sino el recuerdo de su recuerdo?
5/27/2012
Me consta que "La Cámpora" sí hace cosas por la gente. Cada uno lo encuadra dentro del marco que más le convence, sea demagogia, sea campañas electorales, sea todo una mentira absoluta, sea todo una verdad absoluta, sean fanáticos del gobierno o detractores de él. Cada uno elegirá si negar la realidad "La Cámpora hace cosas por la gente", o aceptarla y enmarcarla como sana o peligrosa.
Lo que sí tengo para criticarle a esta agrupación o movimiento o institución o lo que sea que son, es la utilización de la "k" en nombres propios que no llevan dicha letra.
Ejemplo: "La Cámpora en BarraKas".
No sólo no me parece ingenioso, sino que me resulta innecesario que a toda palabra escrita con "c" se la cambie por una "k", dejando de lado (además), que es un elemento de fácil acceso a crítica por parte de los detractores del "modelo".
En todo caso, las palabras que van con "c", déjenlas bien escritas en honor al nombre de nuestra presidenta Cristina, cuyo apellido no es Kirchner sino Fernández.
Lo que sí tengo para criticarle a esta agrupación o movimiento o institución o lo que sea que son, es la utilización de la "k" en nombres propios que no llevan dicha letra.
Ejemplo: "La Cámpora en BarraKas".
No sólo no me parece ingenioso, sino que me resulta innecesario que a toda palabra escrita con "c" se la cambie por una "k", dejando de lado (además), que es un elemento de fácil acceso a crítica por parte de los detractores del "modelo".
En todo caso, las palabras que van con "c", déjenlas bien escritas en honor al nombre de nuestra presidenta Cristina, cuyo apellido no es Kirchner sino Fernández.
5/15/2012
Verdad 100% indiscutible. No hay negociación.
El día que me quebré el pié, me senté en una silla al lado del "arco" (dos sillas más).
Unos compañeros se pusieron a patear penales, y cuando le tocó a mi amigo, adivinen qué pasó.
La pelota no llegó al arco y se desvió... ¿Hacia dónde? Sí, hacia mi pie reciencito quebrado.
Esto es real más allá de que hasta hoy en día mi amigo lo quiera reversionar a su favor con historietas tales como que la pelota me pasó cerca, o me fue cerca de la cabeza pero no me tocó, o que la clavó en un ángulo o vaya a saber qué.
Unos compañeros se pusieron a patear penales, y cuando le tocó a mi amigo, adivinen qué pasó.
La pelota no llegó al arco y se desvió... ¿Hacia dónde? Sí, hacia mi pie reciencito quebrado.
Esto es real más allá de que hasta hoy en día mi amigo lo quiera reversionar a su favor con historietas tales como que la pelota me pasó cerca, o me fue cerca de la cabeza pero no me tocó, o que la clavó en un ángulo o vaya a saber qué.
5/08/2012
En realidad
El chico era de familia, normal, padres y hermanos, algunos primos y primas, iba al colegio aunque le costaba horrores y jugaba a la pelota en la plaza. Pero vivía en el lugar equivocado, a la vuelta del mismo infierno. Se mandó la cagada de dejarse llevar por angustias pasajeras (aunque le parecían eternas) y tomó el camino de la autodestrucción. Se metió en lugares que jamás había imaginado, poniendose a prueba, se enamoró incluso de la persona equivocada y conoció la cara de Cristo prematuramente (todas estas conclusiones teniendo en cuenta una "no creencia" del destino) y llegó hasta el pasillo sin salida al cual llegan todos los que eligen ese camino. Esa noche, disparó todas sus chances de escapar ante una "lancha" que supo acorralarlo, vio morir a quien creyó su amigo, y terminó contando días en una pared de cemento y reja, resintiendo a la sociedad, a quienes imponían autoridad subidos a cualquier "lancha" o parados llamando la atención en una vereda, a quienes vendían vicios y a todos aquellos que a partir de ese momento le hicieran sentir el rigor de haber estado contando días en una pared de cemento tras la reja.
Contando días se volvió un poco loco. Tanto rencor, sumado a injusticias y reprimendas inconstitucionales dentro del calabozo, sumado a vicios internos, sumado a nuevas malas juntas, sumamente más rencorosas que él, lo hicieron pensar en que una vez en libertad, la vida cobraría un nuevo sentido: intentar dominar el rencor y la sensación de injusta discriminación de la sociedad hacia él, dándose él mismo una nueva oportunidad de salir adelante recuperando la vida que había dejado atrás y dándole al mundo la oportunidad de volver a confiar en él.
Pero su mente se había vuelto débil, el diablo había subido demasiadas veces por la chimenea y le había quemado las ideas. Y así fue como al poco tiempo de haber vuelto a nacer, la situación económica y mental le hizo creer que estaba obligado a reincidir. Cuando quisieron acercarle nuevos elementos, planes, ayudas, intentando alejarlo de la oscuridad, se dieron cuenta de que en realidad ya no escuchaba propuestas, no estaba dispuesto a negociar, ya se había poseído nuevamente y con la boca anestesiada y el habla exaltada no quería otra solución más que la que todos temían. Aunque había prometido que cambiaría, no pudo evitar sentir algo de placer, o quizás impunidad (que algunas veces genera placer), cuando otra vez volvió a sentir en su mano derecha un tambor lleno.
Se fijó un objetivo y sin calcularlo demasiado, acometió al crimen. Sin saber que cruzaría su última línea, desplazó su poderío lastimando y agrediendo inocencias. Una niña adolescente, un hombre de mediana edad que le pidió calma, todos sufrieron consecuencias físicas graves. Se reía mientras revoleaba el fuego en sus manos, amenazando a diestra y siniestra con llevarse aparte de efectivo alguna que otra vida.
Con los valores capitales en su mochila, agredió por última vez al dueño del bar y ni bien abrió la puerta de salida sintió el grito de dos anaranjados enemigos.
"¡Soltala porque te quemo hijo de puta!"
Su cabeza estallaba de delirio y la chimenea le ardía del último encontronazo con la falopa. Sin reaccionar a correr o a disparar, les gritó, que le tiren si les daba la sangre, que le tiren, que él los podía matar con las manos, que eran una manga de gatos ellos dos y todos los putos de sus gorrudos compañeros.
Sintió un estallido violento y el impacto le golpeó el hombro, cerca del corazón. Quiso apuntar, no pudo, tiró para arriba e hirió una pared. La sangre le recorría del hombro y el cuello a la cintura. Era todo ardor, delirio y griterío. No podía reaccionar, quería apuntar o correr pero se le nublaba la vista y le temblaban las piernas mientras seguía insultando sin poder ni querer parar. El segundo impacto lo volteó, dejándolo tirado en el piso.
Lo último que escuchó antes de morir fue el griterio de la gente y la sirena de un patrullero que se acercaba a toda velocidad.
"Perdón".
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