1/09/2011
Lluvia de entradas
Yo no me olvido de nada, me acuerdo los olores, las sensaciones (cada una de ellas), las risas y los llantos, cada momento queda grabado en mi mente para no borrarse nunca más. Todo lo llevo en una gran mochila invisible. Hay recuerdos que me pesan mucho y me lastiman la espalda y entonces trato de abrir el cierre y tirarlos pero nunca dejo de caminar para hacerlo. De vez en cuando me gusta acostarme en la cama y abrir la mochila para recordar viejos tiempos. Y te aseguro que todo eso me saca un millón de sonrisas y alguna que otra lágrima de esas que nacen con el brote de la emoción. No puedo decir que me curtí de chico ni que la vida me maduró de golpe. No puedo decir que tuve que aguantarmelas solo ni que tuve que cargar al hombro mochilas pesadas a una edad que no correspondía. A la edad de los juguetes, tuve juguetes, a la edad de los estudios tuve una escuela. A la edad de golpearme sólo y caerme ante mi camino, tuve padres que me levantaron y me dijeron "esto es así, aprendé". Nunca tuve frío ni vi un plato vacío. Tengo mamá, papá, hermanos, abuelos, tíos, primos y hasta tuve la suerte de conocer a mi bisabuelo. En mi casa no me pegaron jamás y mis viejos se aman. Tengo algunos amigos de fierro agarrados de mi alma de tal forma que me los tienen que sacar matandome unicamente. Pero el amor es especial. Me trae los recuerdos más llenos de emociones y los mas dolorosos todos juntos hechos un gran nudo. No puedo quitar los malos y no me preguntes por qué. Puedo decir que viví mi vida entera enamorado de acá para allá desde chiquito. Soy muy enamoradizo y mi novia de la primaria fue mi novia desde el primer o segundo día de clases. Cuando crecí aprendí a amar de otra forma y puedo decir que amé con todas mis fuerzas y sufrí con todo el corazón. Me encontré un día caminando por las paredes para ver a una chica, y al otro día juntando con pala el corazón. Nunca me animaría a decir que fue al pedo. Hoy estoy donde estoy por lo que me tocó. Y no es que estoy en la cima de la montaña, para nada. Pero me siento muy bien conmigo mismo y eso es algo que ni toda la plata, ni toda la fama, ni todas las mujeres ni todo lo que quieras te lo puede conseguir. El amor me dio recuerdos muy lindos también y no me olvido de ninguno de ellos ni del primero ni del último. Y después me gusta guardar uno por uno otra vez en mi mochila, con cuidado de que no se me pierda ni el más chiquito, y sigo mi viaje felíz.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Che, muy lindo guacho.
ResponderEliminarmuy bueno papa, vivencias en cantidad como pocos (?)
ResponderEliminarpero laport es mas fuerte (pero el amor es ams fuerte) acordate, http://www.youtube.com/watch?v=NcaV3GMGnb4