"Para estar bien con los demás hay que estar bien con uno mismo. Y para estar bien con uno mismo hay que tener claro quiénes somos, dónde estamos, con quién estamos y hacia dónde vamos".
Un análisis profundo, cuerpo hacia adentro, puede ser la gran solución. Entendiendo por esto:
-Quiénes somos?: decir nuestro nombre y apellido, saberlo, escribirlo, entender que somos alguien y lo decimos sin temor. Reconocer nuestra personalidad, poder ver nuestras virtudes y defectos. No sentir vanidad al reconocer nuestras virtudes, puede añadirnos la virtud de la humildad, y recordar que además nunca es tarde para perderlas. No sentir vergüenza al reconocer nuestros defectos, nunca es tarde para cambiarlos. Una vez así, sabremos quiénes somos, lo que nos gusta de nosotros y que queremos mantener, lo que no nos gusta y queremos cambiar.
-Dónde estamos?: reconocer nuestro espacio, nuestro lugar. Dentro de nuestra casa, tenemos lugares en los que estamos cómodos y lugares en los que no. Tenemos que encontrar el espacio propicio para encontrarnos bien en todo momento. Nuestro lugar no necesariamente está en nuestra propia casa, sino que por el contrario, hasta a veces se vuelve insoportable y deseamos irnos de ella por un tiempo.
-Con quién estamos?: Este puede ser el punto fundamental y más difícil de nuestro análisis. Acá viene una lista larga de gente que nos rodea. Muchas personas están a nuestro alrededor, algunos ocupando un primer plano, otros un segundo plano, y otros un tercer plano casi indiferente. Pero las personas no siempre están bien ubicadas. Todas las personas que ocupan nuestra vida nos dan cosas buenas y cosas malas. Y a la hora de reconocer éstas es donde suelen enredarse nuestros pensamientos. Pero no olvidemos nuestro objetivo principal, estar bien con uno mismo, seamosnos leales, seamos sinceros, y pongamos en una balanza justa, lo bueno y lo malo que nos da cada una de estas personas.
Y sólo nos queda pesar. Lo más probable es que, si tenemos problemas, nos traicionemos, no queramos ver la verdad que nuestro corazón desde lo más profundo nos dice y no dejemos pesar a algunas personas, sabiendo que nos vamos a encontrar con algo que no queremos. Pero si llegamos a esto, el análisis termina. Punto final y a otra cosa, sigamos con nuestra vida desleal y de estar bien con nosotros mismos ni hablemos.
En el caso de haber pesado a todos de manera sincera y equitativa, nos vamos a dar cuenta quiénes nos hacen bien, quiénes nos hacen muy bien, quizás nos demos cuenta de que algunas personas que no teníamos muy en cuenta son personas que siempre estuvieron a nuestro costado sin decirnos nada y merecen un lugar. Y quizás también nos encontremos con que algunos de nuestros más cercanos, nos producen un daño que atrae muchos problemas.
-Hacia dónde vamos?: Una vez superada la parte más difícil del análisis, nos queda la resolución. Ya ubicados todos los seres cercanos a nosotros, debemos elegir qué camino continuar. Alejarnos de algunos, acercarnos a otros, seguir como estamos, comenzar nuevos proyectos, comenzar nuevas actividades, dejar de lado las actividades que nos hacen perder el tiempo. Determinar, ya bien parados en el sendero, hacia dónde dar el primer paso. Y mucha suerte entonces!
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