Algunos días, como hoy, los dedico a darme cuenta de lo importantísimas que son las personas que tengo al lado mio. Porque algunas veces pareciera como si la rutina o las cosas de todos los días te hicieran olvidar un poco de lo que vale realmente entonces te ves de golpe discutiendo o peleando con gente que amas y que es parte de tu corazón, por qué? porque no pusiste la mesa, o llegaste a cualquier hora o hoy no te dio tantos besos o qué te pasa o sos un hincha pelotas... Estas personas merecen peleas por cosas tan pero tan estúpidas? Para mí esas peleas son producto del cansancio o de la rutina que te impiden ver que ellos no son la parte común de tu vida sino que a lo común y normal le suman algo especial que no podría sumarselo nadie más. Así que hay que hacerse un tiempo distinto y escaparle a todo por un rato para darse cuenta que uno en el corazón tiene ciertas caras, gestos, miradas, besos, abrazos, cartas, tiempo compartido, comidas y cumpleaños junto a gente que no merece nada menos que amor y del bueno.
Yo por eso, siempre que puedo me tomo un tiempo para no dejar de recordar que hay gente en mi vida que solamente quiere estar conmigo por elección, porque así quiere que sea. Las discusiones por boludeces, las peleas, el buscarle la quinta pata al gato, lo provocan esas cosas de la rutina, del no tomarse un tiempo aunque sea cortito para darse cuenta de lo que uno significa para el otro y de lo que el otro genera en uno.
Es simplemente eso, hoy Domingo, voy a recordar lo que son mis viejos para mi, lo que soy yo para mis amigos, y el gran amor que comparto con una mujer tan especial como mi novia.
Estas personas que uno ama de verdad, merecen el reconocimiento verdadero de la felicidad que generan.
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