"Era un día común, tranquilo, un poco aburrido. Hasta que me llegó el mensaje de mi ex. Estaba laburando en la heladería y me suena el celular: "Hola Manu espero no joderte pero necesito hablar con vos lo mas pronto posible, un beso". Estuve de novio y corté hace un mes con ella. Tengo que reconocer, en este mes en el que no estuve de novio, lo pasé realmente muy bien, reavivé amistades que había perdido, cogí con minas que me volvieron totalmente loco, y me sentí cómodo dejando la ropa tirada, las medias sucias, y las migas en el piso en mi propia casa después de mucho tiempo. Pero, en estos últimos treinta días, sentí un vacío, sobre todo mientras estuve trabajando, una sensación de pensar "nadie me espera en casa, nadie me va a mimar cuando llegue", y esas cosas, como que la falta de compañía se sintió bastante, así que, como aprovechándose de que yo estaba en pleno día laboral y pensando en ella, Mariana consiguió arreglar un encuentro conmigo a las 9.
Saliendo de la heladería me puse a pensar... "Qué querrá hablar conmigo?", no sabía, estaba desconcertado, si hay algo que las mujeres saben hacer bien, es volvernos locos. Yo tenía ganas de intentarlo una vez más, pero no estaba seguro de lo que ella pensaba realmente. Sí, giladas.
Se hicieron las nueve, tuve que ordenar mi casa (sin comentarios) y me bañé y me puse el perfume que me regaló el maricón de mi hermano. Mariana llegó un poco tarde pero llegó muy arreglada, muy bonita. Cuando bajé a abrirle se me vinieron varias cosas a la cabeza, entre ellas una que predominó: las ganas de volver a estar con ella.
Subimos, nos sentamos, comimos sin hablar de nada trascendente y sin darnos cuenta ya habíamos terminado de hacer el amor en mi cama como en los viejos tiempos. Y bueno, llegó el momento de hablar. Nos vestimos y nos pusimos a hablar seriamente.
-...Y en definitiva, la verdad es que te extraño Manu, me gustaría que lo intentemos una vez más-
Esa frase me partió la cabeza. Pero hubo algo que empezó a partirme por dentro y no fue un pensamiento sino unas terribles ganas de tirarme un pedo de esos ensordecedores. Empecé a transpirar...
-Yo también, y te voy a confesar... (ayyy por qué justo ahoraaaaa por qué no con amigos??!!) que... disculpá-
Me levanté y fui al baño, no podía más. No hice a tiempo a cerrar la puerta y se me escapó el pedo más grande y fuerte que me tiré en la vida. Se me partió el culo al medio. Cerré la puerta rápido para que no se expanda. No había forma de caretearla, lo había escuchado. No lo podía creer. Una vez que me pude sacar las dudas de lo que ella quería y estabamos de acuerdo, la tenía que cagar toda y de la peor forma, cagandola literalmente. Hice un poquito de tiempo y salí del baño luego de un duro trabajo frente al espejo del botiquín.
-Bueno, pensá en lo que te dije que ya me tengo que ir, se ve que no te sentís bien
-Por qué? esperá no te vayas, si es re temprano.
-No es momento no quiero ser inoportuna, arreglate, pensá y después hablamos.
-Pero pará, ¿que me arregle qué? lo decís por el ruido de la puerta del baño? le falta aceite no me jodas!
-PERO LA CONCHA DE TU HERMANA POR POCO PARTIS EL EDIFICIO DEL PEDO QUE TE TIRASTE Y ME DECÍS QUE FUE LA PUERTA? NO SEAS TAN PELOTUDO.
Bajé a abrirle, se fue. Dejé pasar una semana y le mandé un mensaje que no me respondió. Ahora me quiero ir a dormir ya de una vez porque anoche salí y mañana tengo que ir a la heladería, espero que haya mucho que hacer así no pienso en ella, al menos, hasta la noche."
JAJAJAJJAAJAJAJJAAJAJJAJA ERA ALTA HISTORIA DE AMOR HASTA LO DEL PEDO JAJAJJAJAJAJAA. me encantó.
ResponderEliminar