El tipo que camina tieso, o habla bajito, o lo burlan y se ríe, es tímido. Es esa sensación de mirarlo y pensar "esta persona es muy tímida". Es una sensación rara, estás suponiendo pero a la vez no es un prejuicio, suponés porque quizás no estas cien por ciento seguro de que sea tímido, pero no es un prejuicio porque deducís que es así por como actúa, no "porque se te ocurre que puede ser así".
Otros ejemplos. El que te mira fijo y cuando vos lo miras cambia de rumbo sus ojitos. Es difícil de explicar, parece prejuicio pero insisto, no lo es. La gente que te mira hasta que vos la mirás me da la sensación de que es insegura. Cuando vivo ese pequeño roce de miradas, me pregunto por dentro algunas veces ¿Por qué no mantiene la mirada? Pareciera que no se anima a intercambiar una mirada durante más de un segundo.
Lo mismo me pasa al revés. Cuando veo a alguien a los ojos y entonces me mira y se queda mirando. Esa gente me da otra sensación contraria. Como de seguridad, como de no tener miedo y decir con los ojos "acá estoy ¿qué pasa?". Si te tienen bronca o son wachiturros no cuenta, porque te miran a propósito para buscarte pelea, hablo de casos con gente común, normal. Lo mirás, te mira, se miran. Bien.
El que viene y te dice "Éste me cae mal", le preguntás dos cosas y te das cuenta de que es prejuicioso "¿Por qué te cae mal? ¿De dónde lo conocés?" y la respuesta es "Porque sí, no me gusta. Recién lo conozco, de acá mismo". No hace falta que el tipo te diga "Che loco ¿sabés qué? Soy prejuicioso." Más o menos te das cuenta solo. Decide si la gente le cae mal porque sí. ¡Cuántas veces me pasó de escuchar a alguien decir eso y al poco tiempo verlo amigo de esa persona!
Bueno así me pasó con dos clientes. Venía sintiendo que una señora me parecía especial, me llamaba la atención su actitud, cómo decía las cosas. Y no es porque yo sea un enfermo que me lo pase analizando a la gente, en lo absoluto. No creo que esto que digo sea analizar a la gente. Porque tampoco me pasa con todos, ni tampoco decido "bueno, voy a ver qué personalidad tiene este tipo". Sale solo, no elijo con quien, algunas personas me llaman terriblemente la atención por su actitud y enseguida que me llaman la atención, me cae como una imágen en la cabeza, "parece músico", "es buen jugador de fútbol", "me juego la peluca a que este toma merca hasta por el agujero de la cola". Pero lo loco (y por eso merece ser contado en este pedorro ex-interesante blog) es que muchas veces termina siendo como creía.
Bien, venía midiendo a una señora, porque era demasiado pedagógica para mí. Hablaba muy fuerte pero sonriendo y todo se lo tomaba con calma. Por dentro pensé "Ésta mujer es maestra de jardín". La segunda vez que vino a comprar sentí esa misma extraña sensación de estar hablando con una maestra de jardin. Sus formas de pedir fiambre eran especiales, parecía que explicaba lo que quería como si te estuviese enseñando a hablar, con paciencia y alegría.
Cuando se fue, le pregunté a mi compañero. "¿Tenés idea del trabajo que tiene esta mujer?" a lo que sorprendentemente mi compañero me respondió "Es jubilada, era directora de un jardín".
Y bueno, lo supuse, no fue prejuicio. Me parecía que era así, me hacía acordar a mis maestras de jardin.
También me pasó con una mujer. La vi una sola vez y por dentro me dije "Esta mujer es una tristeza..." la cara era como la cara de uno despues de que le digan "no es que no te ame, te quiero pero como amigo". Más o menos así, parecía como muuuy triste.
Bueno pasó mucho tiempo, bastante, hasta que supe que el marido la dejó en pleno embarazo, volvió con ella luego de haber parido, le pidió matrimonio, y la volvió a dejar, ya casados, esta vez, por otra mujer.
Cuando me enteré de esto, me salió de adentro "Con razón, esa cara habla sin abrir la boca".
Tampoco fue prejuicio, son como sensaciones, es lo que transmiten algunas personas en especial, no todas, más bien algunas pocas, pareciera que cuentan su vida o su personalidad con cada gesto.
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