12/16/2010

No! te juro que no podía dejarlo entrar a mi mundo. Era como un vidrio invisible e intocable para todos pero que nadie podía transpasarlo. El vidrio me perseguía formando un cubo perfecto que me encerraba para apartarme absolutamente de todo. Cuando me pasaba esto, recuerdo perfectamente que nadie podía escuchar lo que yo decía, no podían tocarme ni tampoco yo podía entender ni ser tocado por ninguna persona. Algunos objetos podían entrar momentáneamente en mi cubo si yo se lo pedía por favor, pero era todo un tema. Yo tenía que pedirle al alma cúbica que me dejara invitar a un amigo, y ésta tenía que aceptar. El cubo le hablaba a mi mente por lo que yo tenía que hacer silencio para poder escuchar su respuesta. Una vez oída, podía recién entrar en contacto físico con cualquier elemento que estuviera en mi vista. Pero, como empecé diciendo, no podía hacer entrar a mi amigo al cubo, y vaya uno a saber por qué.
Yo creo que el cubo era un mundo aparte que pensaba por sí solo y en el cual yo podía ser el único ser vivo que existiera. Recuerdo que mi amigo se reía y quería participar pero yo, aunque pidiera a gritos al cubo "Por favor!! dejalo pasar, es mi amigo!!" éste siempre respondía con negativas. El pibe intentaba acercarse a mí pero yo me alejaba constantemente. Porque el vidrio era transparente, nadie podía verlo. Entonces claro, mi amigo se quería acercar convencido de que no había nada y yo no lo podía permitir, ya que el cubo se enojaría mucho. Recuerdo que una vez me pasó algo parecido pero alguien violó la fidelidad del cubo y me agarró el brazo. Esto hizo que el cubo (que en ese momento era una pirámide cuadrangular) comenzara a cerrarse como castigo hasta dejarme completamente sentado en el piso con las rodillas contra la boca y las manos abajo de la cola, quedando imposibilitado para moverme y muy dificultado para respirar. Recordada esta horrible aberración, no quise que me volviera a suceder lo mismo por lo que cuando mi amigo se empezó a acercar con más violencia mientras se reía a carcajadas, yo tuve que empezar a correr por toda la casa y finalmente, subiendo las escaleras a mi habitación y quedando sin escapatoria, me tiré por la ventana y caí al piso de abajo, al patio. Me rompí una pierna y el codo y mientras me recuperaba mis viejos me internaron en una granja de rehabilitación de adicciones. A mi amigo no me dejaron volver a verlo y eso del cubo quedó en el pasado por ahora.

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