7/06/2011

La Mafia Chotta 1

Es difícil. Ganarse el cariño no tanto. Pero el respeto, es todo un sistema. Son escalones. Arriba siempre está uno solo. Después viene otro más, o dos, o hasta tres, y después hay un tercer escalón más donde están muchos de los vulnerables pero a la vez intocables putos alfiles y caballos. Porque son alfiles y caballos, es un puto ajedrez en el que siempre empezás siendo un peón. Claro, vos sabes que hasta el mismo rey va a salvarte siempre que pueda, pero cuando haya que sacrificar a alguien, entre un peón o un alfil, amigo, lamentablemente siempre te va a tocar perder.
Un peón que nazca con carácter, personalidad, y "códigos", debe saber que es solamente cuestión de tiempo para que llegue a ser alfil, un poco de esfuerzo para llegar a torre, y, con algo también de suerte y hazañas de las grandes, puede llegar a rey.

Para ascender debe mantener unas ciertas pautas.

Su relación con otros peones:
Los peones están vistos por el resto como un grupo de pequeños que no tienen historia ni saben cómo manejarse. Entonces los dejan hacerse solos, a los golpes, a la guerra. Los peones suelen competir entre ellos para escalar posiciones, por lo que quien lidere el grupo y quien muestre mayor personalidad y códigos, será el primero en ganar un mínimo respeto. Ningún peón debe ser subordinado de otro si quiere escalar en la Mafia Chotta. Inevitablemente van a aparecer dentro del grupo de peones, algunos con más personalidad y que por naturaleza serán quienes lideren el grupo. Habrá una segunda raza, y es la débil, los peones bondadosos y cobardes para pelear, a quienes un buen líder los protege y un mal líder los explota. Y hay una tercera raza, la detestable, los contra. Los peones contra son quienes no nacieron con sangre líder pero poseen otra característica, el resentimiento. Su remordimiento por no tener sangre líder y tener que obedecer o ver a otro peón en el trono los vuelve una relación complicada. Es a quienes alfiles, caballos y torres se pasan el tiempo molestando, golpeando y atacando. Un buen líder peón logrará controlarlos y ganará aún más respeto entre las piezas mayores, mientras que un mal líder acabará luchando o matando a los peones contra, perdiendo la imagen de fortaleza y liderazgo y poniéndose a la altura de un no-líder.


Su relación con alfiles:
Los alfiles son recientes peones. La relación de los peones con los alfiles es agresiva. El peón líder debe buscar alfiles débiles y derrocarlos para ocupar su lugar. Los alfiles deben encontrar rápido al peón líder cuando todavía éste no consiguió respeto, y acabarlo. Sin embargo, como si fuera una profecía, un peón líder jamás es derrotado por un alfil. Los alfiles son quienes reciben órdenes de las torres y quienes están más cerca de los peones. Si bien algunos de ellos entienden que un peón líder nació para ser rey y lo ayudan a crecer, la mayoría son celosos, envidiosos, e inseguros de los peones y por lo general hacen una relación difícil. El peón líder que sepa aprovechar al máximo su potencial, guardar silencio cuando el alfil esté respaldado por el rey, y esperar el momento en que su alfil al mando pierda respeto para derrocarlo, ganará comodidad, seguridad y apoyo de casi todas las piezas. Los peones líder que se vuelven alfiles son denominados "alfiles potencia" y los peones no líder que llegan a alfiles se llaman "alfiles clásicos". Se sabe que a partir de alfiles, las piezas participan en las decisiones y tienen propuesta firme.


Su relación con caballos:
Los caballos son las piezas más raras. Se había dicho que los peones nacen con personalidad y códigos, o sin ellos. Bien, quienes no lo tienen no llegan a más que alfiles, con suerte. Mas quienes tienen ambas cualidades, pueden ser de dos tipos. Los nacidos para rey, peones líder cuyo sentido de vida es cuidar su tablero, y los nacidos para caballo. Estos manejan los códigos incluso con más categoría que los otros, y tienen una personalidad tan fuerte que los líderes nunca intentan pelear con ellos, mas no les interesa liderar a otras piezas. La función de los caballos es defender lo que ellos mismos consideran correcto. Un buen líder los entiende y los respeta, intentando que participen de una forma cómoda para ambos. Un mal líder intenta manipularlos como si fueran alfiles y..., y no hay peor ni más violenta pelea que la de un caballo contra un rey. El caballo no molesta a nadie, y nadie quiere molestarlo. Es silencioso, habla cuando tiene que hacerlo y nada más. Es correcto, potente, y muy inteligente. Los peones aprenden a respetar a los caballos desde un comienzo y quienes desde ese mismo comienzo logren una buena relación, no sólo ganarán respeto, sino que lograrán ser alfiles rápidamente.

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