"Nunca sentí tanta culpa al mirar a mi amigo a la cara. En su propia casa, tuve que contarle lo que había pasado en la plaza, pero antes, todo lo que yo sentí que fue pasando, paso por paso. No quiero imaginar el dolor que sintió, ni quiero que sepan el dolor inmenso que sentí, al saber que estaba rompiendo el corazón de quien había estado siempre para mi, ya sea desde un abrazo, hasta la charla más profunda que pude tener. Llegó un momento, mientras estaba hablando, en el que me pregunté por dentro "¿Cómo? ¿cómo carajo pudo haber salido todo así? nunca creí que iba a ser un pata de lana, nunca creí que me iba a enamorar de la novia de mi amigo". Él, no dejaba de llorar y se mordía los dientes, movía las manos, no podía contener nada, estaba desbordado. Finalmente hice silencio y quise abrazarlo pero me esquivó. Se levantó, me abrió la puerta y sin decir más que un "Andate" me echó de su casa."
"Nunca sentí tanta bronca al mirar a mi amigo a la cara. En mi propia casa, tuve que escuchar lo que venía imaginando, esa idea que me limaba la cabeza por lo imposible que parecía, pero lo real que era a su vez. No quiero saber de su dolor, no me interesa qué carajo pasó por su cabeza en cada uno de los momentos en los que estuvo con mi novia. Yo que siempre estuve para él, que lo abracé cuando lo necesitó, que le hablé cuando lloró y lo escuché cuando necesitó. Hijo de puta, hubiese querido detener a tiempo lo que me contaba, pero oir cosas como "No pudimos evitar enamorarnos", "No se qué pasó, no me animo a mirarte a los ojos", "Te juro que la amo y no es confusión" me dejó totalmente paralizado. Puedo jurar que sentí en el pecho que el corazón se me desgarraba del dolor. Cuando finalmente hizo silencio y terminó la tortura, quiso abrazarme. Hubiese querido ser ese amigo de antes y quitarle la culpa con el mismo gesto, pero no pude, lo esquivé. "Acaban de matarme, acaban de terminar mi vida entre las dos personas que más quise", pensé. Pero no valió la pena hablar, ningún insulto, ni mil palabras hubieran reflejado apenas la mitad de mi dolor. Me levanté, abrí la puerta y le dije que se vaya."
Se encargó de perder todo tipo de contacto con nosotros dos. Ella le dejó algunos mensajes en el teléfono pero nunca respondió. Desapareció de nuestra vida, supongo que será por un tiempo. Las cosas entre ella y yo se formalizaron un poco, pero no terminamos de cerrar esto. Estamos muy enamorados, nos vemos y sonreimos no lo podemos evitar, pero, qué se yo, el amor es tan complicado algunas veces... que, sinceramente, no merece complicaciones extra de quienes lo vivimos. Vamos a dejar que el tiempo pase para los tres y esperaremos saber algo de nuestro amigo, lo más pronto posible. Mientras, hagamos lo mejor posible.
che loco es muy triste, está muy bueno, y justamente, porque me hizo sentir lo que vos querìas que sienta, pero es muy muy triste.
ResponderEliminarsalio bien entonces
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