3/07/2012
¿Por qué los periodistas deportivos dicen siempre que el fútbol no está bien pero nunca hablan de ciertos temas? LA VERDADERA RESPUESTA
"Los periodistas deportivos "intentan" buscar una respuesta al por qué del mal juego actual, pero, sin embargo, no dejan de obviar temas como el manejo de las inferiores, ni tampoco investigan demasiado sobre las irregularidades en las instituciones, ni de mayor ni de menor jerarquía. No sospecho sino que tengo la certeza de que realmente no les interesa encontrar la respuesta a la pregunta que hacen casi a diario en sus programas de radio, televisión e informes de diarios y revistas deportivas, de "¿Por qué se juega cada vez peor al fútbol? ¿Por qué los equipos grandes están tan caídos?".
Quizás haya detrás de todo este asunto un gran sistema de corrupción e injusticias institucionales, tal y como lo dice la gente al grito de "Grondona mafioso andate". Quizás los medios de comunicación son la cara visible de una empresa que maneja las informaciones a su antojo y las irregularidades e injusticias que se cometen en los clubes no deben llegar al grueso de la gente. Quizás los periodistas tienen miedo de investigar, o quizás ni siquiera son capaces de entender que hay algo más que una cuestión genética que le impida a las nuevas generaciones alcanzar el nivel de un jugador exquisito, talentoso y carismático.
Hay algo que es indudable, que no se puede rebatir. Y es el pésimo, corrupto y dañino manejo de las inferiores de una grandísima mayoría de los clubes de este país.
Cualquier ser humano con un criterio de justicia y de moral más o menos encaminados, que haya dedicado parte de su vida al fútbol, con la convicción de querer lograr algo, sabe (porque lo vivió) lo mal que se trata a los jugadores infantiles y juveniles hoy en día en casi todos los clubes. Y el maltrato pasa por varios puntos, uno de ellos y el más dañino probablemente, es el negocio que se hace con ellos. Hay muchas cosas que los periodistas deportivos no se gastan en desenmascarar, como por ejemplo, los acomodos con plata que se hacen en todos lados y en la cara de mucha gente. Chicos de 16 años lo dicen normalmente, "El papá de mi compañero le dio plata al coordinador para que el técnico ponga a su hijo en la octava de titular, y el técnico lo puso".
Muchos otros comparten la misma experiencia de "Me tuve que ir del club porque vino un técnico nuevo y se trajo todo un equipo de otro lado y a los pibes que estábamos no nos puso más". El acomodo que sufren muchos de los chicos que intentan proyectar una carrera futbolística, les produce una angustia que los hace dejar su idea de ser jugadores y abandonar un camino que podría resultarles placentero, productivo, sano y suficiente como para vivir del mismo.
El tercero de los puntos que causa más daño en la escasez de buenos y talentosos jugadores, es que muchos quedan en el camino por falta de formación. A los chicos nadie los forma como personas, porque quienes están a cargo de la formación de las inferiores no son gente capaz de tratar con jóvenes.
Técnicos borrachos, peleadores, corruptos, muy mal hablados y de pocas luces se encargan de dirigir chicos de 13, 14, 15, 16 años, sabiendo que son edades conflictivas tanto en casa como en el colegio.
Los clubes no tienen consideración con el colegio. En entrevistas a diarios deportivos se aprecia que un dirigente de alta jerarquía de un club habla sobre cómo se cuida a los chicos en el colegio y de las pensiones que tienen adolescentes llegados desde muy lejos. Pero basta con ver algunos entrenamientos y conocer a algunos de los técnicos que deberían cuidar a estos chicos, para darse cuenta de que el colegio, dentro de una cancha de fútbol juvenil, no tiene ningún peso.
Los chicos dejan de estudiar para ir a entrenar y nadie insiste en que sea de otra forma. Los chicos faltan al club para mejorar sus notas y se los reprende o castiga por eso.
En cuanto a la formación como compañeros, se los hace competir entre ellos (cosa que es normal, un jugador compite por un puesto en cualquier club y de eso se trata el fútbol) pero de maneras muy insanas. Son muy pocos los técnicos que corrigen las peleas entre compañeros, las camarillas entre compañeros, y el individualismo. Y no sólo eso, sino que algunos hasta lo fomentan. "Si tenés que romperle la cabeza contra el alambrado rompésela, y si no te gusta los domingos no jugás" me decía un técnico la vez que no quise pegarle una patada a un compañero de equipo que jugaba en el entrenamiento para el otro grupo.
Entre muchas otras crisis que influyen a los jóvenes que quieren ser futbolístas (como las sociales, familiares y económicas) sentencio la gran mayor culpa de la escasez de buenos jugadores en primera, al pésimo y corrupto manejo de las inferiores de los clubes, de la cual son responsables los mismos dirigentes que en programas deportivos dicen "hacemos lo posible", o "nuestra gestión es buena, la anterior es la que dejó las cosas como están" ó "vamos a revertir la situación", y que, como consecuencia, hace que chicos talentosos y/o trabajadores, inteligentes y/u honestos, dejen su idea de jugar al encontrarse con tales injusticias y suciedades en las canchas."
Alex.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario